Julio, 2021.
Por González, Sofía; Fandino, Agustina; Piperno, Matías y Fontans, Matilde.
No se lo que es no tener una pasión por el arte, no se lo que es vivir sin el arte. Desde chico me interesó, en especial las tapas de los libros que había en la casa de mis padres. Había dos colecciones que siempre me llamaron la atención, una colección de pinturas clásicas y una colección de Agatha Christie, este tenía unas imágenes que contaban muchas cosas, podías sacar conclusiones, sin haber leído la novela. Siempre me llamó la atención el poder leer una ilustración y sacar conclusiones de la misma. Además, siempre tuve una gran destreza para el dibujo, cosa que no es necesaria pero me permitió mantener las ganas de hacer obras.
Uno es Sergio López Suarez que es un escritor y antes era ilustrador uruguayo que escribió un libro llamado “Semana en la vida de un Uh” y este lo leí de chico y me llamó mucho la atención y el otro es Tomi Ungerer, un autor francés, el escribió un montón de libros muy interesantes y además era ilustrador y escultor.
Antes me gustaba todo lo que me ofrecían para ilustrar, pero con el tiempo comencé a elegir en torno a si yo era el más adecuado para ilustrarla. Entonces empecé primero a leerlas como lector y ver si se me ocurría una imagen exacta para ilustrar, por eso ilustro solo las obras con las que me siento identificado, cuando siento que me identifico con el espíritu de la obra o tratar de interpretar el sentir del autor al escribir su obra.
Es una mezcla entre el trabajo personal y el trabajo por contacto; empieza con el hecho de que yo sienta un vínculo emocional con la obra, ver que yo pueda aportar algo a la obra que me generó un impacto. Después es muy sencillo encontrar inspiración en el libro. Para mis obras personales es más impredecible, podría resumirlo como que me inspiran experiencias de vida que me quedan resonando en la cabeza y se narran a través de un personaje inventado.
Por un lado, a mí siempre me gustó escribir historias y de a poco voy escribiendo cada vez más, tengo muchas ganas de seguir incursionando en esto y además me encantaría escribir una obra y que otra persona la ilustre. En el mundo del arte me encantaría hacer esculturas en barro, pero por ahora es muy complicado.
Mafalda, el personaje de Quino.
Hay dos partes, una que es muy linda, en la que dejo fluir todo, en la que las ideas saltan y después la segunda parte en la que ordeno todo, esta es bastante difícil. Para mi trabajo como ilustrador necesito de las dos partes, que fluyan las ideas y después ver cuáles funcionan para la novela.
Estamos por trabajar con Jairo Buitrago, me gusta mucho lo que hace, tuve la suerte de conocerlo, intercambiamos libros y quedamos de trabajar juntos.
Sí, que dibuje todos los días, todo el tiempo, que tenga muchas ilusiones y que estudie mucho.