El Concepto del Mashíaj, Su Necesidad y los Requisitos Que Debe Cumplir
Uno de los principales fundamentos del Judaísmo es creer en el Mashíaj (literalmente: «El Ungido») y anhelar su llegada. Cuando se comprende el concepto de Mashíaj, la historia del mundo comienza a entenderse no como una serie de sucesos al azar, sino como un destino planificado hacia un objetivo utópico de un verdadero orden mundial.
En su obra «The Third Wave» («La Tercer Ola»), Alvin Toffler (ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Alvin_Toffler) observa que, a través de la historia, la civilización ha sufrido, y continuará experimentado, cambios de modelos que exigen que el mundo se adapte a nuevas realidades. Por ejemplo, el mundo pasó de una civilización agrícola a una sociedad industrializada. Actualmente, estamos en un proceso de transición hacia un nuevo «Mundo Plano» eco-geopolítico manejado por Internet. Estas transiciones marcan los cambios mundiales desde sociedades tribales a países organizados con sus respectivos gobiernos; de ser primitivos que buscaban comida entre los desperdicios a ser hoy productores mega industriales.
Además, la historia judía posee indicadores históricos de transformación, pero éstos no miden el avance tecnológico, ni social. Más bien, estos períodos reflejan cambios en el ambiente espiritual que Dios ofrece a la humanidad para que el hombre ejerza su libre albedrío y lograr la perfección. Como ejemplos podemos citar la vida en el Gan Éden (Jardín del Edén) y al ser expulsados del mismo, también los períodos del Primero y Segundo Sagrados Templos y luego de la destrucción de este último. Dentro de este contexto podemos entender el concepto del Mashíaj y de la Era Mesiánica.
En estas primeras tres shi’urím sobre el Mashíaj veremos que para el Judaísmo es fundamental la creencia en el concepto del Mashíaj. Analizaremos quién será el Mashíaj, los requisitos que debe cumplir y qué es lo que se espera que él logre hacer. En las cuatro últimas shi’urím sobre el Mashíaj se investigará la fase de la Historia conocida como la Era Mesiánica, cuándo ocurrirá, y qué podemos hacer para acelerar su llegada.
Shi'úr 1
La Historia Mundial y la Necesidad del Mashíaj
En esta shi’úr analizaremos el propósito de la Era Mesiánica y buscaremos comprender al Mashíaj dentro del contexto del plan eterno de Dios para la humanidad. También veremos cómo la Era Mesiánica es parte integral del Olám Hazéh «Este Mundo» o «Mundo Presente», y al mismo tiempo es el puente con el Olám Habá «Mundo Venidero» y el תחיית המתים «tejiát hametím», «La Resurrección de los Muertos».
Parte A. Una Visión General Sobre la Escatología Judía.
1. Rav Ya’aqóv Astor, «Soul Searching», páginas 93-95 – La escatología Judía contiene tres componentes principales.
«El diccionario define a la palabra «escatología» como una rama de la Teología que trata sobre los eventos finales de la Historia Mundial. La verdad es que la escatología no es algo exclusivo del ámbito de la religión. El ejemplo más impactante de una escatología secular sería el Marxismo: Las convulsiones y las agonías de la guerra de clases; todos los males se resolverían en una sociedad sin clases, el desvanecimiento del estado y una existencia feliz para siempre.
La escatología judía está compuesta por tres piezas básicas:
1) La Era del Mashíaj.
2) La Vida después de la Muerte.
3) El Mundo de la Resurrección.
De acuerdo con las fuentes tradicionales judías, el Mashíaj será un ser humano nacido de padres de carne y hueso; a diferencia de la creencia cristiana que lo considera el «hijo de Dios», «concebido inmaculadamente». De hecho, Maimónides (el Rambám) escribe que el Mashíaj cumplirá su misión y luego morirá como cualquier otra persona.
