Este verano planeamos un viaje un poco diferente porque vamos a visitar zonas donde las temperaturas van a ser veraniegas y vamos pasar más tiempo en la playa y la naturaleza que en ciudades o visitando monumentos. Además, vamos a salir, por primera vez, de la Unión Europea. Este verano vamos recorrer la costa Dálmata, la antigua Yugoslavia, en concreto Croacia y Montenegro.
Croacia es el país de las mil islas, de las cuales sólo unas 60 están habitadas, un paraíso acuático, un mar del que es muy fácil enamorarse. En Croacia hay muy pocas áreas pero los campings abundan tanto que nunca tuvimos problemas para encontrar sitio. No obstante, los precios son bastante altos, entre 30€ y 105€ por noche. No sólo los campings son caros, en general, el nivel de vida en el país es elevado, al menos desde el punto de vista turístico. Esta zona ha sido dominada por romanos, venecianos, turcos y austriacos aunque actualmente la influencia más evidente es la italiana.
Montenegro es un pequeño país, un poco mayor que Navarra y de forma muy parecida. Es un destino sin masificación turística, salvo Kotor, que se llena cuando llegan los cruceros, y que tiene mucho que ofrecer. A pesar de no pertenecer a la Unión Europea, tiene como moneda el euro y no es necesario sacar el carnet internacional de conducir, aunque como no funcionan la tarjeta sanitaria europea ni el roaming es necesario tener un seguro de viaje y comprar una tarjeta SIM local.