EL ETERNO siempre ha querido que nosotros seamos sus hijos y ser nuestro DIOS, pero tiene un precio. HAY QUE LUCHAR.
Es necesario salir vencedores de esa lucha que tenemos a diario, La bienaventuranza no es para todo el mundo, sino solo para los que se mantienen fieles y vencedores cuando todo se confabula para que abandonen su lealtad.
Jer_24:7 Y les daré corazón para que me conozcan que YO soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les SERÉ a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.
Esta promesa, se hizo en el Antiguo Testamento a tres personas diferentes. La primera fue Abraham: «Establecerá Mi pacto contigo -le dijo Dios- y con tus descendientes... para ser tu Dios y el de tus descendientes» Gen_17:7 ).
La segunda se le hizo al hijo que había de heredar el reino de David: «Yo seré su Padre -dijo Dios- y él será Mi hijo» (2Sa_7:14 ).
La tercera se hizo en un Salmo que los maestros judíos interpretaron siempre que se refería al Mesías: "Yo también le pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra» Sal_89:27 ). Aquí tenemos algo tremendo: la promesa de Dios a los que salgan victoriosos es la misma que hizo a Abraham el fundador del pueblo elegido, a David con referencia a, su hijo Salomón, y al mismo Mesías. No hay mayor honor en todo el universo que el que Dios otorga a la persona que Le es fiel.
Jer_31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón;(E) y YO SERÉ a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
Pero también se hace mención de los condenados. Los cobardes son los que amaban la tranquilidad y la comodidad más que a Cristo, y que en el día de la prueba se avergonzaron de mostrar quienes eran y a Quién servían.
La valentía más elevada se muestra cuando se está desesperadamente atemorizado, y sin embargo se hace lo que se debe y se mantiene la fidelidad. Se condena la cobardía de negar a Cristo para mantenerse a salvo. Los incrédulos o infieles son los que se niegan a aceptar el Evangelio, o los que lo aceptan de labios para fuera, pero muestran en sus vidas que no lo han creído.
Los contaminados son los que se han dejado saturar por las abominaciones del mundo. Los asesinos puede que se refiera a los que mataban a los cristianos en las persecuciones. Los inmorales se refiere especialmente a la inmoralidad sexual, lacra del Imperio Romano y creciente asechanza en nuestro tiempo.
Éfeso estaba lleno de hechiceros; Hch_19:19 nos dice que, al predicar el nombre de Cristo en los primeros días, los que habían practicado la magia quemaron sus libros. Los idólatras son los que dan culto a dioses falsos de los que está lleno el mundo. Los mentirosos son los culpables de falsedad, y del silencio que es a veces una mentira.
El que salga victorioso obtendrá la heredad, El que salga victorioso entrará en posesión de estas cosas, Apo 21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
Apo 21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, YO le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
Apo_21:7 El que venciere heredará todas las cosas, Y YO SERÉ SU DIOS, y él será MI hijo.
SI NO VES A JESUS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO,ENTONCES CORRE EL VELO Y LO VERÁS!