La enfermedad Caquexia Crónica o La enfermedad del Ciervo Zombie (CWD) es una enfermedad infecciosa mortal, algo similar a la de las vacas locas, que afecta el cerebro, la médula espinal y otros tejidos de los ciervos y alces cuyos síntomas consisten en la pérdida considerable de peso, una falla en la coordinación motora, cabeza agachada, rechinar de dientes, babeo, tropiezos e inusual agresión. A su vez, pierden el miedo en los humanos, caminan en patrones repetitivos y se muestran decaídos.
La transmisión de este síndrome, que fue descubierto por primera vez en 1960 en animales en cautiverio, se produce a través de proteínas inofensivas que poseen una forma anormal llamadas priones. Las mismas son capaces de infectar a otros individuos a través de fluidos corporales, ya sea directa o a través de la contaminación de los suelos, los alimentos y el agua que consumen los animales.
Los priones, como se mencionó anteriormente, son una forma anormal de proteína inofensiva que ingresan en el cerebro. Cuando estos agentes infecciosos se multiplican, cambian la forma de otras proteínas, convirtiéndolas también en priones de tal forma que, como consecuencia, producen desordenes cognitivos similares a los del Alzheimer o Parkinson.
Si un animal infectado muere y se descompone en el ambiente, contamina los suelos y las plantas; De esa forma, afecta a todos los animales que entren en contacto con aquellos suelos que fueron en un principio infectados. A su vez, los individuos pueden infectarse si consumen plantas que ya fueron infectadas.
No se ha logrado confirmar esta hipótesis todavía, pero científicos canadienses han confirmado que es posible que la infección afecte a aquellos primates que consumen carne de ciervo ya infectada. “Tenemos motivos para sospechar que la caquexia crónica podría transmitirse a los humanos", afirma el director Centro de Investigación Prion de la Universidad Estatal de Colorado (CDC), Mark Zabel, para la plataforma Live Science. "La enfermedad aún puede estar evolucionando, y podría ser solo cuestión de tiempo antes de que un prion evolucione en un ciervo que sea capaz de infectar a un ser humano”.