Es muy importante para los cristianos saber los medios que está usando el maligno para atraparnos con sus tentaciones, a los creyentes es a quienes el diablo siembre busca probar su fe. El es el tentador de nuestras vidas, nadie puede afirmar que en el momento de la tentación, está siendo probado por Dios, el único que busca ponerte a prueba es Satanás, la escritura dice: “Que nadie diga cuándo es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie.” (Santiago 1:13). Sin embargo el cristiano no debe sentirse triste cuando sea probado o tentado por el maligno, la Escritura dice: “Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas,…” (Santiago 1:2-12).
Es bueno saber lo que en realidad significa la palabra TENTACIÓN, y el uso que se le da bíblicamente. El Antiguo Testamento se uso mucho esta palabra, la tentación es definida como PRUEBA, este significado de prueba o nissah en Hebreo, se expresa en muchas partes de las Escrituras: “” (Éxodo 20:20). En el griego la palabra tentación es peirasmón, de esta forma está definida en el Nuevo Testamento:
• “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.” (Santiago 1:12).
• “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” (1 Corintios 10:13).
• “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.” (Apocalipsis 2:10).
La Tentación la podemos definir como incitaciones a el mal, es el deseo de participar o hacer algo inmoral o amoral que no es del agrado de Dios pero que a nosotros nos podría traer una satisfacción según la carne y su pecaminosidad. La primera tentación se registra en el Edén y fue a Eva, es claro que esta tentación concibió y dio a luz pecado que fue muerte para el hombre, nuestra pasión es la que nos lleva al pecado: “Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión.” (Santiago 1:14). La tentación muchas veces es provocada por nuestra propia concupiscencia y nadie está libre de ser tentado.
Muchos cristianos creen que la TENTACIÓN es sinónimo de pecado, pero no es así. La tentación es una prueba donde el que es tentado puede dar un paso hacia atrás o hacia adelante en la vida cristiana. El diablo buscara que usted dé un paso hacia atrás con el fin de mantenerte lejos de la voluntad de Dios. Un ejemplo es cuando el diablo quiso que Jesús rindiera sus necesidades fisiológicas a su perversa voluntad: “Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación. 2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 El tentador se le acercó y le propuso:
—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan. Jesús le respondió:
—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:
—Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está:
“Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”
—También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús. De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
—Todo esto te daré si te postras y me adoras.
—¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.” Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.” (Mateo 4:1-11). El diablo aprovecha los momentos de nuestra debilidad física y espiritual para que satisfagamos un deseo pasajero. Tal es el caso de varios personajes en las Sagradas Escrituras por ejemplo a Esaú en el aspecto fisiológico: “Un día, cuando Jacob estaba preparando un guiso, Esaú llegó agotado del campo y le dijo:
—Dame de comer de ese guiso rojizo, porque estoy muy cansado. (Por eso a Esaú se le llamó Edom.)
—Véndeme primero tus derechos de hijo mayor —le respondió Jacob.
—Me estoy muriendo de hambre —contestó Esaú—, así que ¿de qué me sirven los derechos de primogénito?
—Véndeme entonces los derechos bajo juramento —insistió Jacob.
Esaú se lo juró, y fue así como le vendió a Jacob sus derechos de primogénito.34 Jacob, por su parte, le dio a Esaú pan y guiso de lentejas.” (Génesis 25:29-34). A Sansón en el aspecto sexual: “Y Sansón fue a Gaza, y allí vio a una ramera y se llegó a ella. Entonces fue dicho a los de Gaza: Sansón ha venido acá. Y ellos cercaron el lugar y se apostaron a la puerta de la ciudad toda la noche, acechándole. Y estuvieron callados toda la noche, diciendo: Esperemos hasta que amanezca, entonces lo mataremos. Pero Sansón permaneció acostado hasta la medianoche, y a la medianoche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con los dos postes, las arrancó junto con las trancas; entonces se las echó sobre los hombros y las llevó hasta la cumbre del monte que está frente a Hebrón. Después de esto sucedió que se enamoró de una mujer del valle de Sorec, que se llamaba Dalila.” (Jueces 16:1-4). Y a Judas en el aspecto material: “Uno de los doce, el que se llamaba Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes. -¿Cuánto me dan, y yo les entrego a Jesús? - les propuso. Decidieron pagarle treinta monedas de plata. 16 Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregarlo.” (Mateo 26:14-16).
Jesús nos dio el mejor ejemplo de triunfo en medio de la tentación, hizo uso de la Palabra de Dios ("Escrito está..."), aplicando la función Espiritual de ésta en la vida del hombre. El diablo siempre buscara ponerte a prueba, con el fin de que usted haga su voluntad. El busca frustrar los planes que Dios tiene con tu vida. Tal como busco por medio de Jesús, nuestro segundo Adan, frustrar los planes de redención para la raza humana. Jesús, entendiendo las intensiones del diablo, quien tenía la finalidad de impedir que Cristo muriera en la cruz, para redimir al hombre de sus pecados, rehusó poner en peligro su integridad física e hizo uso de la Palabra de Dios correctamente.
