Hoy Jesús les dice a sus amigos que se va al cielo y les espera allí... y ellos, se asustan y tiene miedo y le dicen: ¿pero ahora que vamos a hacer sin Ti?
Pero Jesús les contesta con otra pregunta: ¿no me conocéis todavía? ¿no habéis aprendido nada en todo el tiempo que llevo con vosotros?
Recordad cuando os hablé de perdonar, cuando os enseñé a compartir, cuando os dije que para ser grande hay que ser como niños y que ayudar a los demás os hará más felices,...
SI HACÉIS ESTO, HARÉIS LO MISMO QUE YO,
PORQUE YO SOY EL CAMINO Y LA VERDAD Y LA VIDA PARA QUE SEÁIS FELICES...
Vamos a pensar en gente que perdona, que comparte, que cura o que ayuda a los demás HOY...
PUEDES DECIR SU NOMBRE EN VOZ ALTA Y DAR GRACIAS POR ELLOS...
Y TÚ, ¿YA SABES CUÁL ES EL CAMINO?
Puedes descargarte la imagen en blanco y negro para pintar, o ya coloreada, para recordar las palabras de Jesús esta semana...
Cada día más, desde esta nueva situación que estamos viviendo, somos conscientes también de que hay muchas cosas por hacer, mucho dolor que reparar. Innumerables incertidumbres afloran en nuestra sociedad y en la propia Iglesia. El papa Francisco recurrió a la imagen de «Iglesia, hospital de campaña» para recordarnos cómo debíamos reaccionar ante un mundo enfermo de indiferencia y con periferias en las que habitan cada vez más personas.
Ahora, los temores crecen frente a las debilidades sociales, democráticas y eclesiales que presentan estas instituciones. Ante ellas cuestionamos los cimientos sobre los cuales hemos estado construyendo, nos preguntamos cuáles han sido los materiales elegidos y si los planos iniciales estuvieron siempre bien trazados.
Quizá hemos sido sordos o hemos dejado que, como sucedía en las primeras comunidades, las lenguas y las formas de entender el seguimiento pudieran llegar a dividirnos. Hoy las pobrezas, el dolor y desconsuelo de tantas gentes ha de ser también nuestra certeza común. Estamos experimentando un tiempo de atención, de necesaria cercanía que ha aproximado nuestras vidas, y esperanzas de una manera diferente. No sabemos si dentro de unos meses seguiremos viviendo estos modos nuevos de solidaridad y proximidad, pero de lo que tenemos certeza es de que las personas vivimos solo a partir de cuidados, de tiempo regalado, de consuelo, de esperanza. Esta es nuestra fe, ser en el Espíritu, «piedras vivas». (Fragmento del comentario a las lecturas del 10 de mayo de 2020 de Montse Escribano)
Hoy Jesús les dice a sus amigos que se va al cielo y les espera allí... y ellos, se asustan y tiene miedo y le dicen: ¿pero ahora que vamos a hacer sin Ti?
Pero Jesús les contesta con otra pregunta: ¿no me conocéis todavía? ¿no habéis aprendido nada en todo el tiempo que llevo con vosotros?
Recordad cuando os hablé de perdonar, cuando os enseñé a compartir, cuando os dije que para ser grande hay que ser como niños y que ayudar a los demás os hará más felices,...
SI HACÉIS ESTO, HARÉIS LO MISMO QUE YO,
PORQUE YO SOY EL CAMINO Y LA VERDAD Y LA VIDA PARA QUE SEÁIS FELICES...
Vamos a pensar en gente que perdona, que comparte, que cura o que ayuda a los demás HOY...
PUEDES DECIR SU NOMBRE EN VOZ ALTA Y DAR GRACIAS POR ELLOS...
Y TÚ, ¿YA SABES CUÁL ES EL CAMINO?