Biel Segura
INICIO: 06/07/2024
FIN: dia/mes/ano
INICIO: 06/07/2024
FIN: dia/mes/ano
No puedo creer que ya haya pasado un mes desde que comencé mi voluntariado con la Cooperativa Margherita. Esta siendo una experiencia increíble que me esta marcado profundamente.
Desde el primer día, me sumergí en el mundo de los niños en la escuela de verano. La energía y la alegría de estos pequeños son contagiosas. Juntos hemos explorado, jugado, aprendido y compartido momentos inolvidables.
Trabajar con niños me ha permitido crecer tanto a nivel personal como profesional. He aprendido a ser más paciente, creativo y a valorar la importancia de la comunicación y la conexión humana. Además, he tenido la oportunidad de conocer a personas maravillosas de diferentes culturas, lo que ha enriquecido mi perspectiva del mundo.
Sandrigo se ha convertido en mi segundo hogar. La belleza del pueblo, la amabilidad de sus habitantes y la calidez del clima han hecho que me sienta muy a gusto.
Este primer mes ha sido solo el comienzo de una aventura. Estoy muy agradecido por esta oportunidad y ansioso por seguir aprendiendo y creciendo.
No puedo creer lo rápido que se pasa el tiempo. Ya estoy de vuelta en Sandrigo después de un segundo mes lleno de experiencias increíbles.
El segundo mes continué trabajando con los niños en la escuela de verano. Fue maravilloso seguir compartiendo juegos, risas y aprendizajes con ellos
Como novedad, tuve la oportunidad de pasar una semana trabajando con los ancianos. Fue una experiencia muy enriquecedora. Me sorprendió la sabiduría y la calidez de estas personas.
Un viaje familiar por el norte de Italia
Después de tanto trabajo, llegó el momento de descansar y explorar un poco más de Italia. Mis padres vinieron a visitarme y juntos nos aventuramos por el norte del país. Visitamos ciudades encantadoras como Venecia, Verona, Asiago...y disfrutamos de paisajes impresionantes.
Regreso a casa y reencuentro con amigos
Despues de esta semana,volvi a Igualada, a mi casa, ahi me reuní con mis padres para pasar una semana en casa y ponerme al día con amigos y familiares. Fue genial poder desconectar y recargar las pilas.
¡De vuelta a la aventura!
Con las pilas recargadas, decidí volver a Sandrigo conduciendo mi propio coche, 14 horas de trayecto. ¡Toda una aventura!
Este segundo mes ha sido una montaña rusa de emociones. He pasado de la alegría de trabajar con niños a la serenidad de compartir tiempo con los ancianos, de la emoción de viajar con mi familia a la tranquilidad de estar en casa. Cada experiencia me ha dejado una huella imborrable.
Ya estoy en el tercer mes de mi voluntariado y cada día me sorprende más. Este mes ha sido especialmente gratificante, ya que he podido combinar mi pasión por los niños con mi formación en marketing.
Más aventuras con los más pequeños
He continuado trabajando principalmente con los niños, y cada día es una nueva aventura. Hemos organizado actividades súper divertidas, ver la alegría en sus rostros es mi mayor recompensa.
¡Descubriendo el mundo del marketing!
Además de mi trabajo con los niños, he tenido la oportunidad de colaborar en el departamento de marketing. Ha sido increíble poder aplicar los conocimientos que adquirí en el grado superior a un proyecto real. Estoy muy agradecido por esta oportunidad de crecimiento profesional.
Una semana en Roma con otros voluntarios
¡Sin duda, el punto culminante de este mes ha sido mi viaje a Roma! Fue una experiencia inolvidable compartir una semana con otros voluntarios de diferentes partes del mundo. Estubimos un dia visitamos lugares preciosos como el Coliseo, la Fontana de Trevi, el Vaticano..., tuve la oportunidad de conocer a personas increíbles de diversas culturas, una experiencia que rompio con todos mis esquemas, tuve la oportunidad de hablar con un chico que era de Gaza, Palestina, las historias que me contava impactaron muy dentro de mi.
Estoy como en casa
En este tercer mes la rutina ya se ha incorporado a mi, me he habituado a estar en otro pais, estoy mejorando mucho en el italiano y ingles , es interesante como ahora ya me siento como en casa aqui, en solo tres meses.
