Es crucial destacar que el lenguaje oral constituye la base primordial y el pilar sobre el que se edifica la competencia lectora en todas las etapas educativas. La Comprensión del Lenguaje (CL), esencial en el Modelo de Visión Simple de la Lectura, se desarrolla íntegramente a través de la exposición y el uso del lenguaje hablado, abarcando el vocabulario, los conocimientos previos y las habilidades inferenciales.
Un dominio sólido del lenguaje oral (escuchar, hablar y entender) dota al alumnado de la estructura lingüística y el significado de las palabras que posteriormente encontrará en la forma escrita. Así, cuando la decodificación se automatiza, el lector puede dedicar toda su capacidad cognitiva a la comprensión, utilizando su ya robusta base de lenguaje oral para acceder al significado del texto, interpretar ideas complejas y construir un conocimiento más profundo.
Estrategias para fortalecer el Lenguaje Oral por niveles educativos
Fortalecer el lenguaje oral es fundamental. Os presentamos algunas estrategias específicas que desde el programa Educalectura en Extremadura podemos implementar en los distintos niveles educativos, enfocándonos en la Comprensión del Lenguaje del MVSL:
Enfocada en la adquisición de vocabulario inicial y el desarrollo de la conciencia fonológica.
Lectura dialógica y conversacional: Utilizar la lectura de cuentos como punto de partida para conversaciones ricas. En lugar de solo leer, hacer preguntas abiertas, animar a los niños a predecir lo que pasará, a nombrar objetos en las ilustraciones y a relacionar la historia con sus experiencias.
Ejemplo: Después de leer, preguntar: "¿Cómo se sentía el personaje cuando...?" (Fomenta vocabulario emocional y habilidades inferenciales).
Rimas y juegos fonológicos: Implementar actividades lúdicas diarias con rimas, aliteraciones y segmentación de palabras en sílabas. Esto sienta las bases para la decodificación futura (Principio Alfabético).
"Rincón de la palabra": Introducir y repetir vocabulario nuevo y complejo (vocabulario de alta frecuencia y baja frecuencia) en contextos significativos a lo largo del día.
El foco se traslada a la expansión del vocabulario (adquisición incidental y explícita), la fluidez narrativa y las habilidades inferenciales.
Enseñanza explícita de vocabulario: Utilizar el vocabulario de los textos leídos o de las distintas áreas (Ciencias, Sociales) e introducirlo de forma intencional: definirlo, usarlo en diferentes contextos y asociarlo a sinónimos y antónimos.
Estrategia: El uso del Contexto de Tres Niveles (Tier 3, 2 y 1), priorizando las palabras de nivel 2 (vocabulario de alto impacto que aparece en diferentes contextos).
"Pensar en voz alta": Modelar cómo se hacen inferencias y se utilizan los conocimientos previos para comprender un texto. El docente verbaliza su proceso mental (ej. "Este texto dice 'estaba abatido', y yo sé que eso significa que está muy triste, así que probablemente...").
Discusiones estructuradas sobre textos: Después de la lectura, promover debates y discusiones guiadas. Usar roles como "resumidor", "cuestionador" e "investigador de palabras" para asegurar la participación activa y el uso del vocabulario y las ideas del texto.
El objetivo es el desarrollo de vocabulario académico, la comprensión de estructuras textuales complejas y el fomento de conocimientos previos y la capacidad de abstracción.
Trabajo con textos expositivos y argumentativos: Centrar las discusiones orales en la comprensión de la estructura de textos complejos (causa-efecto, comparación, problema-solución). Los alumnos deben ser capaces de parafrasear y debatir sobre las ideas principales y los argumentos del autor.
Simulaciones y debates formales: Implementar debates, role-playing y presentaciones orales que requieran la investigación y el uso de vocabulario específico de cada asignatura (Ciencias, Historia, etc.). Esto fortalece el conocimiento previo necesario para la CL de textos académicos.
"Banco de conocimientos": Promover la conexión explícita de los nuevos contenidos con los conocimientos previos. Por ejemplo, antes de leer sobre un tema, hacer una lluvia de ideas sobre lo que ya saben y cómo se relaciona con lo nuevo, fomentando una base sólida para la comprensión.
Impacto en la mitigación de dificultades de aprendizaje (Ej. Dislexia)
La implementación rigurosa de las diferentes estrategias de lenguaje oral, junto con una enseñanza explícita de la decodificación, es crucial para la detección temprana y la mitigación del impacto de las dificultades de aprendizaje, como la dislexia.
Las estrategias que pretendemos implementar desde el programa Educalectura impactarán directamente en el perfil del alumnado con dificultades de lectura de la siguiente manera:
Aunque la dislexia se caracteriza primariamente por problemas graves y persistentes en la decodificación (dificultad con la conciencia fonológica y el principio alfabético), las estrategias de lenguaje oral son un apoyo indirecto vital:
Conciencia Fonológica (vía Indirecta): Los juegos de rimas, la segmentación y la manipulación de sonidos en Educación Infantil y Primaria (promovidos en el lenguaje oral) son exactamente las actividades que entrenan el sistema fonológico. Un entrenamiento sistemático y multisensorial de la conciencia fonológica es la intervención preventiva más eficaz contra la dislexia.
