SHI’ÚR 3

EL PERÍODO DE DUELO

Los días entre Pésaj y Lag Ba’Ómer (el día 33 de la cuenta del Ómer) están marcados por una disminución de la alegría (por ejemplo, en estos días no se celebran bodas, no se toca ni se oye música alegre) debido a las tragedias que le ocurrieron al pueblo judío durante este período. Hay quienes acostumbran a extender este período de duelo hasta Shavu’ót (que es el día 50 del Ómer). ¿Cuáles fueron estas tragedias y de qué manera respondemos a ellas en la actualidad?

LA MUERTE DE LOS ALUMNOS DE RABÍ AKIVÁ

Talmúd Bavlí, Yevamót 62b – Los alumnos de Rabí Akivá fallecieron entre Pésaj y Atzéret (Shavu’ót) por faltarse el respeto los unos a los otros.

Rabí Akivá dice: «Si has estudiado Toráh en tu juventud debes [continuar] estudiando Toráh en tu vejez. Si tuviste alumnos en tu juventud debes [continuar] teniendo alumnos en tu vejez», tal como dice el versículo: _«Siembra tus semillas a la mañana y a la noche no dejes descansar tu mano»_. Se dice que Rabí Akivá tenía doce mil pares de alumnos desde Guiv’át hasta Antiprat, y todos ellos murieron en un período de tiempo porque no se trataban unos a otros con respeto.

El mundo quedó desolado hasta que Rabí Akivá fue a los Rabinos del sur y les enseñó. [Estos eran] Rabí Meir, Rabí Yehudáh, Rabí Yosí, Rabí Shim’ón y Rabí El’azár Ben Shamúa. Ellos fueron los que restablecieron la Toráh en ese momento.

Se enseña que veinticuatro mil alumnos murieron rentre Pésaj y Atzéret. Rav Jamá Bar Abá, o tal vez fue Rabí Jiyá Bar Avín, dijo que todos murieron una muerte terrible. ¿A qué clase de muerte se refiere? Rabí Najman dijo «askará» (muerte por asfixia).

Bereshít Rabáh 61:3 – Rabí Akivá les recuerda a sus nuevos discípulos que no repitan los errores del pasado: ¡se debe tratar a cada persona con amor y con respeto!

Rabí Akivá les dijo a sus nuevos alumnos: «Hijos míos, los primeros sólo murieron porque no se miraban con generosidad unos a los otros. Presten atención para no comportarse de la misma manera».

El Talmúd nos revela entonces que la muerte de los alumnos de Rabí Akivá fue una consecuencia decretada por la Divinidad debido a que fallaron en tratarse mutuamente con el respeto adecuado. Debemos resaltar que estos veinticuatro mil individuos eran grandes luminarias de Toráh por sí mismos. La plaga que culminó con sus vidas borró a todo el liderazgo espiritual del pueblo judío, fue un desastre de proporciones inmensas. ¿Por qué recibieron una sentencia tan severa?

Rav Aharón Kotler, Mishnát Rabí Aharón, Volumen 3, página 17 – La falta de respeto mutuo entre los estudiantes de Rabí Akivá no les permitió ser verdaderos trasmisores de la Toráh Oral, la cual enfatiza el potencial intrínseco e infinito del alma humana.

Para explicar [por qué los alumnos de Rabí Akivá murieron por un pecado aparentemente trivial] tal vez podemos decir que Rabí Akivá era el fundamento de la redacción de la Toráh Oral, y sus alumnos eran quienes transmitirían la Toráh Oral a las generaciones futuras. En consecuencia, ellos debían personificar la perfección de los cuarenta y ocho rasgos a través de los cuales se adquiere la Toráh. Porque si ellos carecían [incluso de uno solo de estos rasgos] les estaba faltando la esencia para la adquisición de la Toráh, y no serían capaces de trasmitirla en pureza y santidad.

Y por eso, aparte del hecho de que Dios es estricto con los justos hasta el grosor de un cabello, también estaba esta idea. Debido a que les faltaba la cualidad de _«Estar cerca de los otros alumnos»_ [que es uno de los cuarenta y ocho rasgos], los fundamentos de su Toráh estaban viciados. En consecuencia, no eran dignos para transmitir la Toráh Oral a las generaciones futuras.

También tenían una falta en su [estudio] de la Toráh porque éste no era completamente puro, y la Toráh Oral tenía que ser transmitida como una Toráh completa en todos los sentidos. Por ello no merecieron ser los transmisores de la Toráh, sino que en su lugar fueron los Rabinos del sur quienes merecieron hacerlo. Puesto que la vida de los Sabios es la Toráh, tal como escribe el Rambám (Hiljót Rotzéaj 7:1), ellos tenían una falta en la esencia de su existencia, y esto permitió que ocurriera lo que sucedió.