¿Cuál es su misión? Acabar con el sufrimiento de la Historia y anunciar una Nueva Era de dicha y paz para toda la humanidad. El período de tiempo en el cual él surgirá y cumplirá su misión se llama la Era Mesiánica.
La Vida después de la Muerte es llamada en las fuentes tradicionales «Olám Habá», o el «Mundo Venidero». Sin embargo, el mismo término: Olám Habá también se usa para referirse al renovado mundo utópico del futuro, el Mundo de la Resurrección, עולם התחייה Olám HaTejiáh (como se explicará en el párrafo siguiente). El primero es el sitio a donde van las almas justas después de la muerte, y han estado partiendo hacia allí desde la primera muerte. Este lugar también es llamado algunas veces el Mundo de las Almas. Es un lugar donde las almas viven en estado incorpóreo, disfrutando del placer de la cercanía a Dios.
En contraste, comenta el Talmúd, que «ningún ojo ha visto» el Mundo de la Resurrección. De acuerdo con la opinión de la mayoría de las autoridades, es un mundo donde el cuerpo y el alma se reúnen para vivir eternamente, es un estado verdaderamente perfecto. Ese mundo únicamente tendrá comienzo después del Mashíaj mediante un evento conocido como el Yom HaDín HaGadól («Gran Día del Juicio»). De esta manera, el Mundo de la Resurrección es la recompensa final, un lugar donde el cuerpo se vuelve eterno y espiritual, mientras el alma se eleva aún más».
Parte B. ¿Por qué Necesitamos al Mashíaj?
El Judaísmo afirma que el propósito del hombre en este mundo es la utilización correcta de su libre albedrío para elegir el bien por sobre el mal. Sin embargo, en la Era Mesiánica, la Presencia de Dios se manifestará claramente al mundo, eliminando la necesidad de elegir entre alternativas aparentemente conflictivas. Con la revelación de Dios y la disminución de la inclinación hacia el mal, elegir lo «correcto» será mucho más natural. Parece extraño anhelar la llegada de una época en la cual se reducirá notablemente la oportunidad de ejercer nuestro libre albedrío.
1. Ramjál (Rav Moshéh Jaím Luzzato), Dérej HaShém («El Camino de Dios») 1:2:1 – 1:3:2 – El hombre debe ganar su perfección a través de la aplicación correcta de su libre albedrío, lo cual únicamente puede suceder en un mundo físico.
הנה התכלית בבריאה היה להטיב מטובו ית' לזולתו… על כן גזרה חכמתו שמציאות ההטבה האמיתית הזאת יהיה במה שינתן מקום לברואים לשיתדבקו בו ית'.
באותו השיעור שאפשר להם שיתדבקו... ואולם גזרה חכמתו, שלהיות הטוב שלם, ראוי שיהיה הנהנה בו בעל הטוב ההוא. פירוש - מי שיקנה הטוב בעצמו... ואולם צריך שיהיה זה בבחירתו ורצונו... על כן הוכרח שיונח הדבר לבחירתו, שתהיה נטיתו שקולה לשני הצדדין ולא מוכרחת לאחד מהם.
ואולם להיות הדבר הזה נשלם כראוי, גזרה החכמה העליונה שיהיה האדם מורכב משני הפכים, דהיינו מנשמה שכלית וזכה, וגוף ארציי ועכור, שכל אחד מהם יטה בטבע לצדו, דהיינו הגוף לחומריות והנשמה לשכליות.
ותמצא ביניהם מלחמה, באופן שאם תגבר הנשמה, תתעלה היא ותעלה הגוף עמה, ויהיה אותו האדם המשתלם בשלימות המעותד.
«El propósito de Dios en la Creación fue otorgar de Su bien … Por lo tanto, Su sabiduría decretó que la naturaleza de esta benevolencia fuese que Él les diera a las cosas creadas la oportunidad de apegarse a Él lo máximo que les fuera posible.
