"A La Orilla Del Agua"
El abad invitó al caballero a sentarse en el lugar de los invitados. Lu Da se sentó en un canapé frente al abad.
El caballero Zhao se inclinó hacia Lu Da y le susurró:
—Está aquí para volverse monje. ¿Cómo puede sentarse frente al abad? —No lo sabía — dijo Lu Da. Se levantó y permaneció de pie junto al caballero “Zhao.
El superior, el prior, el asistente del abad, el supervisor, el diácono, el monje recepcionista y el copista se colocaron en dos hileras, en orden de jerarquía, en los lados este y oeste del salón.
Los sirvientes de Zhao dejaron las sillas de manos en un lugar apropiado y llevaron al salón varias cajas, que pusieron en el piso ante el abad. —«¿Por qué ha traído regalos de nuevo? — preguntó éste —. Ya ha hecho suficientes donaciones.
—Sólo son unas cuantas pequeñeces — respondió el caballero Zhao
—No merecen ningún agradecimiento.
Algunos legos y novicios se los llevaron. El caballero Zhao se puso de pie. — Quiero pedirle algo, Gran Abad.
Hace mucho que deseo apadrinar un nuevo miembro de este monasterio. A pesar de que tengo listo, desde hace ya algún tiempo, el certificado, hasta hoy no he podido hacerlo.
Este primo que está aquí se llama Lu. Anteriormente fue oficial militar, pero a causa de muchas dificultades desea cortar con los asuntos mundanos y convertirse en monje.
Espero de veras que Su Eminencia ejercite su clemencia y su compasión y, como un favor a mí, acepte a este hombre en su orden.
Pagaré todos los gastos, y quedaré muy contento si acepta.
—Con gusto — dijo el abad —. Añadirá esplendor a nuestro monasterio, Por favor, tome un poco de té.
Un novicio sirvió el té. Cuando todos hubieron terminado, retiró las tazas. El abad consultó con el superior y el prior sobre la ceremonia de acogida a Lu Da dentro de la orden; luego ordenó al supervisor y al diácono que prepararan una comida vegetariana.
—Ese hombre carece de los atributos de un monje — dijo en privado el superior a los demás monjes
—. ¡Vean qué ojos tan fieros tiene! —Apártalos de aquí por un momento — le pidieron al recepcionista de invitados.
—. Queremos hablar con el abad.
El monje recepcionista invitó al caballero Zhao y a Lu Da a descansar en la residencia para invitados. Cuando ya se hubieron marchado, el superior y los demás se acercaron al abad.