La inmensa mayoría de los musulmanes consideran que es una blasfemia sugerir que el Corán contiene errores. Sin embargo, el Corán no solamente contiene errores, como nuestros lectores podrán apreciar por sí mismos más adelante, sino que es difícil pensar que este libro no fue más que una recopilación de datos tomados de fuentes anteriores diferentes, además de la adición de un sin número de datos que históricamente contradicen hechos establecidos por fuentes mundialmente conocidas como fidedignas.
La Biblia ha sido atacada por musulmanes, así como por otros religiosos. Pero las críticas a la Biblia (al menos las críticas hechas por personas calificadas) se hacen sobre la base de diferencias religiosas e interpretativas, NUNCA con respecto a su confiabilidad histórica, geográfica, etc. De hecho, es la Biblia el documento histórico principal usado por una inmensa cantidad de arqueólogos para ubicar los lapsos y posiciones geográficas donde indagar para simplemente "confirmar" lo que la Biblia ya afirmaba. (Ver "La Biblia es Historia", del Dr. Ian Wilson).
Mientras que cualquier persona que hoy reclame que la Biblia carece de bases históricas, sería considerada como ignorante en los medios del saber mundial, el Corán, por el contrario, resulta víctima fácil del escrutinio y las críticas históricas factuales.