Compartía, perdonaba y hacía el bien,... daba de comer y curaba...
¿QUÉ PUEDES HACER TÚ POR LOS QUE MÁS LO NECESITAN?
Jesús te va a preguntar... ¿CUÁNTO HAS AMADO?
Hay mucha gente sufriendo a nuestro alrededor y, a veces son invisibles... no cuentan para nosotros...
Son el rostro de Dios: "cuando se lo hicísteis a estos más pequeños, a mí me lo hicísteis"...
En el Juicio final, lo van a pasar mal los “MIOPES”.
Los miopes son todos los que pasan por la vida sin ver a las personas que sufren, que pasan hambre, que están desnudos, que son emigrantes, que están enfermos o en la cárcel. Todos éstos, tenían tanto trabajo, tantas ocupaciones, tantos negocios personales… que ni se dieron cuenta que existían otras personas en el mundo. Y es que el mundo era “su mundo”. Y si no vieron a estas personas, mucho menos al Señor que estaba dentro de ellas. Por eso, cuando el Señor les echa en cara que no le vieron, ellos, sorprendidos, le dirán: Señor, ¿Cuándo dejamos de verte? Y el Señor les responderá: Precisamente ahí está vuestro pecado: que no me visteis. Siempre que pasasteis de largo delante de esas personas, dejasteis de verme a mí porque ellos eran mi casa, mi hogar donde yo moraba, y vosotros creíais que mi casa estaba lejos, allá en el cielo.
Raúl Romero López.TE EXAMINARÉ DEL AMOR... ¿HAS AMADO?
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».