Día 25. Sábado 26 de julio. Stein am Rein y Cataratas del Rin
El primer destino de hoy es Stein am Rein. En en el trayecto desde el camping pasamos por varios pueblos realmente bonitos, con muchas casas antiguas de entramado de madera. Stein am Rhein es un pequeño pueblo medieval repleto de rincones con encanto. Pasear por su casco antiguo es una delicia, hay muchas fachadas decoradas con frescos y casas de entramado de madera perfectamente conservadas.
Después de dar un paseo seguimos hacia las cataratas del Rin que es el mayor salto de agua del Europa central. Unas sobrecogedoras cascadas de 23 metros de altura por el que se vierte un caudal medio de 750 m³/s. El agua se precipita de manera brutal por los 150 metros de ancho de estas cataratas con un estruendo ensordecedor y formando un mar de espuma blanca. Como en Trummenbachfallen o Aareschlucht, me llamó la atención lo bien que está todo organizado para apreciar en todo su esplendor y con comodidad la belleza natural de estos lugares. La visita comienza en la parte superior y se va descendiendo por varias escaleras hasta casi tocar el agua. Terminada la visita se puede subir cómodamente en un ascensor.
Nuestra idea era comer una fondue en Escarafusa, que está muy cerca de aquí, pero una chica muy amablemente nos dijo que el único restaurante de la ciudad donde podríamos degustarla posiblemente estuviera cerrado (y lo estaba) por lo que acabamos comiendo en un McDonald's. Antes de terminar de almorzar empezó a llover intensamente y cuando nos dejó la lluvia nos fuimos a casa a descansar.
Día 26. Domingo 27 de julio. Mainau, Meersburg y Lindau
Uno de los lugares que se recomienda visitar en el lago Constanza es Mainau, la isla de las flores. En Interlaken y otros muchos lugares de Suiza y Alemania hemos visto en las ciudades y pueblos parterres absolutamente preciosos, así que visitar un isla dedicada por entero a las flores nos pareció un planazo y ni siquiera el elevado precio de la entrada nos disuadió. Craso error. La mayor desilusión en los años que llevo viajando por Europa. Lo único que mereció la pena fue un gran pavo real y alguna otra figura compuestas de flores. El resto no merecía la pena ni gratis. No sé si siempre es así o tuvimos mala suerte, pero lo cierto es que, en la misma época del año y no lejos de aquí, he visto flores mucho más bonitas. A pesar de la desilusión dimos un paseo por la isla que alberga un jardín botánico con impresionantes árboles, algunos de más de 150 años de antigüedad, y un invernadero con mariposas.
Nuestro siguiente destino, Meersburg, está en Alemanía y casi frente a Mainau pero dar la vuelta por tierra nos llevaría mucho tiempo, la mejor opción es coger el ferry en Staad y cruzar el lago en barco. Llegamos a la hora de comer por lo que fuimos directamente a la Schloßplatz a degustar la típica comida alemana: salchichas y schnitzel. El cielo se fue enegreciendo mientras comíamos y justo antes de terminar cayó un intenso chaparrón, pero las nubes se fueron tan rápido como llegaron y pudimos disfrutar de la tarde. Meersburg es un pueblo de cuento, con casas pintadas en tonos pasteles, entramados de madera e hiedra trepando por sus muros.
Después del paseo por Meersburg seguimos hasta Lindau. Recorrimos su calle principal, Maximilianstrasse, una vía peatonal adoquinada repleta de edificios históricos de los siglos XVI y XVII de fachadas coloridas, tiendas, restaurantes y terrazas, que desemboca en la zona del antiguo ayuntamiento; un edificio espectacular con una fachada renacentista adornada con frescos muy coloridos y un reloj astronómico. A continuación tomamos la calle Ludvigstrasse, otra arteria esencial de la ciudad, hacia la plaza del mercado para visitar la iglesia de San Esteban. Es una iglesia evangélica-luterana, construida en 1180, caracterizada por su sobrio estilo, totalmente desprovista de adornos, aunque tiene unos bancos de madera muy antiguos que llaman mucho la atención. Al lado se encuentra la Catedral de Nuestra Señora, una iglesia católica con un impresionante interior barroco. El contraste no puede ser mayor.
Nuestra intención era llegar hasta el puerto para ver el faro y el león Bávaro, una escultura de piedra de 6 metros de altura que es un símbolo de la ciudad, sin embargo comenzó a llover y en pocos minutos diluviaba, así que nos refugiamos en la terraza de un bar hasta que pudimos llegar al coche. Volvimos a casa lloviendo mucho y siguió haciéndolo el resto de la tarde.
Día 27. Lunes 28 de julio. Desplazamiento a Fussen y Munich
Llovió toda la noche. Recogimos el campamento y nos pusimos en marcha hacia Fussen, siempre bajo la lluvia. En la ciudad hay dos grandes áreas para autocaravanas, una al lado de la otra. Nosotros dejamos la autocaravana en Wohnmobilplatz Sportstudio (47.5825, 10.7034) y seguimos en coche hacia Munich para cenar con la familia donde trabaja Teresa. No dejó de llover prácticamente en todo el día aunque tampoco ha venido tan mal porque hemos estado moviéndonos o en casa.