Principio Alfabético: La enseñanza explícita de la relación grafema-fonema, aunque es una estrategia de decodificación, se beneficia de un lenguaje oral rico, pues el niño ya ha "escuchado" y comprendido las estructuras sonoras que ahora intenta "ver" en la escritura.
El objetivo principal es prevenir que el alumno/a con problemas de decodificación (D baja) también desarrolle una Comprensión del Lenguaje (CL) baja, lo que resultaría en una dificultad lectora global.
Compensación de la CL: Un niño con dislexia puede tener una CL media o alta, lo que compensa parcialmente su lenta decodificación. Al fortalecer el lenguaje oral con las estrategias mencionadas (vocabulario, conocimientos previos e inferencias), se asegura que su Comprensión del Lenguaje sea lo más fuerte posible.
Acceso al contenido: Si el alumno con dislexia tiene un buen lenguaje oral, podrá acceder y comprender el material de estudio a través de vías alternativas (como la lectura asistida por el docente o textos adaptados), minimizando la brecha de conocimiento que podría generarse por su dificultad lectora.
Detección precoz: La monitorización sistemática de la progresión en las fases de Ehri y en las habilidades de lenguaje oral permite identificar a los alumnos en riesgo mucho antes de que se formalice el diagnóstico de dislexia (idealmente en Infantil o 1er Ciclo de Primaria).
Intervención intensiva: El programa debe destinar recursos para una intervención fonológica y fónica intensiva y especializada a estos alumnos identificados, mientras se les sigue exponiendo a un lenguaje oral rico para mantener alta su CL.
Nuestro programa debe ser doblemente intencional: asegurar el desarrollo óptimo del lenguaje oral para maximizar la CL de todos los alumnos, y al mismo tiempo, aplicar una enseñanza explícita y sistemática de la decodificación (con foco fonológico) para apoyar intensamente a aquellos con riesgo de baja D.
Ejemplo concreto de cómo se aplicaría un Plan de Intervención Fonológica específico para la fase Alfabética Parcial de Ehri en un aula de Extremadura
Desarrollar un plan de intervención para la Fase Alfabética Parcial (según Ehri) es fundamental porque es el momento clave en el que el alumnado está pasando de ver palabras como dibujos a usar el Principio Alfabético de forma incompleta.
Aquí tienes un ejemplo concreto de un Plan de Intervención Fonológica y Fónica que desde el programa Educalectura se podría aplicar en nuestras aulas extremeñas, diseñado para automatizar las correspondencias grafema-fonema e impulsar al alumnado a la Fase Alfabética Completa.
Plan de intervención para la fase Alfabética Parcial (Ehri)
Esta fase se caracteriza porque el alumno usa claves visuales parciales (generalmente la letra inicial y/o final) y conoce solo algunas correspondencias sonido-letra, pero no puede decodificar una palabra nueva por completo.
Automatizar las correspondencias Grafema-Fonema (letra-sonido) para que el alumno pueda decodificar la secuencia completa de una palabra, abandonando el uso de claves visuales aisladas.
Alumnado de finales de Educación Infantil o principios de 1er Ciclo de Primaria que muestra:
Lectura de palabras basada solo en la primera letra o la longitud.
Errores frecuentes de sustitución de vocales o fonemas intermedios.
Dificultad para mezclar (sintetizar) los sonidos de una palabra corta (M-A-L-E-T-A).
A. Refuerzo multisensorial del Fonema y Grafema
Asociación Fonema-Imagen (Método Fónico Articulatorio): Se enseña cada sonido exclusivamente con su articulación (boca) y una clave visual de apoyo (un dibujo cuya palabra comience con ese sonido y que recuerde la forma de la letra).
Ejemplo: El fonema /m/ se enseña haciendo el sonido mientras se toca la nariz. La M se asocia a la imagen de una montaña (para la forma de la letra) o a la mano (para la articulación).
Trazado Kinestésico: El alumno traza la letra en el aire, en arena o con plastilina mientras pronuncia su sonido (no su nombre). Esto refuerza la conexión entre el gesto motor y el sonido, crucial para la memoria de la decodificación.
B. Síntesis Fonémica (mezcla de sonidos)
Esta es la habilidad más deficiente en la fase parcial.
Cadenas de sonidos continuos: Practicar la mezcla de fonemas sin pausas.
Ejemplo: En lugar de decir /p/ - pausa - /a/ - pausa - /t/ - pausa - /o/, el docente modela y el alumno repite: /p-a-t-o (estirando los sonidos).
"Cajas de sonidos" (segmentación y mezcla): Usar fichas o cajas de Elkonin para visualizar el proceso. Se usan solo dos o tres cuadros inicialmente (palabras C-V o C-V-C):
El adulto nombra la palabra (sol).
