PERSECUCION Y VITUPERIO
Mat 5:10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,(E) porque de ellos es el reino de los cielos.
Mat 5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.(F)
Mat 5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas(G) que fueron antes de vosotros.
Ya fué descrito en siete rasgos de carácter, siendo éste un número que indica la perfección; pero termina advirtiéndoles que la estimación del mundo y el tratamiento que éste les dispensará, será todo lo contrario a los de él.
“No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo doy testimonio de él, que sus obras son malas.” “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo”
los siete rasgos de carácter que se describen aquí, reciben todos la oposición del espíritu del mundo,
CONCLUSIONES
La pobreza de espíritu es contraria al orgullo del corazón del hombre; satisfecho de sí mismo, que toma las cosas a risa; un espíritu manso y quieto, que recibe el mal, es mirado como pusilánime, y choca contra el espíritu de orgullo y agravio del mundo.
El ansia de bendiciones espirituales condena la lascivia de la carne, la lascivia del ojo, y el orgullo de la vida.
El espíritu misericordioso está en contra del espíritu de insensibilidad del mundo.
La pureza del corazón contrasta de una manera hiriente con la hipocresía.
El pacificador evangelista no es fácilmente tolerado por el mundo contencioso y peleador.
Así es como la “justicia” viene a ser “perseguida”. Pero bienaventurados son aquellos que, a pesar de esto, se atreven a practicar la justicia. porque de ellos es el reino de los cielos—Así como fué ésta la recompensa prometida a los pobres en espíritu, y como es ésta la principal de las siete bienaventuranzas, con mucha razón el premio mencionado aquí será la porción que recibirán aquellos que son perseguidos por ponerlas en práctica.
. Bienaventurados sois cuando os vituperaren—es decir, os insulten en vuestra propia cara, en contraste con la calumnia
y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo
Aquí, al decir “mi causa”, él se identifica a sí mismo y a su causa con la de la justicia.Gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande (hay recompensa)