Hoy día vemos una cantidad de personas diciendo que son salvas, son personas sinceras que han adoptado la ética cristiana y su comportamiento muchas veces es mejor que el comportamiento de los verdaderos cristianos, leen la biblia, asisten a cultos, evangelizan, oran, son bellas personas en el trato con los demás, aconsejan y su lema principal es el amor, pero desconocen el plan de salvación establecido por Dios, unos por ignorancia o falta de revelación y otros por dureza religiosa que se creen tan buenos que desechan el plan de Dios para salvar al hombre.
EL PRINCIPAL ENEMIGO DE LA SALVACIÓN DE DIOS ES LA RELIGIOSIDAD
Veamos algunos referentes a la salvación que anunciaban de ante mano el plan salvífico de Dios para con el hombre, dados a conocer en el antiguo pacto pero que se proyectaban al nuevo pacto en cristo Jesús:
(1) La liberación de los israelitas de Egipto representa nuestra liberación de la esclavitud del pecado.
Hallamos tres elementos importantes en su liberación:
La sangre del cordero de la Pascua, el agua del Mar Rojo, y la nube de la presencia del Señor que los guiaba (Éxodo 12-14).
Dios usó la sangre para salvarlos de la plaga que persuadió al Faraón a soltar a los israelitas, tal como la sangre de Jesucristo nos salva.
Dios usó el agua para destruir los ejércitos del Faraón pero la usó para librar a los israelitas, tal como El usa el bautismo en agua en el nombre de Jesús para destruir el poder del pecado al mismo tiempo que nos libra a nosotros.
Dios usó la nube para representar Su presencia y su dirección, lo que el bautismo del Espíritu nos imparte a nosotros en nuestro día.
Pablo enseñó esta tipología, diciendo que los israelitas “todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar”
(1 Corintios 10:12).
(2) Justo antes de que Dios diese los Diez Mandamientos a Israel en el Monte Sinaí, les exigió que se santificaran (apartarse a Él)
Y que lavaran su ropa con agua
Y después prometió que descendería y los visitaría (Éxodo 19:10-11).
Inmediatamente después de que Dios dio la ley, Moisés ratificó el pacto rociando al pueblo con sangre y agua (Hebreos 9:18-20). El pacto antiguo se inauguró por la separación, la sangre, el agua, y la manifestación de la presencia de Dios.
(3) El Tabernáculo en el Desierto también representa nuestra salvación (Hebreos 9:8-9).
El primer mueble en el atrio era un altar hecho de bronce y era usado para los sacrificios de los animales (Éxodo 27:1-8; 40:6).
El altar era un lugar del derramamiento de sangre y de muerte.
Nos habla de la muerte de Jesucristo, quien llegó a ser nuestro sacrificio supremo por el pecado, y a nuestro arrepentimiento, en el cual morimos al pecado y aplicamos la muerte de Cristo a nuestras vidas.
El siguiente mueble en el atrio era un lavadero o fuente de bronce que contenía agua (Éxodo 30:17-21; 40:7).
Este era un lugar de lavarse y de hacer un examen propio de conciencia. Después que el sacerdote sacrificaba sobre el altar, se lavaba de la sangre, las cenizas y cualquier otra impureza.
Esto nos habla del bautismo en agua, porque después de que nos morimos en el arrepentimiento, procedemos al bautismo en agua para lavar nuestros pecados.
Tito 3:5 habla del “lavamiento de la regeneración” o “el lavatorio de regeneración” esto es como una referencia de tipología al lavadero en el Tabernáculo.
Cuando Moisés erigió el Tabernáculo, los sacerdotes ofrecieron los sacrificios de sangre en el altar de bronce y se lavaron en lavadero, después de lo cual una nube cubrió el Tabernáculo y la gloria de Dios lo llenó (Éxodo 40:17-35). De allí en adelante, Dios mostró Su presencia y dirección permanente por medio de una nube de día y una columna de fuego de noche que descansaban sobre del Tabernáculo
(Éxodo 40:36-38).
