"A La Orilla Del Agua"
Capítulo 4
Sagaz Lu causa un revuelo en el monte Wutat
El señor Zhao repara el Monasterio de Wenshu
Lu Da se volvió para ver quién lo estaba empujando.
Era nada menos que el viejo Jin, de la taberna de Weizhou, el hombre a quien había salvado.
El anciano no dejó de tironearlo hasta que llegaron a un lugar solitario, donde le dijo:
—-Es demasiado imprudente, benefactor mío.
Ese anuncio ofrece mil sartas de monedas* por su captura.
¡Cómo puede estar parado allí mirando! Si no lo hubiera visto, probablemente la policía lo habría prendido.
Todo está allí: su edad, su descripción, su lugar de origen. —
—Para decirte la verdad, aquel día que fui al pie del Puente Zhuangyuan para tratar tu asunto con el carnicero Zheng, maté al patán de tres puñetazos, y tuve que huir.
Hasta ahora he andado cuarenta o cincuenta días de un lugar a otro, y acabo de caer en este pueblo.
Pensé que volvían a la capital oriental. ¿Qué haces aquí?
Luego de usted salvarme, benefactor, encontré una carreta, en principio intentaba regresar a la capital oriental; pero temía que ese bribón nos alcanzara y que usted no estuviera cerca para rescatarnos.
Así que cambié de idea y me dirigí hacia el norte.
En el camino me encontré con un viejo vecino de la capital que venía aquí por negocios. Nos llevó con él.
Tuvo la bondad de encontrarle pareja a mi hija. Ella es ahora la esposa de un hombre rico, el caballero Zhao, quien la ha provisto de una casa. Gracias a usted, benefactor, ahora nosotros tenemos comida y vestido en abundancia.
Á menudo mi hija le ha hablado al caballero de su amabilidad. Él también es aficionado al combate.
Ha dicho muchas veces que le gustaría conocerlo, pero eso no era posible antes.
Ahora debe venir y quedarse con nosotros algunos días. Después podemos hablar sobre lo que debe hacer.
Lu Da y el anciano Jin caminaron menos de medio li, hasta llegar a la puerta de una casa.
Notas Informativas
Sarta de monedas
Consistía en una soga o cuerda en la cual se solían encadenar las monedas chinas, vietnamitas, japonesas y coreanas a través de su agujero central para facilitar su transporte.
Teóricamente, una sarta de monedas tenía que estar conformada por mil monedas, pero la cantidad fue variando en las distintas épocas y regiones, siendo el promedio entre 700 y 800 por cada una.
En otros lugares, se usaban mini-sartas de cien piezas.
La mayoría de las monedas chinas se produjeron con un orificio cuadrado en el medio. Esto se usó para permitir que se ensartaran en una varilla cuadrada de modo que los bordes ásperos pudieran limarse suavemente y luego enhebrar en cuerdas para facilitar su manejo.
Las monedas redondas de metal con un orificio redondo y luego cuadrado en el centro se introdujeron por primera vez alrededor del año 350 a. C. El comienzo de la dinastía Qin (221-206 a. C.), la primera dinastía en unificar China, vio la introducción de una moneda estandarizada para todo el Imperio.
Las dinastías posteriores produjeron variaciones en estas monedas redondas durante el período imperial.
Li
(里, lǐ) es una unidad de longitud tradicional china que en la actualidad se ha estandarizado en 500 metros, aunque históricamente su valor osciló considerablemente entre distancias algo menores y mayores según los periodos.
Antiguas monedas chinas