LA BUENA NOTICIA
Todo creyente debe conocer muy bien lo que enseña, debe tener claro la definición y el concepto del evangelio. Pero también debe tener muy bien definido para que fue llamado por Dios.
La palabra Evangelio proviene del griego “Euangelio” (premio y/o regalo), que significa Buena Nuevas. Gozosa proclamación de la actividad redentora de nuestro señor Jesucristo para salvar al hombre de la esclavitud del pecado.
Las buenas nuevas anuncian al pueblo la presencia de Dios:
• "Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!" (Isaías 40:9).
Inicialmente era el contenido del mensaje dado que traería a todos los oyentes. Luego, el término se aplicó a la persona portadora de dicho mensaje, tal como lo podemos apreciar en el libro 1 de Samuel 31:9 dice: " Y le cortaron la cabeza, y le despojaron de las armas; y enviaron mensajeros por toda la tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas al templo de sus ídolos y al pueblo."
Más tarde su significado incluyó el sentido de proclamar la victoria de Dios sobre su enemigo, tal como se expresa en el Salmo 68:11 dice: "El Señor daba palabra; había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas."
El apóstol Marcos define el “Evangelio de Dios” diciendo que, “el tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado”. (1:14).
Refiriéndose que el Rey de ese reino maravilloso llamado Reino de Dios, estaba en la tierra en la persona de Jesucristo, él se había acercado a la humanidad pecadora, créelo significa salvación, no creerlo es ser condenado. "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado." (Marcos 16:15-16).
El evangelio no solo viene con poder: "pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros." (1Tesalonicenses 1:5).
Sino que demuestra el poder de Dios: "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego." (Romanos 1:16).
El Evangelio revela la justicia de Dios y conduce a la salvación a todos los que creen: "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.
Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá." (Romanos 1:16-17).
Todo cristiano, que quiera seguir el ejemplo del apóstol Pablo se siente divinamente obligado a proclamarlo, para esto fue que Dios le llamo a usted querido hermano, la escritura dice: "Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!" (1Corintios 9:16).
Aun cuando hacerlo signifique oposición: "pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición." (1Ts 2:2)
Aflicción: ("Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente "2 Timoteo 1:8). (" Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano, dando voces: ¡Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar." Hechos 21:27-32).
El mundo nos aborrecerá: "Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece." (Juan 15:18-19)
En el mundo “cristiano” contemporáneo existen diversas posiciones acerca del evangelio. Por ejemplo:
El evangelio de la prosperidad: El apóstol Pablo previno a Timoteo acerca de las disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuentes de ganancia… Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores (1 Timoteo 6:5, 9:11).
El apóstol Pablo dijo que la avaricia es idolatría, y previno a los efesios para que evitaran a cualquiera que llevara un mensaje de inmoralidad o avaricia.
• "Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios." (Efesios 5:5).
• "Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis, pues, partícipes con ellos." (Efesios 5:6,7).
• "disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales." (1 Timoteo 6:5).
• "Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre." (1 Timoteo 6:9,11).
• "Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee." (Lucas 12:15).
El evangelio de sanidad y liberación: Mi propósito como evangelista no es caer en una "posición crítica pasiva" sino más bien: "alertar" a personas que puedan ser víctimas espirituales de esta falsa enseñanza, para que se aparten, y busquen la verdadera salvación en Jesucristo nuestro señor y Dios.
Dios ¿sana, libera y prospera? ¡Claro que sí! Pero lo hace según su beneplácito y voluntad. Y con mucha frecuencia lo hace sin la intervención de ningún Cristiano especialmente dotado por Dios, sino en respuesta a la oración de aquel humilde creyente que cree, y que no busca su propio beneficio o reconocimiento, sino la gloria de Dios y la salvación de su alma.
¡No vivamos presos de la mentira! Cuidado, porque hay algunos que son tan mentirosos que hasta pretenderán engañar al mismo Jesucristo en el día final. El Señor dijo en Mateo 7:21,23: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. El que tiene oídos para oír, ¡que oiga!
Hay que tener mucho cuidado con esta doctrina, Jesús dijo que engañaría a muchos con prodigios y milagros, y eso es lo que vemos hoy día por medio de la televisión donde muestran a muchas personas dando testimonios de sanación y liberación…. "y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos." (Mateo 24:24).
El evangelio verdadero: Su objetivo es de alcanzar a todos los seres humanos; es decir, anunciar a todo tipo de pecador que solo en Jesucristo hay perdón de pecados y salvación. Que nadie se salva porque ofrende, diezme, ore o porque sea temeroso de Dios; ya que este era el caso de un hombre llamado Cornelio, quien a pesar de ser muy bueno tuvo que ser bautizado en el nombre de Jesucristo y ser lleno del Espíritu Santo: "Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre." (Hechos 10:1,2)… "Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." (Hechos 10:47-48). Evangelio es una palabra que viene del griego y significa "buenas nuevas o noticias". ¿Cuál es la buena nueva? Pablo resumió el evangelio en la primera carta a los corintios, en el capítulo 15, versos 1 al 8. El evangelio es que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras, que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras, y que apareció vivo a muchos testigos que Dios escogió de antemano. Para los judíos, un Mesías que sufrió la muerte por nosotros, les parece blasfemia, es la piedra en que tropiezan.
Para los gentiles, el evangelio les parece una necedad, es decir, una tontería. Pero para los que creemos, los que hacemos parte de la iglesia de Jesús, el evangelio es poder de Dios y sabiduría de Dios. El evangelio es palabra con poder para traer justicia, gozo y paz al que cree. La fe es don de Dios, nadie llega a Jesús nuestro Dios, si él no le atrae. Dios conceda la fe para aceptar el verdadero evangelio, por la cual llegamos a la gracia que Dios nos concedió en Cristo Jesús.
• "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." (Marcos 16:15,16).
• "Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Más si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema." (Gálatas 1:6,9)
Los que recibimos esta buena noticia nos mantenemos en el fundamento el cual es Cristo nuestra esperanza de vida, nadie puede cambiar esta verdad: “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” (1 Corintios 3:11). La buena noticia es la venida de Jesús, el salvador de la humanidad perdida.
Querido amigo ha aceptado la buena noticia, la ha creído, porque si es así, cumple con la palabra de Jesús cuando dijo: “…Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado.” (Marcos 16:15-16).
La buena noticia es que si quieres ser salvo debes bautizarte en el nombre de Jesús el Cristo: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38). De esta forma estarás preparado para la vida eterna.
A nosotros nos corresponde anunciar esta salvación, no queriendo que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento.
Dios les siga bendiciendo
Fredy Delgado
Pastor y Teólogo