Día 30, viernes 5 de agosto. Tournai
Tournai es una ciudad pequeña con una catedral inmensa. Desgraciadamente está de obras y no pudimos visitarla como nos hubiese gustado. En la oficina de turismo nos dan un mapa con un recorrido a pie que seguimos. Nos gustó especialmente subir al belfroid, construido en el siglo XII, desde el que se tiene una magnífica vista de la Grand Place y parte de la ciudad. La torre está muy bien conservada y pudimos admirar los entramos interiores de madera.
Día 31, sábado 6 de agosto. Mons
En Mons no encontramos ninguna área en nuestra aplicación, así que buscamos un parking en el GPS cerca del centro y caminamos hasta la plaza. El edificio que destaca en ella es el Ayuntamiento. En Mons también subimos al belfroid pero no nos gustó tanto como el de Tournai porque el interior está restaurado en estilo moderno en vez del entrado de madera.
Visitamos la iglesia de San Waudru, donde vimos el carro de oro, una enorme carroza dorada que sale en procesión con las reliquias del santo en una tradición que se remonta a 1380. Para despedirnos de Bélgica, nos tomamos una cerveza en la plaza. Las niñas vuelven mañana a casa en avión, así que ponemos rumbo a Charleroi pero dormimos en un área en el camino.
Día 32, domingo 7 de agosto. Charleroi
Llegamos a Charleroi por la mañana y aparcamos cerca del centro en un parking público que nos indicó el GPS. Las niñas cogen un vuelo al mediodía y la prioridad es averiguar como llegar al aeropuerto. Fuimos a la estación de tren y también preguntamos por los autobuses pero tras barajar las opciones decidimos ir con la autocaravana. Tuvimos tiempo de dar una vuelta por el mercadillo, comer en casa y salir para el aeropuerto. Hay varios aparcamientos desde donde existen autobuses hasta la terminal. Intentamos entrar en el número 4, el más alejado e increíblemente la entrada es muy estrecha y no me atrevo a meter la auto. Al final acabamos aparcando en el número 1, el más cercano, también bastante difícil de acceder aunque después es muy grande. Tras los recientes atentados el dispositivo de seguridad es espectacular: policías, muchas patrullas del ejército, perros… incluso una carpa antes de entrar en la terminal donde hay un control donde te rocían las manos con un líquido. No sé si es para estar tranquilos o acojonados.
Cuando las niñas despegaron salimos hacia Saint Malo. Al atardecer encontramos un área cerca de la carretera en un pequeño pueblo y decidimos pernoctar allí para que no nos cogiera la noche en ruta. Mientras nosotros estábamos aparcando, llamaron Marta y Teresa diciendo que estaban en casa.