Día 16. Viernes 26 de Julio. Berlin
Sin duda nos habríamos quedado un día más en Postdam pero el parking no tiene servicios y somos aves de paso… Berlín nos espera. Llegamos temprano al área (N 52.54900, E 13.38334 // N 52°32'56", E 13°23'00") y salimos para el centro antes del mediodía. La plaza del Ayuntamiento, Alexander Platz, está a 4 kilómetros y dudamos si utilizar el transporte público o ir en bicicleta. Al final nos decidimos por las bicis y fue todo un acierto porque nos permitió movernos con rapidez y a nuestro ritmo por la ciudad durante los cuatros días que estuvimos en Berlín. Amarramos las bicis en la estación de tren y metro cerca de Alexander Platz y caminamos hacia la fuente de Neptuno la iglesia de Marienkirche, ambas en la misma plaza. Volvimos a comer donde dejamos las bicis porque es una zona con variados restaurantes y comimos en un bar español, atendidos por un camarero sevillano. Después fuimos al barrio de San Nicolás, que está muy cerca. La zona no nos pareció gran cosa así que tomamos un helado y nos fuimos a la Puerta de Brandendurgo.
El corazón de la ciudad siempre está animado pero hoy más porque están preparando la fiesta del orgullo gay, hay zonas valladas y están montando un gran escenario. Además, encontramos una especie de manifestación o desfile con música y trajes típicos reclamando la unificación de la península de Corea. Disfrutamos un rato del espectáculo y nos fuimos a casa.
Día 17. Sábado 27 de Julio. Berlín
El plan de hoy es buscar los restos del infame muro de Berlín, pero primero volvemos a la Puerta de Brandenburgo para hacer unas fotos porque ayer había un fuerte contraluz. Ya que estábamos allí rodeamos el imponente edificio del Bundestag. Sólo se puede visitar la cúpula pero para ello hay que identificarse y hay una enorme cola, así que desistimos.
A unos metros de la Puerta de Brandenburo está el monumento al Holocausto. Es un espacio de 19000 metros cuadrados de suelo irregular con unos bloques grises de diferentes tamaños.
Desde el interior de este espacio pude hacer una foto en la que aparece parte de los bloques que representan el Holocausto, la cuádriga que corona la Puerta de Brandenburgo y las banderas europeas y estadounidense. Todo un símbolo.
A continuación fuimos a la Potsdamer Platz, casi totalmente destruida en los bombardeos de la II Guerra Mundial y poco después dividida por el muro. Todo esto ha quedado atrás, en la actualidad es una moderna zona en la que apenas hay unos paneles informativos y varias secciones del muro. Continuamos hacia Niederkirchnerstraße donde se conserva una sección del muro prácticamente intacta y un gran solar donde estuvo la sede de la temida Gestapo. En la actualidad se encuentra un edificio con la exposición Topografía del Terror y paneles informativos sobre la destrucción de Varsonvia.
Aún nos queda dos puntos claves en el recorrido del muro: Checkpoint Charlie y West Side Gallery. El primero fue un paso fronterizo clave entre la zona controlada por los aliados y la Unión Soviética. En octubre de 1961 tanques soviéticos y estadounidenses se posicionaron enfrentados y estuvieron a punto de iniciar una guerra. El 17 de agosto de 1962 fue asesinado aquí el joven de 18 años Peter Fechter intentando pasar a la zona occidental. Los soldados de la RDA le dispararon y, gravemente herido, quedó tirado en la franja oriental, al pie del muro. Nadie le atendió y murió desangrado. Sin embargo, hoy sólo queda una reconstrucción de la famosa caseta del punto de control y unos figurantes vestidos de soldados americanos que cobran a los turistas por hacerse una foto. También hay una carpa con fotos e informaciones y el museo del muro. El debate está servido entre los que creen que hay que mantener la memoria y quienes prefieren borrar el trágico pasado. Dimos una vuelta, hicimos las fotos de rigor y comimos en un italiano.
Terminamos el día en la West Side Gallery, una sección del muro de un kilómetro y medio aproximadamente que por una cara está completamente pintada con murales por diferentes artistas. Algunas de las pinturas son muy famosas, especialmente la que reproduce el beso de Honecker y Nikita Khrushchev.