No obstante, la sabiduría de Dios decretó que para que dicho bien sea perfecto, quien lo disfrute debe ser su amo. Es decir, que debe ganárselo por sí mismo… el hombre debe ganar su perfección a través de su libre albedrío y de su deseo… Por lo tanto, fue necesario darle al hombre libre albedrío, para que hubiese un equilibrio entre el bien y el mal y no estuviera obligado hacia ninguno de los dos.
Para cumplir mejor con este objetivo, la Sabiduría Suprema decretó que el hombre esté constituido por dos partes antagónicas; o sea, un alma espiritual pura y un cuerpo material y terreno. Cada uno de estos elementos impulsa al hombre hacia su propia naturaleza. Es decir, que el cuerpo lo empuja hacia lo material mientras que el alma lo conduce hacia lo espiritual.
Estos dos elementos se encuentran en un estado de enfrentamiento constante. Si el alma prevalece, no sólo se eleva ella, sino que también eleva al cuerpo, adquiriendo así la persona su perfección última».
La Era Mesiánica, una época de gran conciencia espiritual y disminución de los impulsos físicos, parece negarnos el propósito de nuestra existencia.
2. Rambán (Najmánides), Devarím (Deuteronomio) 30:6 – En la Era Mesiánica no habrá recompensa por elegir el bien puesto que ya no habrá que vencer el instinto hacia el mal.
בימי המשיח לא יהיה באדם חפץ אבל יעשה בטבעו המעשה הראוי, ולפיכך אין בהם לא זכות ולא חובה, כי הזכות והחובה תלויים בחפץ:
«En los días del Mashíaj la persona no sentirá deseos [hacia el mal]; sino que hará lo correcto de manera natural. Por lo tanto, no existirá el mérito ni el desmérito [por sus acciones], porque ambos dependen del deseo».
La nueva situación anunciada por el Mashíaj parece contradecir el propósito mismo de este mundo. Si no es una época para ganar ni para recibir recompensa, entonces: ¿cuál es el objetivo de la Era Mesiánica?
3. Rav Shmu’él Bornstein, Shem MiShmu’él, Parashát Éqev 5666 (Devarím 7:12) – Si no se puede ganar recompensa, ¿qué propósito tiene la Era Mesiánica?
ויש כאן שאלה מאחר שלימות המשיח לא יהי' במה לזכות, וקיבול שכר של מצוות דהאידנא נמי לא יהא בו... א"כ כל עצמן של ימות המשיח למה הן באין, שהרי אין אנו קוראים בהם לא לעשותם ולא לקבל שכרם...
«Esto plantea una pregunta fundamental: Puesto que al comenzar la Era Mesiánica no habrá oportunidad de ganar recompensa y todavía no habrá llegado el momento de recibir la recompensa por las mitzvót que realizamos actualmente [puesto que el Mundo Venidero es otra etapa después de la Era Mesiánica]… entonces, ¿qué sentido tiene la Era Mesiánica, si es un período en el cual no se puede ganar ni recibir recompensa?»
4. Rabí Natán Weisz, ¿Queremos al Mashíaj ya? Aish.com - El Judaísmo no afirma que seremos «salvados».
«Necesitamos algunos antecedentes para comprender la peculiaridad de considerar a la llegada del Mashíaj como un tema fundamental de la fe judía. El Judaísmo no afirma la creencia de que el hombre pueda ser redimido o «salvado» por alguien, ni siquiera por Dios. Él nos puso en este mundo para redimirnos a nosotros mismos mediante el ejercicio de nuestro libre albedrío, eligiendo el bien y rechazando el mal. Todo el sentido de nuestra existencia en este mundo radica en que las condiciones que prevalecen lo conviertan en un ambiente adecuado para la independencia humana. La Presencia de Dios no está manifiesta aquí; en consecuencia, podemos elegir libremente sin que Su peso opresivo nos agobie y así ganar nuestra recompensa en el Mundo Venidero, perfeccionándonos a través de nuestro propio esfuerzo.