Debido a la terrible tragedia de la muerte de los alumnos de Rabí Akivá, se instituyeron ciertas prácticas de duelo durante el período del Ómer. Hay diversas costumbres respecto a cuándo deben observarse estas prácticas. Algunos las observan desde el comienzo de la cuenta del Ómer hasta el día treinta y tres (Lag Ba’Ómer); otros las observan desde el comienzo del mes de Iyár hasta el final de la cuenta del Ómer y otros observan las leyes de duelo durante todo el período del Ómer.

Shulján Arúj, Óraj Jaím 593:1-2 – durante el período del Ómer está prohibido celebrar casamientos y cortarse el cabello.

Se acostumbra a no casarse entre Pésaj y Shavu’ót debido a que los alumnos de Rabí Akivá murieron durante ese período, pero está permitido comprometerse.

Se acostumbra a no afeitarse ni cortarse el cabello hasta el día de Lag Ba’Ómer, porque ese día dejaron de morir los alumnos de Rabí Akivá.

Mishnáh Berurá 493:3 – Se realizan compromisos y fiestas de compromiso.

Está permitido comprometerse y realizar una fiesta de compromiso.

Rav Moshéh Feinstein, Igrót Moshéh, Óraj Jaím, Volumen 1, Capítulo 166 – no se deben oír instrumentos musicales durante este período.

Durante los días de la Sefiráh está prohibido oír música instrumental.

POGROMS Y MASACRES

La muerte de los alumnos de Rabí Akivá no fue la única tragedia que tuvo lugar durante el período del Ómer. Siglos más tarde, el pueblo judío sufrió otras desgracias en esta época del año.

Rabí Yeji’él Michel Epstein, Arúj HaShulján 493:1 – durante las Cruzadas ocurrieron masacres durante este período del año.

Los días entre Pésaj y Atzéret fueron considerados por Israel durante los últimos cientos de años como días de juicio y de duelo, ya que dentro de este breve lapso de tiempo murieron doce mil pares de alumnos de Rabí Akivá, tal como lo explica el Talmúd (Yevamót 62b), y todos murieron de askará.

Aún más, vemos que los peores decretos que se dictaron en los cientos de años [de vida judía] en Francia y en Alemania tuvieron lugar en esta época, tal como lo explican los poemas litúrgicos que los Rabinos antiguos compusieron para estos días entre Pésaj y Atzéret. Estos poemas están llenos de duelo, lamentaciones y aflicción.

Como contrapartida a la pérdida de los alumnos de Rabí Akivá, durante el período de la Sefiráh existe una responsabilidad colectiva, por la cual cada individuo debe tratar de mejorar tanto su personalidad como su estudio de la Toráh durante el período de la Sefiráh.

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RESUMEN DEL SHI’ÚR 3

Durante los días del Ómer una terrible tragedia azotó al pueblo judío cuando veinticuatro mil alumnos de Rabí Akivá fallecieron a causa de una epidemia devastadora. En unas pocas semanas, todo el liderazgo espiritual del pueblo judío quedó aniquilado. Para conmemorar esta tragedia, durante este período del año observamos ciertas prácticas de duelo.

En esta misma época de la Sefiráh ocurrieron también un notable número de masacres durante el período de las Cruzadas.

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RESUMEN DE LOS TRES SHI’URÍM

¿Por qué contamos el Ómer?

Hay un mandamiento de la Toráh que nos ordena contar verbalmente los cuarenta y nueve días que llevan desde Pésaj hasta Shavu’ót. Los comentaristas explican que la razón de este mandamiento es para resaltar la importancia de Shavu’ót y expresar nuestro anhelo por llegar al día en el cual recibimos la Toráh.

¿Por qué contamos de uno a cuarenta y nueve y no a la inversa?

El Séfer HaJinúj explica que nos desalentaríamos si contáramos restando los días, porque eso nos haría sentir cuánto tiempo falta todavía para llegar a Shavu’ót. En consecuencia, comenzamos a contar a partir del número uno. Contar sumando en vez de restando también alude al hecho de que la Cuenta del Ómer representa un proceso de crecimiento espiritual, en el cual cada día es un logro más que puede ser agregado en nuestra preparación para llegar a Shavu’ót.

¿Por qué es éste un período de duelo?

Durante el período del Ómer, murieron veinticuatro mil alumnos de Rabí Akivá debido a una epidemia devastadora. Esta tragedia fue un terrible golpe para el pueblo judío, quien vio a todos sus líderes eliminados en unas pocas semanas. Para conmemorar esta tragedia, durante este período guardamos algunas leyes de duelo.



Lehitra'ót! 🙋🏻‍♂️