El alumno la segmenta y mueve una ficha por cada sonido (S - O - L).
El alumno toca cada ficha mientras mezcla los sonidos para leer la palabra completa (sol).
C. Creación de palabras de alta frecuencia
Uso de palabras patrón: Una vez aprendidas las vocales y unas pocas consonantes (M, P, L, S), se combinan para crear el mayor número de palabras posibles, reforzando la regla C-V (Consonante-Vocal).
Actividad: Usar tarjetas de consonantes y vocales para construir palabras sencillas: ma + sa = masa; lo + ma = loma.
Énfasis en la posición intermedia: Se da especial atención a la decodificación del grafema que está en la posición central, ya que la fase parcial tiende a omitirlo o adivinarlo basándose en las letras iniciales y finales.
Para que esta intervención sea efectiva, debe estar anclada a la Comprensión del Lenguaje:
Vocabulario significativo: Las palabras utilizadas para la decodificación deben ser palabras familiares y relevantes para el alumnado (su vocabulario oral). Si decodifican una palabra que no conocen oralmente, el proceso carece de sentido y no hay acceso al significado, obstaculizando la conexión mental que lleva a la fase consolidada.
Inferencia en contexto: Aunque la decodificación es lenta, se debe animar a que, una vez leída la palabra silabeada, se use en una frase para asegurar que el significado oral está activado.
Estos programas trabajan aspectos como la atención, percepción, memoria y comprensión para mejorar la comunicación entre iguales y con el profesorado.
Os presentamos un listado de programas de estimulación del lenguaje oral que se utilizan en el ámbito educativo, logopédico y terapéutico para favorecer el desarrollo del lenguaje en niños y niñas:
1. Programa de Estimulación del Lenguaje Oral (PELO) – Monfort y Juárez
Autores: Ana Monfort y Mercedes Juárez.
Edad recomendada: 3 a 6 años.
Objetivo: Estimular la comprensión y expresión oral, vocabulario, estructuras gramaticales y articulación.
Características: Se organiza por niveles y áreas (léxico, morfosintaxis, fonología y pragmática).
2. Programa de Desarrollo del Lenguaje (DEL) – De la Cruz y González
Autores: María de la Cruz y Ana González.
Edad recomendada: Educación Infantil y primer ciclo de Primaria.
Objetivo: Prevenir dificultades del lenguaje y mejorar la competencia comunicativa.
Ámbitos: Discriminación auditiva, vocabulario, estructuras gramaticales y uso funcional del lenguaje.
3. Programa de Intervención en el Lenguaje Oral (PILO)
Autores: Equipo de Orientación Educativa de la Junta de Andalucía.
Edad: 3 a 8 años.
Objetivo: Estimular las habilidades lingüísticas en alumnos con retraso o dificultades leves del lenguaje.
Áreas: Fonología, morfosintaxis, semántica y pragmática.
Incluye: Fichas, cuentos, actividades lúdicas y sesiones guiadas.
4. Programa “Hablando se entiende la gente”
Autores: Varios equipos psicopedagógicos (uso común en educación infantil).
Edad: 3 a 6 años.
Objetivo: Fomentar la expresión oral, la atención auditiva y la interacción comunicativa a través del juego.
Metodología: Actividades cotidianas, canciones, dramatizaciones y juegos verbales.
5. Programa “Jugamos a hablar”
Autor: Adaptaciones por distintos equipos logopédicos.
Edad: 3 a 7 años.
Objetivo: Estimular la articulación, el vocabulario y la expresión oral de forma lúdica.
Materiales: Tarjetas visuales, cuentos, juegos de roles y actividades interactivas.
6. Programa de Estimulación del Lenguaje Oral y de Prevención de Dificultades Comunicativas (PELOP)
Autoría: Equipos de orientación de diversas comunidades autónomas (España).
Objetivo: Prevenir dificultades del lenguaje y reforzar el desarrollo comunicativo en entornos escolares.
Contenidos: Conciencia fonológica, léxico, sintaxis y comprensión oral.
7. Programa “A jugar con las palabras”
Autor: Equipo de Atención Temprana.
Edad: 2 a 6 años.
Objetivo: Desarrollar habilidades fonológicas y semánticas a través del juego y la repetición.
Actividades: Rimas, adivinanzas, juegos de discriminación auditiva y expresión oral.
8. Programa de Estimulación del Lenguaje Oral en Educación Infantil – C. Lozano y M. Cañizares
Edad: 3 a 6 años.
Objetivo: Promover el desarrollo del lenguaje en contextos educativos mediante actividades globalizadas.
Ejes: Comprensión, expresión, articulación, vocabulario y comunicación social.
Método Glifing: estimulación lectora y lingüística mediante juego digital.
Método Hanen (“It Takes Two to Talk”): para padres de niños con retraso en el lenguaje.
Programa DIR/Floortime: enfoque comunicativo y emocional para niños con TEA.
Cuentos y canciones como mediadores lingüísticos: excelente complemento a cualquier programa.