María Rosa Curutchet, presidenta de la Asociación Uruguaya de Dietistas y Nutricionistas, quien además es directora del Observatorio de Seguridad Alimentaria del Instituto Nacional de Alimentación (INDA) dijo que: “Para Uruguay ese tema es sumamente preocupante, porque nosotros tenemos una evolución de la obesidad que arranca a edades muy tempranas”.
Para Curutchet la gravedad de la situación amerita que se adopten medidas inmediatas, las cuales deben ser integrales ya que, debido a la complejidad de la situación, que se está dando por distintos motivos, habrá que idear distintas soluciones o estrategias que sean capaces de atacar el problema desde diversos lados.
“Una de esas medidas a adoptar es el etiquetado frontal de alientos que tienen exceso de grasa, de sal o de azúcar. Esta medida apunta a informar al consumidor para que realmente sepa lo que está consumiendo y pueda tomar una decisión con más fundamentos”, dice Curutchet.
Otra medida que se desea implementar es la educación alimentaria dirigida a la población, buscando así que el consumidor se informe, a través de fuentes confiables basadas en evidencia científica, sobre cómo llevar una alimentación saludable.
“Reducir el azúcar en los lácteos es una medida que sería valiosísima en Uruguay, porque en el caso de los niños, son expuestos desde edades muy tempranas a sabores muy dulces, y el paladar se acostumbra a ese sabor”. Agrega la presidenta. “Sería bueno que la industria uruguaya acompañase este proceso, que debería ser lento y gradual; no se puede realizar en forma abrupta porque generaría un rechazo en el consumidor. En esta misma línea también sería importante que en determinados productos se disminuyera la cantidad de sal, por ejemplo, en los panificados, ya que en Uruguay se consume más del doble de las cantidades máximas que están recomendadas, las cuales no deberían superar los cinco gramos por día. Hay que lograr que la industria alimentaria formule mejores productos que los que tenemos hoy”.
Especialistas en nutrición concuerdan que se deben reducir los todos los factores externos que fomentan o estimulan hábitos que conducen al exceso de peso tales como el poco tiempo para decidir qué comer o incluso ser capaz de cocinar algo saludable lo que nos lleva a recurrir a los alimentos pre-cocinados que no son para nada sanos.
El sedentarismo es otro factor que promueve la obesidad, más que nada en los niños.
Vicente Plata, oficial a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en Uruguay, dijo que “El problema que tienen los más chicos con la obesidad es culpa de nosotros mismos como sociedad. Porque en Uruguay tenemos el problema adicional de que somos bastantes sedentarios, entonces se suman factores y sucede que niños que no tienen predisposición genética a ser obesos lo terminan siendo porque pasan demasiado tiempo sentados sin hacer ejercicio y con una dieta inadecuada”.
La Organización Panamericana de la Salud realizó un estudio y concluyó que el 24% de la población uruguaya es obesa y el 7,2% de los niños uruguayos sufren de sobrepeso. “El tema de la obesidad es preocupante en todas las edades y en todos los sectores sociales, no es un problema de ricos y pobres” asegura Plata.
El proceso entre la desnutrición y el sobrepeso ocurren en países que están en desarrollo, donde la falta de alimento se sustituye por un aumento excesivo de todos aquellos que son procesados, contienen cantidades alarmantes de azucares y sales y son de acceso fácil.
Los efectos de la obesidad son crónicos ya que aumentan el riesgo de desarrollar diabetes, cáncer o de sufrir enfermedades coronarias debido a la gran acumulación de grasas en las arterias. La obesidad, particularmente en niños, es preocupante hoy en día debido a que poseen una esperanza de vida menor a la de sus padres.
La ingeniera alimentaria Natalia Rege, fundadora de NutriMedio afirma que: “El niño aprende más de lo que ve y de lo que le ponen en la mesa que de lo que escucha. Está estudiado que cuantas más veces se exponga el niño a un alimento eso va a hacer que lo acepte. Es cuestión de hacer el clic y tener una mirada más crítica y más abierta”.