"A La Orilla Del Agua"
El oficial vió que Shí Jin era un tipo grande y resuelto, que parecía un
hombre de valor.
Le devolvió el saludo con gesto de autoridad.
—¿Sería muy atrevido preguntarle su nombre, señor? — siguió Shi Jin.
—Me llamo Lu Da y soy mayor de esta guarnición. ¿Quién es usted,
hermano?
—Me llamo Shi Jin. Soy del distrito de Huayin, de la prefectura de
Huazhou. Mi maestro, Wang Jin, era instructor de armas de la Poderosa
Guardia Imperial de la capital oriental. ¿Me podría decir, señor, si está en su guamición?
—Dígame, ¿no es usted el joven señor Shi de la Aldea de la Familia
Shi, a quien llaman Nueve Dragones?
Shi Jin hizo una reverencia.
—Soy esa humilde persona.
Lu Da le retribuyó la cortesía.
— “Encontrarse con un hombre de fama es mejor que sólo oír su
nombre”. Ese Wang Jin, su profesor, ¿es aquel que se metió en problemas
con el mariscal Gao en la capital oriental?
—Él mismo.
—He oído sobre él, pero no está aquí. Dicen que está con el viejo general Zhong, en la guarnición de Yar'an. Weizhou es un puesto pequeño.
El joven general Zhong es nuestro comandante. El hermano Wang no está
con nosotros. ¿Así que usted es el joven señor Shi? He escuchado muchas
cosas buenas sobre usted. Venga y tome unos cuantos tragos conmigo.
Tomó a Shi Jin de la mano. Saliendo de la casa de té, Lu Da ordenó por encima del hombro:
——Carguen el té a mi cuenta.
—-No importa, mayor — respondió el camarero —. Siga no más.
Lu Da y Shi Jin salieron a la calle del brazo. Antes de que hubieran avanzado cincuenta pasos vieron a una multitud reunida en torno a un
claro.
—Echemos un vistazo — sugirió Shi Jin.
Avanzaron entre la multitud, en cuyo centro vieron a un hombre que
sostenía una docena o más de varas. Diversos paquetes de emplastos y
ungúentos, con los precios marcados, descansaban ordenados por tierra
sobre una fuente. Era un vendedor ambulante de medicinas que montaba
un espectáculo con armas para atraer clientes.