El diablo buscara por medio de las pruebas que usted le adore. El quiere que el hombre sea expulsado de la presencia de Dios, así como el terminó siendo expulsado del cielo y desposeído de su gloria y hermosura:
• “Decías en tu corazón: «Subiré hasta los cielos. ¡Levantaré mi trono
por encima de las estrellas de Dios! Gobernaré desde el extremo norte, en el monte de los dioses. 14 Subiré a la cresta de las más altas nubes, seré semejante al Altísimo.»” (Isaías 14:13-14).
• “Tú, querubín protector de alas desplegadas, Yo te puse allí. Estabas en el santo monte de Dios, Andabas en medio de las piedras de fuego. Perfecto eras en tus caminos Desde el día que fuiste creado Hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio Te llenaste de violencia, Y pecaste; Yo, pues, te he expulsado por profano Del monte de Dios. Y te he eliminado, querubín protector, De en medio de las piedras de fuego.” (Ezequiel 28:14-16).
Cuando Satanás ofrece a Cristo los reinos de este mundo, le muestra todos los imperios del sistema mundial de aquel entonces y la gloria de ellos, es decir, sus extensiones, su poderío, sus riquezas, con el propósito de deslumbrar los ojos del Señor Jesucristo y tentarlo a disfrutar de una gloria temporal sacándolo así de la voluntad por la cual vino a esta tierra.
Esto es lo que Satanás también te quiere ofrecer a ti querido hermano, en este mundo encontramos testimonios de muchos hombres y mujeres que entregan su alma al maligno por la TENTACIÓN de ser poseedores de muchas riquezas, de ser importantes para el mundo. La escritura expresa estas palabras: “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo, y pierde su alma?” (Marcos 8:36).
Dios no quiere que tu alma se pierda, el quiere que usted siga sus pisadas de VENCEDOR, Cristo lo venció en la cruz y su dominio quedó aplastado y sin efecto: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo” (Hebreos 2:14).
Usted puede vencer al TENTADOR o príncipe de este mundo, Jesucristo lo llamó así: "el príncipe de este mundo" (Juan 14:30). Todo en el mundo es TENTACIÓN, lo vemos en las películas, programas de una TV cada día más insana no solo para pequeños si no mal formadora de caracteres en adolescentes y hasta adultos, una TV saturada de violencia, sexo, droga donde el adulterio y el robo, homosexualismo, el chisme, el engaño y demás actitudes similares son "normales," para el mundo. Pero esto no quiere decir que usted no pueda vencer al mundo, Jesús dijo: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).
Nuestro Dios y salvador Jesucristo nos dejo las armas para vencer y resistir las TENTACIONES del maligno, es importante que usted las conozca, veamos varias:
1. Orar siquiera una hora: “ Y vino y los halló durmiendo; y dice á Pedro: ¿Simón, duermes? ¿No has podido velar una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad es presto, mas la carne enferma.” (Marcos 14:37-38).
2. Fortalecer cada día la comunión con Dios a través de la oración y lectura de las Escrituras: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!” (Santiago 4:8).
3. No debemos ignorar sus maquinaciones: “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.” (2 Corintios 2:11).
4. Mediante el sometimiento a Dios, Resistirle: “Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros.” (Santiago 4:7).
5. No confiar en nosotros mismos para resistir la tentación. No sentirnos fuertes en nosotros mismos: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:13).
6. Pedirle a Dios sabiduría para reconocer nuestras debilidades y para reconocer las tentaciones de las circunstancias y no argumentar más bien evitar, y ponernos en manos de Dios: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5).
7. Tomar a la tentación como una prueba que produce gozo por fortalecer nuestra dependencia y fe en Dios: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” (Santiago 1:2–4)
8. Afirmarnos en las tres promesas de Dios para nuestras vidas:
a. La primera dice: "Fiel es Dios que no nos dejara ser tentados mas allá de lo que podamos resistir, dándonos conjuntamente también la salida." (1 Corintios 10:13 ).
b. La segunda dice: "Resistamos al diablo y este huirá de nosotros" (Santiago 4:7).
c. Hay recompensa gloriosa para los que resisten las tentaciones en su diario caminar con Cristo: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman” (Santiago 1:12)
Queridos hermanos debemos dar la gloria siempre a Dios que no nos deja, ni tampoco nos dejará solos, sino que en medio de la tentación nos asegura que siempre él tiene el control y nos provee una vía de escape, (1 Corintios 10:13). Pasaremos por muchas tentaciones, como el oro pasa por el fuego, pero siempre que vengan nos pondremos más hermoso para Dios en alabanza, gloria y honor en Jesús: “para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo” (1 Pedro 1:7).
Dios les siga bendiciendo
Fredy Delgado
Pastor y Teólogo