(4) La consagración de los sacerdotes requería un sacrificio de sangre, el lavamiento con agua, y la unción con aceite (Éxodo 29:1-7).
Hoy en día, ser ungido con aceite es simbólico de la unción del Espíritu.
(Compare a 1 Juan 2:20, 27 con Juan 14:16-17, 26.)
(5) Cuando los israelitas sacrificaban un buey, una oveja, o una cabra, el sacerdote mataba al animal, rociaba su sangre en el altar, lo lavaba con agua, y después lo quemaba con fuego (Levítico 1:1-13).
(6) En el monte Carmelo Elías saturó el sacrificio de sangre con doce cántaros de agua, y Dios consumió el sacrificio con fuego del cielo (1 Reyes 18:33-39).
El fuego es otro símbolo de la presencia de Dios (Hebreos 12:29), particularmente la obra del Espíritu Santo (Mateo 3:11; Hechos 2:3-4).
(7) Una persona que era curada de la lepra tenía que ser purificada por una ceremonia que incluía sangre, agua, y aceite antes de que pudiera unirse a la congregación (Levítico 14).
Después de que el sacerdote le rociara siete veces con la sangre de un pajarillo mezclada con agua, él (el leproso sanado) se lavaba con agua, y entonces el sacerdote le aplicaba la sangre y el aceite y ofrecía los sacrificios.
Antes de esto, el leproso estaba separado de cualquier contacto físico con la sociedad, inclusive su propia familia. Su existencia era una especie de muerte viva.
De la misma manera, el pecador está separado de Dios y de Su pueblo; está físicamente vivo pero muerto espiritualmente hasta que la sangre, el agua, y el Espíritu le pongan en comunión espiritual con Dios y la iglesia.
(8) Bajo la ley de Moisés, una persona que llegaba a ser inmunda
(Lo cual representa al pecado) tenía que someterse a una ceremonia de purificación que incluía sangre, agua, y fuego (Números 19).
El sacerdote mataba a una vaca roja, rociaba un poco de su sangre frente al Tabernáculo, y quemaba el sacrificio con fuego. Después de esto alguien mezclaba las cenizas con agua y aplicaba esta agua de purificación a la persona inmunda.
(9) Dios mandó a los israelitas que hicieran guerra contra los Madianitas porque ellos eran la causa de que muchos israelitas pecaran (Números 31:1-18).
Luego, El exigió esta ceremonia de purificación para los despojos de guerra y la ropa de los soldados: todo tenía que ser lavado con agua y todo lo que podía pasar por fuego tenía que ser purificado con fuego (Números 31:21-24).
(10) En el día de Noé, Dios usó el agua para destruir el pecado en la tierra y al mismo tiempo El salvó a Su pueblo. Pedro enseñó que esto era un tipo del bautismo (1 Pedro 3:20-21).
Dios va a purificar la tierra una segunda vez antes de la creación de una nueva tierra, pero en aquella vez lo hará con fuego (2 Pedro 3:5-7). De la misma manera, somos purificados en las aguas del bautismo y por el fuego del Espíritu antes de llegar a ser nuevas criaturas en Jesucristo.
Apropiamos o aplicamos ese evangelio a nuestras vidas por medio del arrepentimiento
(La muerte al pecado), el bautismo en agua (la sepultura), y el bautismo del Espíritu
(La nueva vida en Cristo), y en esa manera nos identificamos personalmente con la obra redentora de Jesucristo. Al cumplir estos mandamientos, obedecemos el evangelio.
El Antiguo Testamento prefiguraba a este único mensaje y todos los predicadores del Nuevo Testamento lo proclamaban.
Todos en el nuevo testamento fueron salvos del pecado de igual manera interviniendo sangre, agua y espíritu, veamos:
JUAN NOS DICE QUE EL TESTIMONIO DE LA SALVACIÓN EN LA TIERRA ES ESTE:
1Jn 5:8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.
