Día 14, miércoles 20 de julio. Amsterdam
Llegamos a Amsterdam, destino final de nuestro viaje de este verano. Pernoctamos en el área (N 52.39836, E 4.90163) Amsterdam City Camp, al norte de la ciudad, cerca de la parada de ferry NDSM desde donde hay un servicio gratuito que nos lleva hasta la estación central de tren en pocos minutos. Cada vez me gusta más Holanda, ¡transporte gratuito! Dónde se ha visto eso.
Sales del ferry y estás directamente en el centro de Amsterdam. Lo primero que te llama la atención son los aparcamientos con miles de bicicletas, no creo que haya otro sitio en el mundo donde se puedan ver tantas juntas. Alucino con uno en el que las bicis están sobre una estructura de dos plantas, con un sistema para bajar con comodidad la de arriba.
Damos un paseo en bicicleta por el centro, tras la parada obligatoria en la oficina de turismo, y llegamos hasta el parque Vondelpark. Descansamos y comimos en la sombra junto a uno de los lagos del parque. Seguimos con las bicicletas hasta la plaza de los museos y nos hacemos la típica foto en las letras “I amsterdam”, luego tomamos una cerveza en un bonito “brown café”, tan típicos de Amsterdam como los “coffee shop”, aunque en los primeros no verás a nadie fumando, jeje.
Día 15, jueves 21 de julio. Amsterdam
Amsterdam es una ciudad para recorrer en bicicleta, así que pasamos todo el día moviéndonos por los canales, visitando el mercado de las flores, el Begijnhof y el puente Magere... por la tarde nos tomamos una cerveza con un surtido quesos al borde de un canal y terminamos recorriendo el famoso barrio rojo casi hasta el anochecer. Es extraño ver una mezcla de chicas ofreciendo sexo y turistas por las calles.