Día 22. Domingo 6 de agosto. Munich
El área está muy alejada del centro, pero a unos 15 minutos andando, menos si se coge por el perímetro exterior del estadio si está la valla abierta, está el metro (la estación se llama Fröttmaning y es la última del trayecto) que te deja en el centro.
Paseamos por Marienplatz, el corazón Munich y Odeonplatz, donde el 9 de noviembre de 1923 tuvieron lugar los sangrientos enfrentamientos frente a la Feldherrnhalle, entre miembros del Partido Nazi y las fuerzas del orden de Baviera. También visitamos la Residencia, un enorme palacio, utilizado como residencia oficial por los monarcas bávaros entre 1385 y 1918. El aspecto exterior es poco (o nada) atractivo pero el interior bien merece la visita.
Comimos en la celebérrima cervecería Haufbraus. Es un restaurante inmenso con las típicas mesas de los bierganten, camareros y camareras vestidos con el traje típico bábaro y una orquesta tocando música tradicional también ataviados con el traje típico. Estaba abarrotado, a pesar de lo cual encontramos una mesa y nos sirvieron rápidamente, lo cual me pareció una proeza teniendo en cuenta la cantidad de gente que había. Comimos los típicos Schnitzel, que son filetes de ternera empanados y salchichas y bebimos cerveza en las conocidas jarras de litro mientras oíamos la banda. Todo tipical german! jeje.
Día 23. Lunes 7 de agosto. Munich
Hoy es nuestro último día en familia y lo dedicamos a pasear por Munich y comprar regalitos. Comimos en un biergarten en el Viktualienmarkt, muy cerca de Marienplatz, otra vez comida típica en un ambiente típicamente alemán, regada con enormes jarras de cerveza. Por la tarde, paseamos por los jardines ingleses, una inmensa zona verde, con un riachuelo donde había gente chapoteando. Si hubiéramos tenido las bicis habríamos recorrido el parque entero, pero andando nos conformamos con seguir el riachuelo en dirección a la próxima estación de metro.