SHI’ÚR 7
APROVECHAR EL PERÍODO DE LA SEFIRÁH PARA ALCANZAR LA PERFECCIÓN ESPIRITUAL
Ya hemos visto que existen muchas dimensiones durante el período de la Sefiráh. Es un período del año que une la redención de Pésaj con la entrega de la Toráh en Shavu’ót y es también un tiempo de duelo por la muerte de los veinticuatro mil alumnos de Rabí Akivá, junto a muchas otras tragedias que tuvieron lugar en esta misma época en momentos posteriores de la historia. Sin embargo, ambos aspectos de la Sefiráh apuntan a una misma dirección: Es un tiempo adecuado para dedicarse al crecimiento espiritual y al refinamiento de las cualidades de la personalidad.
SIETE CICLOS Y SIETE MIDÓT
Nuestro mandato durante Sefirát Ha’Ómer es más que un llamado general a mejorarnos a nosotros mismos. El período de la Sefiráh provee un marco cuidadosamente calculado y detalladamente planificado para el mejoramiento personal. El número de cuarenta y nueve días no es al azar ni por coincidencia, sino que está Divinamente diseñado para dar lugar al trabajo cuidadoso sobre los atributos del carácter (midót) sobre las cuales debemos trabajar para superarnos durante este período.
Rav Ya’aqóv Haber, Rav David Sedley, Sefirót, página 11 – La humanidad fue creada a la imagen de Dios; las siete semanas del Ómer están dedicadas a mejorar siete aspectos de esta imagen.
La humanidad fue creada a imagen de Dios. No es nuestra imagen física, sino más bien nuestro carácter lo que tiene el potencial Divino. Las sefirót son una revelación mística del «carácter» de Dios. Las sefirót representan nuestro entendimiento finito de lo Infinito. Hay diez sefirót con las cuales Dios creó e interactúa con el mundo.
Éstas son:
1. Jojmáh,
2. Bináh,
3. Dá’at,
4. Jésed,
5. Guevuráh,
6. Tiféret,
7. Nétzaj,
8. Hod,
9. Yesód y
10. Maljút.
Estas Diez Sefirót están divididas en dos categorías – las tres sefirót superiores de Jojmáh, Bináh y Dá’at y las siete inferiores. Durante las siete semanas de Sefirát Ha’Ómer, trabajamos sobre las siete sefirót inferiores.
Nuestro conocimiento de las siete sefirót tiene su fuente en el Tanáj. Nuestros Sabios han explicado que las palabras del siguiente versículo indican la existencia y la naturaleza de estas sefirót.
Divré Hayamín Álef (1 Crónicas) 29:11 – La fuente de las siete sefirót.
«De Ti, Dios, son la grandeza (Jésed), la fuerza (Guevuráh), el esplendor (Tiféret), la eternidad (Nétzaj), y la gloria (Hod), incluso todo lo que está en los cielos y en la tierra (Yesód). A Ti, Dios, te pertenece el reinado (Maljút), y Tú eres elevado sobre todas las cabezas».
Sin embargo, este versículo se refiere a las sefirót como a atributos de Dios. ¿De qué manera esto se conecta con la idea del hombre perfeccionándose a sí mismo?
Rav Ya’aqóv Haber, Rab David Sedley, Sefirót, página 15 – Entender las sefirót provee un entendimiento de uno mismo.
Por cuanto que las sefirót revelan respecto a Dios Mismo, ellas también guardan la clave para entender el hecho de haber sido creados a imagen de Dios. Y así como debemos aplicar un entendimiento unificado respecto a la personalidad de Dios, debemos esforzarnos por poner nuestra propia personalidad dentro de la lección que nos enseña cada Sefiráh. Por lo tanto, las llaves para abrir, mantener y reparar nuestra relación con Dios están supeditadas al entendimiento de las sefirót. Nuestro objetivo, durante estos cuarenta y nueve días es examinar de qué manera cada una de las sefirót afecta nuestra conexión con Dios, nuestra relación con los demás y nuestro entendimiento de nosotros mismos.
Entendiendo esto, ahora podemos explicar el significado de las sefirót en relación con el período del Ómer. Las siete semanas del Ómer están diseñadas de manera correspondiente a las siete sefirót. Durante cada semana, trabajamos sobre el atributo que está asociado a esa semana.
Rav Guedalyáh Schorr, Or Guedalyáhu, Mo’adím página 150 – Crecemos al trabajar sobre los rasgos de carácter particulares correspondientes a cada día de la Sefiráh.
Los días de Sefirát Ha’Ómer son un momento adecuado para rectificar nuestros rasgos de carácter. La primera semana es para rectificar el atributo de Jésed: Corregir (el atributo del) amor para que sea apropiado; el amor a Dios y el amor a los amigos. La segunda semana es para el atributo de Guevuráh, fuerza (poder): Corregir el atributo de temor (a Dios). Y de manera similar con cada una de las semanas que siguen.
Podemos decir todavía más, cada día de cada semana ocupa un lugar específico dentro de este marco, puesto que cada una de las siete sefirót contiene elementos de las siete. De esta manera, cada semana del Ómer es una progresión de auto-perfeccionamiento en relación con la Sefiráh de esa semana, y todo el período de las siete semanas es una progresión que abarca a cada una de las semanas individuales.
Bá’al HaTaniá, Likuté Toráh, Bemidbár (Números) – Cada Sefiráh está compuesta de elementos de cada una de las siete sefirót (por ejemplo, Jésed en Jésed, disciplina en Jésed, armonía en Jésed, etc.), de manera correspondiente a los cuarenta y nueve días.
Pero para poder llegar a este nivel elevado, uno debe realizar la Cuenta del Ómer. Esto es lo que significa: «Han de contar cincuenta días», que la contemplación de la grandeza del Ser Infinito, Bendito Sea, tiene cuarenta y nueve aspectos diferentes, a los cuales alude el versículo: «Tuya, Dios, es la grandeza…» lo cual son las siete midót superiores. Cada una de ellas, a su vez, está compuesta de siete, totalizando cuarenta y nueve. La puerta cincuenta es la puerta superior, la cual incluye todos los aspectos, y todo lo que está contenido dentro de los cuarenta y nueve aspectos, que están unidos en una sola unidad.
El significado de las sefirót como el marco de auto-perfeccionamiento durante el Ómer queda manifiesto en la plegaria que aparece en los sidurím para ser recitada luego de contar el Ómer. En esta plegaria, le pedimos a Dios que nos ayude a lograr el auto perfeccionamiento necesario en relación a la Sefiráh específica de cada día en particular.
Sidúr, Sefirát Ha’Ómer – El objetivo de la plegaria es mejorar la naturaleza de la persona.
«Amo del Universo … que por lo tanto sea Tu Voluntad … que en mérito de la cuenta del Ómer que he contado todo lo que yo haya dañado en la Sefiráh de (mencionar la Sefiráh del día) sea reparado y que yo sea purificado y santificado con la santidad de arriba».