"A La Orilla Del Agua"
Cuando era niña mi padre me había enseñado muchas baladas; entonces empezamos a rondar las tabernas cantando.
Le damos a Zheng la mayor parte de lo que ganamos cada día, y nos quedamos con una pequeña cantidad para poder cubrir los gastos de viaje de regreso a nuestro hogar.
Pero en estos últimos días las tabernas han tenido poco movimiento, así que no hemos podido pagarle.
Tememos que Zheng venga a preguntar por nosotros y nos maltrate. Lo nuestro es muy duro y no tenemos dónde buscar justicia.
Por eso llorábamos. No hemos querido molestarlo, señor.
Por favor, perdónenos.
——¿Cuál es su apellido? — preguntó Lu Da —. ¿En qué posada están?
¿Dónde vive Don Zheng, Señor del Oeste?
El anciano respondió:
—Nuestro apellido es Jin. Soy el segundo entre mis hermanos.
Mi hija se llama Loto de Jade.
Don Zheng es el carnicero que vende al pie del Puente Zhuangyuan.
Su apodo es el Señor del Oeste.
Mi hija y yo vivimos en la posada de la familia Lu, justo al frente de la puerta oriental del pueblo.
— Bah! — dijo, con desprecio Lu Da —. Así que Don Zheng es solo Zheng el matarife de cerdos, ese sucio bribón que maneja una camicería bajo la protección de nuestro comandante de guarnición, el joven general Zhong. Así que además estafa e intimida.
Se volvió hacia Li Zhong y Shi Jin.
—Ustedes dos esperen aquí mientras mato a golpes a ese granuja.
Volveré en un instante.
Lo sujetaron.
—-Cálmese, hermano —le rogaron —. Discutámoslo más tarde —
finalmente lograron contenerlo.
—Ven aquí, anciano — dijo Lu Da al padre —. Te daré algún dinero.
Mañana podrás regresar a la capital oriental.
¿Qué te parece?
—Si puede ayudarnos a regresar a casa, nos daría una nueva esperanza en la vida — respondieron padre e hija —.
Pero tememos que el posadero no nos permita partir.
Don Zheng le ha ordenado cobrar nuestros pagos.
—No se preocupen por eso — dijo Lu Da —.
Me ocuparé de él — sacó cinco onzas de plata, las puso sobre la mesa, y le dijo a Shi Jin —:
Esto es todo lo que traje hoy. Si tiene algo de plata, préstemela.
Se la devolveré mañana.