Otro mes más en Sandrigo y la verdad es que se me está pasando volando. Octubre ha sido un mes bastante tranquilo en cuanto al trabajo, pero lleno de novedades en mi vida personal.
¡Nuevos compañeros!
Una de las mejores noticias de este mes es la llegada de dos nuevos voluntarios: Mario, de España, y Evdoxia, de Grecia. Estoy encantado de tenerlos a ambos aquí. ¡La casa se ha llenado de vida!
Lo más divertido es que Mario, al igual que yo, juega al hockey línea. ¡Qué suerte! Así que nos hemos unido al equipo local y estamos jugando juntos. Ha sido genial poder compartir mi pasión por este deporte con alguien que entiende perfectamente lo que significa.
¡La liga ha comenzado!
Además, este mes ha dado comienzo la liga de hockey. ¡Estoy súper emocionado! Los fines de semana los pasamos recorriendo el norte de Italia para jugar los partidos. Es una experiencia increíble conocer nuevas pistas, nuevos equipos y nuevas ciudades.Tambien estoy muy contento de mis nuevos companeros de equipo, me han tratado como uno mas de esta familia.
En el trabajo, todo sigue igual
En cuanto al trabajo, todo ha seguido su curso normal, sigo trabajando en Marketing cosa que me apasiona.
Noviembre ha sido un mes de altibajos. El frío ha llegado con fuerza y las lluvias no han dado tregua, lo que me ha obligado a pasar mucho tiempo en casa. Sin embargo, a pesar de las inclemencias del tiempo, he vivido experiencias muy interesantes.
El frío y la enfermedad me hicieron valorar lo que tengo
La verdad es que el frío me ha costado un poco acostumbrarme. ¡Echo mucho de menos el sol! Y para colmo, me puse enfermo con unas anginas que me dejaron bastante débil. Estuve una semana sin salir de casa, con fiebre y sin ganas de hacer nada. Mi padre, siempre con su humor, me dijo que hasta que no estuviera malo no sabría lo que era vivir solo. Y tenía razón. Estar enfermo me hizo valorar mucho más las pequeñas cosas de la vida, como un plato de sopa caliente.
Una semana desconectado
Y como si fuera poco, se me rompió el teléfono justo cuando más lo necesitaba. Durante una semana tuve que volver a los viejos tiempos, con un teléfono de tapa. Al principio fue un poco extraño, pero la verdad es que me sirvió para desconectar completamente de la tecnología y disfrutar de la compañía de mis propios pensamientos. Me di cuenta de que no necesito estar siempre conectado para ser feliz.
Una escapada a Bolonia
Para animarme un poco, decidí hacer una escapada a Bolonia. La ciudad es preciosa, con una arquitectura impresionante y una atmósfera muy acogedora. Paseé por sus calles, visité algunos de sus monumentos más famosos y probé su deliciosa gastronomía. Fue un día muy agradable que me sirvió para despejar la cabeza y volver con las pilas cargadas
Por fin ha llegado la Navidad! Diciembre ha sido un mes lleno de emociones y experiencias inolvidables.
La rutina de siempre... hasta que llegó papá
Al principio, el mes transcurría con normalidad: partidos de hockey los fines de semana, mucho tiempo en casa debido al mal tiempo y la rutina del voluntariado. Pero todo cambió el 21 de diciembre cuando mi padre vino a visitarme.
¡De nuevo por el norte de Italia!
Juntos, revivimos algunos de los lugares que ya habíamos visitado como Venecia y Bolonia, pero esta vez con una nueva perspectiva. Además, tuvimos la oportunidad de conocer nuevos rincones de Italia.
¡Asiago bajo la nieve!
Uno de los momentos más especiales fue nuestro viaje a Asiago. Justo cuando llegamos, empezó a nevar y el pueblo se convirtió en un auténtico cuento de invierno. Jugar un partido de hockey en medio de ese paisaje nevado fue una experiencia única. ¡Nunca olvidaré ese fin de semana!
Navidad en familia y regreso a casa
La Navidad la pasamos en casa, disfrutando de una deliciosa cena con carne de Asiago. Fue una celebración muy acogedora y familiar. Y para terminar el año, el 28 de diciembre cogí un avión de vuelta a casa. ¡Por fin pude reunirme con mis amigos y celebrar el Año Nuevo con ellos!