Obra maestra de Queen, ícono musical de la historia del rock, fue grabada para el cuarto álbum en estudio de la banda, titulado A night at the opera.
Su producción fue lenta, intensa y compleja, y exigió varias semanas de trabajo. Todo estaba en la mente del líder, Freddy Mercury (1946 -1991), que había acumulado durante años material escrito sobre el tema. Formalmente comenzó a grabarse el 24 de agosto de 1975 en los Rockfield Studios en Gales. Antes de eso, Queen ensayó en el Ridge Farm Studio en Surrey y dedicó tres semanas a perfeccionar detalles en Penrhos Court en Herefordshire. Con sesiones de 10 y 12 horas.
La canción no posee estribillo y consiste en seis secciones: una introducción de piano, una balada, un solo de guitarra, un segmento operístico, una sección de rock y una coda que retoma el tempo y la tonalidad de la balada introductoria. El solo de guitarra de esta canción ha sido considerado el vigésimo mejor de todos los tiempos en el Reino Unido. La canción mezcla con eficacia y armonía diferentes géneros musicales (música clásica, ópera, balada, rock, etc).
La letra, con referencias a un asesinato y la confesión a una figura materna, podría interpretarse como una metáfora de la lucha de Freddie Mercury con su propia identidad y sexualidad, así como su necesidad de liberación. En su complejo simbolismo, introduce la idea de la culpa y el remordimiento por decisiones tomadas o por la pérdida de la inocencia. La letra hace referencias culturales como a Scaramouche (personaje de los espectáculos de la commedia dell’arte del siglo XVI); “Bismillah” (“en el nombre de Alá” según el Corán), y Beelzebub (nombre arcaico para el diablo).
Fue lanzada el 31 de octubre de 1975, encontró resistencia por parte de la discográfica debido a su duración de seis minutos, pero su difusión anticipada por parte de un DJ amigo de la banda hizo estallar un éxito inmediato, llegando al número 1 en el Reino Unido, donde permaneció durante nueve semanas consecutivas. Curiosamente la canción de Queen fue desbancada de ese puesto por otra que tenía en su título palabras incluidas en “Bohemian Rapsody”: Mamma mía. Era la canción de los suecos ABBA.
El videoclip de Bohemian Rhapsody también fue disruptivo, jugó un papel fundamental en el éxito del tema, y también fue un hito de la industria musico-audiovisual.
Con excepción del bajista John Deacon (1951), todos los integrantes que Queen aportaron sus voces al tema.En 2018, fue declarada la canción más reproducida del siglo XX en plataformas de streaming.
La película “Bohemian Rhapsody” (2018), protagonizada por Rami Malek, reavivó el interés por la canción, llevándola nuevamente a las listas de éxitos.
El músico y youtuber chileno Nico Borie incorporó Bohemian Rhapsody a su proyecto de “Rock Traducido”, cuyo fin es realizar, de forma fiel, versiones en español de clásicos de Rock y Metal anglosajón.