El avance de la tecnología incluyendo el uso de la inteligencia artificial (IA) en la vida cotidiana ha traído consigo cambios significativos e impactos sustanciales; de igual manera ha sucedido con las transacciones electrónicas y sistemas de toma de decisiones. En este contexto, las diversas aplicaciones de la IA prometen varios beneficios en la gestión del riesgo de una entidad financiera, con miras a un control efectivo y a una posible mitigación. Las conclusiones de la investigación indican que la IA es un sistema que puede resultar efectivo en la gestión del riesgo de las entidades financieras. Sin embargo, previo a su implementación como sistema informático, se debe considerar los aspectos negativos y positivos que conlleva su aplicación, como el uso de datos personales, la actual inexistencia de un marco normativo, entre otros.
El objetivo de este trabajo es proporcionar razones a favor de la teoría jurídica computacional como una nueva área de la teoría jurídica contemporánea. El trabajo inicia con una breve panorámica de la historia de la inteligencia artificial con el fin de contar con una estantería que permita ubicar los distintos acercamientos que pueden darse en el terreno de la inteligencia artificial aplicada al derecho (IAD): los correspondientes al enfoque top-down y al bottom-up. Después de una enunciación de los temas de interés por parte de la comunidad internacional de IAD se exponen algunos desarrollos con referencia especial a los realizados en el Laboratorio de Constructivismo Jurídica del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México en los que se resalta el papel de la teoría jurídica computacional: los proyectos EXPERTIUS I, EXPERTIUS II y el Sistema inteligente para la configuración y visualización del derecho globalizado como una red adaptativa compleja emergente. El artículo finaliza con algunas reflexiones sobre los potenciales beneficios y riesgos de la inteligencia artificial en el nuevo derecho que está a punto de emerger.