Andrés Galarza Reyes
Asociación Curba de Cultură
INICIO: 01/12/2021
FIN: 31/09/2022
Asociación Curba de Cultură
INICIO: 01/12/2021
FIN: 31/09/2022
DICIEMBRE. Último mes del año y éste ha venido marcado por ser uno de los más cortos e intensos.
En las tres semanas que tuvimos antes de finalizar el año estuvimos organizando 2 eventos, uno en Ploiesti donde nuestros compañeros de Discovery Teisani nos mostraron el resultado de todo un año de trabajo en la web y el contenido para fomentar el turismo y visibilizar la Comuna de Teisani.
Poco después, junto con Clementine, realizamos una actividad con estudiantes en el colegio de Olteni, que finalizamos en el mes de enero.
Visita al mercado local de Maneciu.
ENERO. Segundo mes viviendo en el área rural de Rumania. Poco que añadir por el momento más allá de la primera experiencia como leñadores.
Es importante remarcar que los meses de inviernos en ésta zona de Europa son bastante implacables -si eres de los que les gusta haver senderismos con temperaturas a bajo cero, encontrarte animales congelados por los senderos será tu pan de cada día-, por lo que durante prácticamente todo el mes estuvimos cortando grandes tocones de madera para dejar lista la siguiente remesa de leña, tanto para éste invierno como el siguiente.
Muchas cosas pasaron en éste mes.
Os puedo contar que fuimos a las minas de sal de Slanic. Que empezamos a hacer cosas con nuestro proyecto de Fury Road Tinemobil
Con la llegada de las primeras brisas cálidas, llegó también algo que daría un giro de 180 grados a nuestras vidas.
Llegó Cosmo.
Éste pequeño peludo se cruzó, literalmente, en nuestro camino una tarde donde el grupo entero de voluntarios volvíamos de visitar a nuestra mentora en Brasov. Para haceros el relato más corto, Cosmo se nos cruzó en una calle de Homoraciu, de camino a una de las casas de los voluntarios. Al verlo fue imposible no detenernos. El grupo entero se había fijado en él y yo salí del coche para apartarlo del camino. Fue amor a primera vista. Dos segundos más tarde y en un mar de corazones derritiéndose por su presencia en el coche, dejamos al primer grupo de voluntarios y el resto nos dirijimos hacia nuestra casa en Schiulesti, donde Cosmo pasaría el resto de sus días, dándonos una maravillosa razón para levantarnos y, un sinfin de quebraderos de cabeza que valieron todos y cada uno de ellos.
Por él.
Porque nos hiciste ser un poquito más humanos.
Porque te fuiste demasiado pronto.
Vuela alto como estrella fugaz hasta el cosmos.
Te echamos de menos, amigo.