LOS POBRES EN ESPIRITU
Mat 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Es la palabra griega makarios. Makarios es un término que se aplica especialmente a los dioses. En el Cristianismo se participa de la alegría de Dios.
Las bienaventuranzas nos hablan de ese gozo que nos busca a través del dolor, ese gozo que la tristeza y la pérdida, el dolor y la angustia, no pueden afectar, ese gozo que brilla a través de las lágrimas, y que nada en la vida o en la muerte puede arrebatar.
Como aparece en las bienaventuranzas en griego, la palabra que se usa para pobre es la palabra ptójos. ptójos describe al hombre que no tiene absolutamente nada.En hebreo la palabra es `aní o ebyón. Así es que en hebreo la palabra pobre se usaba para describir a la persona humilde e indigente que pone toda su confianza en Dios.
Ahora tomemos los dos lados, el griego y el arameo, y juntémoslos. Ptójos describe al hombre totalmente indigente, que no tiene absolutamente nada; `aní y ebyón describe al pobre, humilde e indefenso que ha puesto toda su confianza en Dios. Por tanto, " benditos los pobres en espíritu» quiere decir:
¡Bendita la persona que es consciente de su total indefensión, y que pone toda su confianza en Dios!
La persona que es pobre en espíritu se ha dado cuenta de que las cosas no quieren decir nada, y Dios quiere decir todo.
La pobreza no es nada bueno. Jesús no habría llamado nunca bendito a un estado en que las personas viven y no tienen suficiente de comer, y en que la salud se deteriora porque todo está en su contra. Esa clase de pobreza es un mal que el Evangelio trata de eliminar. Tampoco se refiere a ser pobres de espíritu en el sentido corriente de ser faltos de carácter. La pobreza que es bendita es la pobreza en espíritu, cuando la persona se da cuenta de su absoluta falta de recursos para enfrentarse con la vida, y encuentra su ayuda y fuerza solamente en Dios.
Los pobres en espíritu son los que reconocen su pobreza espiritual y, dejando a un lado toda autosuficiencia, buscan la gracia de Dios.Pro 28:11 El hombre rico es sabio en su propia opinión; Mas el pobre entendido lo escudriña.
Aquí los pobres, lo que no tienen es el egoísmo y la arrogancia de los fariseos que creían que sus esfuerzos y méritos les habían concedido una posición especial delante de Dios
Era un llamado a regresar al mensaje de los profetas del Antiguo Testamento que, como Jesús, enseñaban que la obediencia de corazón es más importante que la observancia legalista.
Era reconocer al Espiritu de Dios como la gran riqueza que todo hombre debía tener.
No tenerlo era la peor pobreza a la que un hombre podía llegar o estar.