Primer semana, primeros días. El último día dije que me sentía raro. En esa incomodidad de estar caminando todavia no tan firme como quisieramos todos.
Una de las primeras gestiones fue ver precios para 12 chicos y chicas que vendran por 20 días. Idas y vueltas, precios más, precios menos. Me gustó hasta el final: tuve que pagar online con tarjeta: nunca me siento cómodo haciendolo y si es tarjeta de otro, menos. La gestión se finalizó, todos ¿contentos? no lo se, ese día me sentí muy bien. Gestioné para que haya artistas residiendo por unos días una ciudad que me ha recibido con las puertas abiertas, como tudanzas. Veremos qué pasa las siguientes semanas
Segunda semana
Qué mal e incómodo me sentí durante todo la mañana. Los debates - discusiones deberían ser siempre constructivas. No sentí que fuera así, mi cuerpo me pedía que me vaya antes pero mi mente no. Me fui a cursar y vi lo visiblemente perfecto que es el Centric de El Prat -y estuve todo el tiempo pensando en todas las discusiones que deben tener a diario y cómo uno siempre intenta mostrar la cara feliz de todos los proyectos.
Pensé también que se pueden hacer muchos cursos académicos pero si no te sumergís en el territorio para darte un chapuzón de realidad y de peleas, no sirve mucho ningún texto. Somos / seremos gestores culturales: construir desde lo colectivo, desde lo teórico, lo práctico y el nosotros. Que la otredad no sea sinónimo de distancia o de desprestigio.
Pero seguí dudando, repensando, lo charlé puertas afueras. Qué lunes tan lunes.
Primera reunión a la tarde: fallida, qué pereza de martes.
Miércoles de inspiración, describí estos primeros 8 días.