"A La Orilla Del Agua"
Hui Zong asumió el trono, y todo siguió sin novedad.
Cierto día le dijo a Gao Qiu:
—Quisiera ascenderte de rango, pero antes tienes que llevar a cabo
algunos actos meritorios en la frontera.
Haré que la Junta de Asuntos Militares te acredite como disponible para un nombramiento imperial.
—. Menos de medio año después hizo a Gao Qiu mariscal, y lo puso al mando de la Guardia Imperial.
Gao Qiu eligió un día y una hora propicios para asumir el cargo.
Todos los oficiales de la Poderosa Guardia Imperial que estarían a su servicio, tanto en la infantería como en la caballería, vinieron a ofrecerle sus respetos.
Cada uno mostró su documento de identificación y se registró. Gao Qiu
revisó la lista nombre por nombre.
Sólo faltó Wang Jin, un instructor de armas que medio mes antes había informado de su enfermedad y que al no haberse aún restablecido, no había reasumido sus obligaciones.
El mariscal Gao montó en cólera.
—Tonterías — gritó —. ¡Pura insubordinación!
¿No mandó su documento de identificación? El idiota sólo simula estar enfermo.
Tráiganmelo inmediatamente —. Gao despachó un oficial hacia la casa de
Wang Jin para arrestarlo.
Wang Jin no tenía ni mujer ni hijos, sólo una anciana madre sesentona.
El oficial le dijo a Wang Jin:
—-El mariscal Gao ha asumido su cargo hoy. Cuando revisó la nómina,
tú no estabas allí.
El jefe del Estado Mayor explicó que estabas enfermo en casa, y que tu excusa estaba debidamente registrada. Pero el mariscal Gao es muy impaciente y no lo creyó.
Insiste en que estás fingiendo, y te manda arrestar. Por favor, ven conmigo, instructor de armas. De otra manera, estaré en apuros.
Wang Jin no tuvo más alternativa que ir al cuartel general, enfermo
como estaba, y presentarse ante el mariscal.
Se hincó de rodillas cuatro veces saludando a Gao respetuosamente; luego se levantó y se paró a un lado.
—¿Eres tú el palurdo cuyo padre era Wang Sheng, un instructor de
armas en la guarnición del distrito? — preguntó Gao.
—Soy esa humilde persona — contestó Wang Jin.
—Bribón — gritó Gao —. Tu padre era sólo un vendedor ambulante de medicinas, que hacía girar una vara para atraer a la muchedumbre.