En Nueva Zelanda, dos científicos llamados Phil Butler y Anthony Butler inventaron un nuevo radiógrafo que, usando tecnología del colisionador de hadrones, un túnel subterráneo de 27 kilómetros de circunferencia usado para investigar sobre las partículas elementales, puede crear imágenes de alta definición a color de distintas partes del cuerpo y puede distinguir cartílago, hueso, piel, músculo, agua y grasa.
Los rayos x tradicionales solo miden la densidad de los tejidos. Si son muy densos, como el hueso, aparecen de color blanco, y si son menos densos, aparecen más oscuros. Por eso es que es muy fácil ver si un hueso está roto, pero imposible distinguir entre distintos tipos de tejido.
Por esta razón, estos científicos inventaron un chip llamado Medipix3, el cual mediante complejos algoritmos detecta cada tipo de material y le asigna un color. De esta manera, se puede distinguir entre los distintos tipos de tejido y detectarse tumores. Esta tecnología se basó en la que usa el colisionador de hadrones, con la cual puede rastrear las distintas partículas.
Esta tecnología puede ser muy útil para los médicos que realizan operaciones en zonas complejas, ya que este escáner les da una especie de mapa que les hace la operación más simple. Hasta ahora, solo se han hecho radiografías de tobillos y muñecas, pero se planea hacer escaneos de cuerpos humanos enteros en un futuro cercano. Esto también permitiría descubrir el origen de varias enfermedades cardíacas y de varios tipos de cáncer.
Luego de haber creado este escáner, los dos científicos crearon una empresa llamada “Mars Biomagining”, la cual se dedica específicamente a crear estos radiógrafos.
¡Este invento puede revolucionar el mundo de la medicina!