Por cierto, según el pensamiento judío, la llegada del Mashíaj no tiene nada que ver con el Mundo Venidero, ni con el concepto de recompensa. La máxima: «Las mitzvót no pueden ser recompensadas en este mundo» (Qidushín 39b) se aplica a los días del Mashíaj como se aplica a cualquier otra época histórica en este mundo. Debido a que el mundo mesiánico, tal como se lo describe en los Profetas y en la literatura judía, no es adecuado para el ejercicio del libre albedrío, ésta es la única razón que tenemos para vivir en este mundo.
Pero si la época que comienza con el Mashíaj no ofrece un ambiente apropiado para la continua lucha entre el bien y el mal, ¿cuál es entonces el propósito de vivir en este mundo, para qué fue incorporado a la historia humana? ¿Por qué Dios no introduce simplemente el Mundo Venidero cuando el ejercicio del libre albedrío ya haya logrado el grado necesario como para cumplir con el objetivo Divino, en vez de prolongar la existencia terrena durante la Era Mesiánica, cuando ya no habrá posibilidad de ejercer el libre albedrío y no habrá ningún beneficio potencial?»
Parte C. El Jardín del Edén y el Árbol del Conocimiento.
Para poder comprender a dónde nos llevará el Mashíaj, necesitamos entender primero de dónde venimos: Del Jardín del Edén. La decisión de Adám y Javáh de comer del «Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal» provocó que debieran abandonar el Jardín del Edén, siendo necesaria la existencia de un período Mesiánico para establecer el reconocimiento universal de Dios.
1. Ramjál, Dérej HaShém 1:3:6-8 – El pecado de Adám irrumpió el equilibrio entre el bien y el mal.
הנה אדה"ר בעת... הוא היה מורכב משני החלקים ההפכיים שאמרנו שהם הנשמה והגוף, ובמציאות היו שני הענינים הטוב והרע, והוא עומד בשיקול ביניהם להדבק במה שירצה מהם.
והנה היה ראוי לו שיבחר בטוב, ויגביר נשמתו על גופו ושכלו על חומרו, ואז היה משתלם מיד, ונח בשלימותו לנצח:
וכיון שחטא נשתנו הדברים שינוי גדול... ע״י חטאו נוספו ונתרבו חסרונות בעצמו של אדם ובבריאה כולה ועוד נתקשה התיקון ממה שהי׳ קודם.
«Cuando Adám fue creado… se hallaba constituido de dos elementos opuestos: El cuerpo y el alma. Su medio ambiente contenía tanto el bien como el mal, y él se encontraba equilibrado entre los dos con la posibilidad de elegir hacia dónde inclinarse.
La decisión adecuada hubiera sido escoger el bien. Si lo hubiese hecho, su alma habría prevalecido sobre su cuerpo y lo espiritual habría dominado sobre lo físico. Entonces habría alcanzado de inmediato la perfección gozando de ella por la eternidad.
Cuando Adám pecó, las cosas se alteraron radicalmente… Con el pecado se incrementó el mal, tanto en el hombre mismo como en toda la creación. Por lo tanto, el proceso para alcanzar la perfección se complicó todavía más».
2. Rav Eliyáhu Dessler, Mijtáv Me’Eliyáhu, Volumen III, páginas 210-211 – El pecado creó la falsa percepción de que la realidad es física.
אדם הראשון היה קודם חטאו בדרגת גן-עדן. כבר הסברנו שהוא הכיר שהרוחניות היא היא המציאות, והגשם הוא אך לבוש שמסתיר את המציאות האמיתית. הוא קבל את מזונו וכל חייותו מעולם הרוחני, בלי הסתר הגשמיות, כאמרם ז"ל: "מלאכים היו צולין לו בשר ומסננים לו יין" (עי' אבות דרבי נתן פ"א, ח').
כיון שחטא אדם הראשון, נכנס בו היצר הרע... והוריד את כל העולם למצב של הסתר, עד שנדמה כאילו הגשם הוא המציאות האמיתית. זוהי הקללה של "בזעת אפיך תאכל לחם", כלומר, שנעשה הסתר של טבע, הסתר של סבה ומסובב, שמסתיר את יד ה' מתחת מעטה של חומריות.