LA SALVACIÓN OFRECIDA POR DIOS A LOS JUDÍOS Y PROSÉLITOS DE TODAS LAS NACIONES EN EL LIBRO DE LOS HECHOS A LA PREGUNTA QUE HAREMOS?
Hch 2:38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Hch 2:39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
EN ESTE PASAJE ESTA EL AGUA, (Bautismo)
LA SANGRE (que está contenida en el nombre de Jesús)
EL ESPIRITU (la promesa de su presencia o el aceite en el creyente)
Y RECALCA QUE ES PARA TODO EL QUE ES LLAMADO POR DIOS
LOS CREYENTES DE SAMARIA RECIBIERON LA SALVACIÓN DE IGUAL MANERA
Hch 8:12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
Hch 8:14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;
Hch 8:15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;
Hch 8:16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.
Hch 8:17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.
SE BAUTIZARON EN AGUA
RECIBIERON LA SANGRE EN EL NOMBRE DE JESUS
RECIBIERON EL ESPIRITU POR LA IMPOSICION DE MANOS
SE CUMPLIO EL PLAN DE DIOS
CORNELIO Y SUS AMIGOS
Hch 10:43 De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
Hch 10:44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Hch 10:47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?
Hch 10:48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días
RECIBIERON EL ESPIRITU PRIMERO
FUERON BAUTIZADOS EN AGUA
RECIBIERON LA SANGRE EN EL NOMBRE DE JESUS (fue invocado el nombre de Jesús)
CREYERON LAS PALABRAS DE LOS PROFETAS SOBRE LA SALVACION (el perdón)
Cornelio no era salvo aunque sus oraciones, ayunos y limonás subían a la presencia de Dios:
Hch 11:13 quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro;
Hch 11:14 él te hablará palabras por las cuales SERÁS SALVO TÚ, y toda tú casa.
NO ERA SALVO, NO CUMPLIA CON LOS REQUISITOS DE LA SALVACION.
LOS 12 DISCIPULOS DE EFESO
Hch 19:1 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos,
Hch 19:2 les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
Hch 19:3 Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.
Hch 19:4 Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.
Hch 19:5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
Hch 19:6 Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
Hch 19:7 Eran por todos unos doce hombres.
FUERON REBAUTIZADOS CON EL VERDADERO BAUTISMO (agua)
RECIBIERON LA SANGRE EN EL NOMBRE DE JESUS
RECIBIERON EL ESPIRITU (con la imposición de las manos de pablo)
Aunque habían sido bautizados antes en agua no eran salvos, no tenían el verdadero bautismo, ni la sangre, ni el espíritu.
EL APOSTOL PABLO
Hch 22:14 Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca.
Hch 22:15 Porque serás testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído.
Hch 22:16 Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.
Hch 22:17 Y me aconteció, vuelto a Jerusalén, que orando en el templo me sobrevino un éxtasis.
Hch 9:17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
Hch 9:18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.
FUE BAUTIZADO EN AGUA
RECIBIO LA SANGRE QUE ESTA EN EL NOMBRE
Y FUE LLENO DEL ESPIRITU (éxtasis)
Cumplió con los requisitos de la salvación
LOS DISCIPULOS DE CORINTO
1Co 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
1Co 6:10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
1Co 6:11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
FUERON LAVADOS EN AGUA (bautizados)
RECIBIERON LA SANGRE (en el nombre de Jesús)
RECIBIERON EL ESPIRITU (fueron justificados y santificados)
SI USTED NO TIENE EL PLAN DE SALVACION ESTABLECIDO POR DIOS NO ES SALVO SOLO ES UN RELIGIOSO COMO CORNELIO.
NO ES IGLESIA DE JESUCRISTO, SOLO PERTENECE A UNA ORGANIZACIÓN RELIGIOSA.
NO ES HERMANO DE LA IGLESIA PRIMITIVA, NI DE LOS APOSTOLES YA QUE NO TIENE EL TESTIMONIO DEL AGUA LA SANGRE Y EL ESPIRITU.
LUIS VELEZ