"A La Orilla Del Agua"
—Ay! — se lamentaron los porteros, y corrieron a informar al abad.
Lu hizo una pausa y entonces vio al ídolo guardián de la derecha.
—¿Cómo te atreves a abrir tu bocaza y reirte de mí? — vociferó.
Saltó hacia el pedestal y atacó la pierna del ídolo con dos fuertes puñetazos.
La figura cayó por tierra con un estrépito atronador.
Lu se rió escandalosamente con el poste roto en la mano.
Cuando los porteros informaron al abad, éste se limitó a decir:
—No lo provoquen. Regresen a su puerta.
En ese momento entraron al salón el superior, el supervisor, el diácono, y otros monjes responsables.
—Ese gato salvaje está muy ebrio — dijeron —. Ha destruido el pabellón que está a media cuesta y los ídolos guardianes de la puerta.
¿Cómo podemos soportar esto?
—Desde tiempos antiguos es sabido que “Hasta un rey elude a un borrachín”.
—Mucho más necesario es para mí eludirlo — respondió el abad—.
Si ha destruido los ídolos, le pediremos a su padrino, el caballero Zhao, que nos haga unos nuevos.
Zhao puede reparar también el pabellón. Dejemos que Sagaz haga lo que desee.
—Esos ídolos guardianes son los señores de la puerta — protestaron los monjes —. No los puede ir cambiando así no más.
—No se preocupen por los ídolos de la puerta — replicó el abad —. Aun si hubieran sido destruidos los mismos ídolos que guiaban a los budas, no hay nada que podamos hacer.
Apártense de su camino. ¿No vieron cuán salvaje se puso el otro día?
—Qué abad tan estúpido? — murmuraron los monjes mientras salían del salón —.
No abran la puerta — ordenaron a los porteros —. Quédense adentro y escuchen.
—Si ustedes roñosos burros hijos de perra no me dejan entrar — vociferó Sagaz —, prenderé fuego a este apestoso monasterio y lo reduciré a cenizas.
—Quiten la barra y dejen entrar a la bestial — inmediatamente dijeron los monjes a los porteros —.
¡Si no lo hacemos, es realmente capaz de llevarlo a cabo!
Los porteros se acercaron de puntillas hasta la puerta, sacaron el pestillo, regresaron corriendo, y se escondieron.
Los otros monjes se dispersaron.