«Antes del pecado, Adám tenía el nivel para poder vivir en el Jardín del Edén, que era, como ya hemos explicado, un estado de conciencia de la realidad de que la Creación es espiritual y que lo material es simplemente una vestimenta que esconde la verdadera naturaleza de la realidad. Literalmente, él recibía su manutención desde el mundo espiritual sin ninguna confusión con el mundo material, tal como dijeron los Sabios: «Los ángeles le asaban la carne y le servían el vino» (Avót de Rabí Natán 1:8).
Pero cuando Adám pecó, introdujo dentro de él a la Inclinación al Mal… llevando al mundo a descender hacia un estado de oscuridad espiritual en donde aparentemente lo físico es la verdadera naturaleza de la existencia. Ésta es también la maldición que recibió: «Te ganarás el pan con el sudor de tu frente». Es decir, entró en un mundo que se oculta detrás de la naturaleza, de la causa y el efecto; un mundo que oculta la mano de Dios detrás del velo de lo material».
3. Rav Natán Weisz, ¿Queremos al Mashíaj ya? Aish.com – El hecho de comer del Árbol fue una afirmación de la naturaleza física de la existencia.
«El pecado de comer del Árbol del Conocimiento testifica la creencia de que las creaciones físicas tienen el poder para incrementar la fuerza de la vida humana. El hombre puede volverse más inteligente al beber el fruto de una entidad física tal como un árbol. Si la materialidad es meramente la capa exterior de la realidad, sin duda ésta es una proposición absurda. No puede existir ningún potencial en las cosas físicas que no llegue a ellas a través del medio espiritual que es el alma. El alma nunca puede llegar a incrementar sus poderes espirituales a través de un aporte material.
Por lo tanto, el hecho de comer del Árbol del Conocimiento con la expectativa de incrementar en alguna medida la inteligencia humana, implica una redefinición de la autoconciencia esencial del hombre. Es obvio que el hombre debe ser de primordialmente un ser físico. Si el hombre puede incrementar su capacidad simplemente ingiriendo algo que pertenece al mundo físico, entonces su ser físico debe ser la fuente de su fuerza vital y de su inteligencia. Solamente si la realidad se fundamenta en lo material puede llegar a concebirse que existan potenciales ocultos en las plantas y en las hierbas que tengan la capacidad de mejorar la inteligencia humana».
Parte D. Tiqún Olám.
El objetivo de nuestra existencia en el mundo posterior al Jardín del Edén es llevar tanto al mundo como a nosotros mismos de regreso hacia ese estado original de sensibilidad espiritual.
1. Ramjál, Dérej HaShém 1:3:8 – Debemos regresar al estado que existía antes del pecado de Adám.
השתדלותו המצטרך עתה להגיע לשלימות, הנה הוא כפול, כי יצטרך תחלה שישובו האדם והעולם אל המצב שהיו בראשונה קודם החטא, ואחר כך שיתעלו מן המצב ההוא אל מצב השלימות שהיה ראוי לאדם שיעלה:
«El esfuerzo requerido para adquirir la perfección es doble: Primero la persona debe llevar al mundo y a ella misma de regreso al estado en el cual existían antes del pecado original. Sólo entonces la persona puede llegar a elevarse desde ese estado hasta el nivel de perfección esperado».
2. Rav Eliyáhu Dessler, Mijtáv Me’Eliyáhu, Volumen III, páginas 210-211 – La manera para poder regresar al Jardín del Edén es cultivar la conciencia respecto a que la realidad es espiritual.
תיקון חטא אדם הראשון הוא שהאדם ישתדל לצאת ולהתעלות מעל הסתר זה של הטבע ושל "כחי ועוצם ידי", שבו חושב האדם להשתלט על הטבע, עד שיבחין ברור בהכרה פנימית שהרוחניות רק היא המציאות, וכלפיה אין לגשם ממשות אמיתית, ונוצר אך לניסיון.
