"A La Orilla Del Agua"
—Un hombre de mi rango! No me atrevería a jugar con Su Alteza.
—¿Por qué no?
Esta es la Liga Altas-Nubes, conocida como el Círculo de la Vuelta Entera. Está abierta a cualquiera.
Gao Qtu siguió negándose.
Pero cuando el príncipe real insistió, tuvo que hincarse de rodillas, suplicar perdón por su atrevimiento, y entrar corriendo al campo.
La inspiración permitió que Gao Qiu luciera todas sus habilidades. Hizo unas cuantas fintas con la pelota, y el príncipe gritó su aprobación.
Sus movimientos y su estilo eran un placentero espectáculo. Se mantenía tan cerca a la bola que ésta parecía pegada a sus pies.
El príncipe Duan estaba encantado. No permitió que Gao se fuera y lo hizo dormir en el palacio.
Al día siguiente ordenó un banquete y envió una invitación al joven príncipe.
Al no volver Gao aquella noche, el joven príncipe empezó a preguntarse
si se podía confiar en él. Pero entonces llegó el portero a anunciar:
— Ha llegado un mensajero del noveno príncipe real con una invitación para que Su Excelencia asista a un banquete en su palacio.
El joven príncipe salió, recibió al mensajero y leyó la invitación.
Luego montó en su caballo y partió hacia el palacio.
Al desmontar se dirigió directamente donde el príncipe Duan.
El noveno príncipe real le agradeció los dos presentes de jade, y juntos
entraron al comedor.
—Tu Gao juega bien al balonpié — dijo el principe Duan —. Me
gustaría tenerlo como sirviente.
¿Qué piensas sobre ello?
—Si es de alguna utilidad, Alteza, por cierto, que sirva en el palacio.
El príncipe Duan alzó su copa de vino, y agradeció al joven príncipe.
Ambos charlaron y comieron hasta el anochecer, cuando el joven príncipe
volvió a su residencia.
Sobre él no diremos más.
Hablemos más bien de Gao Qíu.
Luego de entrar al servicio de príncipe Duan, vivió y comió en el palacio y acompañó al príncipe todos los días, sin distanciarse de él más de un paso. Antes de que transcurrieran dos meses, el emperador Zhe Zong murió sin dejar herederos.
Todos los altos funcionarios civiles y militares conferenciaron, e hicieron al príncipe Duan emperador.
Fue conocido como el emperador Hui Zong, y llevó el título de Alto Sacerdote de la Pureza de Jade y Soberano Taoísta de la Verdad Providente.