«La manera de corregir el pecado de Adám HaRishón (el Primer Hombre) es que la persona se esfuerce por elevarse por encima del ocultamiento de la naturaleza, de la actitud de «mi fuerza y el poder de mi mano» en la cual el hombre se ve a sí mismo actuando y regulando a la naturaleza. Debe llegar al reconocimiento interno y claro de que la verdadera naturaleza de la existencia es espiritual, de que sin ella lo material no tiene una existencia propia y que solamente fue creado como una prueba para la humanidad».
3. Rav Natán Weisz, ¿Queremos al Mashíaj ya? Aish.com – El Mashíaj nos devuelve la claridad del Jardín del Edén y nos otorga una nueva oportunidad para corregir el pecado de Adám y Javáh.
«El hecho de que el hombre haya fracasado en la prueba no altera la definición de su tarea. Para poder llegar al Mundo Venidero aún es necesario pasar la misma prueba original y reconciliarse con la idea de que por la eternidad la persona depende de Dios. Pero el pecado de Adám creó un obstáculo mayor. Para poder superar su prueba, el hombre debe regresar primero a la clase de autoconciencia que tenía en el Jardín del Edén antes del pecado.
La función de la Era Mesiánica es el logro de esta clase de autoconciencia. La conciencia de la existencia de Dios, que era el sello distintivo de la conciencia humana en el Jardín del Edén antes del pecado de Adám, es precisamente equivalente a la claridad de la visión de Dios que tendrá el hombre en la era post-mesiánica.
4. Ibid. (basado en el Maharál, Ner Mitzváh, Sección 1) – Los desafíos espirituales de la historia judía marcan el proceso de llevar al mundo de regreso al estado existente antes del pecado de Adám.
«Para corregir al Mundo, primero debemos encontrar de alguna manera la forma de liberarnos de la idea de que existe alguna clase de realidad en la que podamos ser completamente independientes de Dios y tener pleno control sobre nuestro destino. Debemos reconocer que la elección de definirnos como criaturas físicas falló en su mismo objetivo. El proceso histórico de los cuatro exilios, al que también se refirió la visión profética de Bil’ám (Bemidbár/Números 24:17-24), fue diseñado para cumplir con este objetivo.
El primer exilio, Babilonia, se refirió al poder de la conquista. Babilonia conquistó al mundo civilizado a través de la fuerza de las armas. Cuando su poder simplemente se desvaneció, quedó claro que la mera fuerza militar no es suficiente para que el hombre sea independiente.
El siguiente fue el exilio de Persia. Los persas trataron de lograr la hegemonía mundial a través del poder de la riqueza. Incrementar siempre la porción de importancia social del hombre le daría a éste su independencia. Cuando este imperio cayó ante la conquista griega, quedó claro que el poder de la riqueza era insuficiente. Cuando llegó el turno de que cayera el imperio griego, también se reconoció la limitación del poder de la cultura.
Finalmente llegamos al exilio actual, el del Imperio Romano y sus ramificaciones. Este exilio acentúa el poder de la tecnología y del ingenio. El hombre es infinitamente creativo para resolver sus problemas. No existe ningún problema que esté lejos de su capacidad de resolución. Si combinamos las fuerzas de cada porción de la raza humana, los avances que lograremos a través del continuo desarrollo en las áreas de las humanidades y de las ciencias no pueden dejar de brindarnos completa autonomía y, en consecuencia, lograr la utopía. Nuestra tarea es establecer un ambiente mundial que permita el libre flujo e intercambio de ideas. El Mashíaj pondrá en evidencia la falacia de esta última esperanza para la independencia humana».
Parte E. ¿Qué Pasará Entonces?
Hemos visto que la Era Mesiánica nos dará la oportunidad de corregir el pecado de Adám. Y entonces, ¿qué pasará? ¿Cuál será el objetivo de la existencia en un mundo perfecto?
1. Ramjál, Dá’at Tevunót 44 – El objetivo primordial de Dios no son el castigo y la recompensa, sino la perfección universal del Mundo.
כמו שהוכחנו מן המקראות, וכמבואר לנו בדברי חז"ל, שסוף כל סוף תסור הבחירה מן האדם, ולא יהיה עוד רעות בעולם... אם כן, אין סוף הכונה על השכר ועונש, אלא על התיקון כללי.
«Como lo prueban las Escrituras y las palabras de nuestros Sabios, llegará un momento en el cual el hombre se despojará de su libre albedrío y ya no habrá mal en el mundo… Si es así, el objetivo de la Creación no es el castigo y la recompensa sino más bien la perfección universal de la existencia».
2. Maharál, Nétzaj Isra’él, Capítulo 27 – La Era del Mashíaj completa y perfecciona a la Creación.
ושני אלפים ימות המשיח, פירוש הזמן האחרון הוא מיוחד לימות המשיח, כי הזמן האחרון הוא השלמה,
שכל אשר הוא באחרונה הוא השלמה, ולכך הזמן האחרון מתייחס אל מלך המשיח, כי המלך המשיח יהיה משלים את כל העולם, כאשר יהיה כל העולם אחד, עד שיהיה העולם בשלימות, ולכך ראוי שיהיה מלך המשיח שהוא המשלים בסוף הזמן, שאז מסוגל אל השלמה ביותר.
«“Los últimos 2,000 años [de los 6,000 años de Historia] son los días del Mashíaj” [Avodá Zará 9a] – Esto significa que hacia el fin del tiempo será el momento más apropiado para [la llegada del Mashíaj] y para que tenga lugar la Era Mesiánica, porque el final es la terminación [la completitud].
[En otras palabras] todo lo que ocurre al final de un proceso es la finalización y la perfección de ese proceso. Por lo tanto, el final del tiempo está designado para la llegada del Rey Mashíaj, porque él llevará a todo el mundo a su perfeccionamiento. Todo el mundo se unirá en cuanto que todo el mundo se completará y perfeccionará. Por lo tanto, es apropiado que el Rey Mashíaj, quien va a completar y a perfeccionar todo, llegue al final del tiempo, porque ese es el momento más adecuado para la finalización y el perfeccionamiento».
3. Rav Itzjáq Berkovits, Jerusalem – A pesar de que la llegada de la Era Mesiánica restringirá nuestro libre albedrío y conlleva un sacrificio en el crecimiento que aún podemos llegar a obtener, de todas maneras, nosotros la anhelamos por la Gloria y el Honor de Dios.
«Después de la Redención ya no habrá más desafío, porque la claridad será casi absoluta. Entonces puede parecer que pedir la redención se oponga al objetivo mismo de la vida. Parece una gran evasión, como si dijéramos: “¡Suficiente con este trabajo de tomar elecciones difíciles!”
No pedimos la llegada del Mashíaj para cubrir el descubierto del banco o para aclarar todos nuestros dilemas. La respuesta es que cuando pedimos la Redención, pedimos “Redención por el bien de Tu Nombre, (Gue’uláh lemá’an Shemáj) גאולה למען שמך” (tal como decimos en las plegarias de Rosh HaShanáh). Para que todos Te reconozcan y liberarnos de la mayor profanación existente de la Divinidad: La falta de conciencia que tiene el hombre respecto a su Creador.
De hecho, pedir por el Mashíaj implica cierto sacrificio por nuestra parte: Estamos cediendo a toda la dicha de la elección, del desafío, del crecimiento personal a cambio de que la Redención revele a Dios».
En consecuencia, el objetivo primordial de la Era Mesiánica es que todo el mundo reconozca que Dios es Quien creó, supervisa y dirige al Mundo; y que, para poder existir, nosotros dependemos de Él.
Lehitra'ót! 🙋🏻♂️