177.— El noviciado es un tiempo de prueba, ordenado a que los novicios conozcan más profundamente la vocación divina y propiamente dominicana, experimenten el modo de vida de la Orden, asimilen de mente y de corazón el espíritu dominicano y los frailes comprueben su propósito y su idoneidad.
177. — Novitiatus est probationis tempus,
ad hoc videlicet ordinatum ut novitii vocationem divinam, et quidem dominicanam, intimius agnoscant, modum vivendi Ordinis experiantur, mente et corde in spiritu dominicano informentur atque de eorum proposito necnon idoneitate fratribus constet.
178.— § I.– Antes del inicio del noviciado los aspirantes hagan ejercicios espirituales al menos durante cinco días íntegros.
§ II.– El noviciado comienza con la intimación hecha por el superior legítimo según el n. 174. De la intimación y la afiliación (nn. 267, 268) hágase el registro en el libro de admisiones, firmada por el novicio y de dos testigos (cf. Apéndice n. 6).
§ III.– El noviciado debe durar al menos un año. Según la determinación del Capítulo Provincial, ese año puede ser interrumpido o dividido en partes, pero de tal manera que el noviciado íntegro quede terminado dentro del espacio de dos años. Pueden tenerse uno o varios períodos de actividad formativa fuera de la comunidad del noviciado, para completar la formación de los novicios. En todo esto obsérvense las prescripciones del CIC 648-649.
§ IV.– Terminado el año de noviciado, continuo o interrumpido, si quedase alguna duda sobre la idoneidad del novicio, el Prior Provincial puede prorrogar el tiempo de prueba, pero no más de seis meses.
178. — § I. – Ante novitiatus inceptionem
adspirantes peragant exercitia spiritualia saltem per quinque integros dies.
§ II. – Novitiatus incipit intimatione facta a legitimo superiore, ad normam n. 174. De intimatione et de affiliatione (nn. 267, 268) fiat registratio, a novitio et a duobus testibus subscripta, in libro admissionum (cf. appendicem n. 6).
§ III. – Novitiatus protrahitur saltem per unum annum. Iuxta determinationem capituli provincialis hic annus interrumpi seu in partes dividi potest ita tamen ut integer novitiatus infra spatium duorum annorum compleatur. Unum vel plura temporis spatia actuositatis formativae extra novitiatus communitatem peragi possunt ad complendam novitiorum institutionem. In his omnibus serventur praescripta CIC 648–649.
§ IV. – Peracto anno novitiatus, sive continuo sive interrupto, si dubium supersit de idoneitate novitii, potest a priore provinciali probationis tempus non ultra sex menses prorogari.
179*.— El noviciado para los frailes clérigos y cooperadores es común; el noviciado hecho para el estado de cooperador vale también para el estado de los clérigos y viceversa. El tránsito del estado de cooperador al estado de los clérigos, y viceversa, hágase siempre con licencia del Prior Provincial con su consejo.
179. — Novitiatus communis
sit pro fratribus clericis et cooperatoribus; factus pro statu cooperatorum valet etiam pro statu clericorum et e converso. Transitus tamen a statu cooperatorum ad statum clericorum vel viceversa semper fiat de licentia prioris provincialis cum suo consilio.
179.- Los requisitos para ingresar al noviciado como cooperador o clérigo son diferentes: n. 169.
180.— § I.– El noviciado debe hacerse en un convento erigido al efecto por decreto escrito del Maestro de la Orden con el consentimiento del consejo, en el cual florezca realmente la vida dominicana regular y apostólica.
§ II.– El mismo Maestro de la Orden, con el consentimiento de su consejo, puede conceder, en casos particulares y a modo de excepción, que un candidato haga el noviciado en otro convento de la Orden, bajo la dirección de algún religioso experimentado que haga las veces del maestro de novicios (cf. CIC 647 § 2).
§ III.– El superior mayor puede permitir que el grupo de novicios resida, por determinado período de tiempo, en otro convento de la Orden que él mismo designe (cf. CIC 647 § 3).
180. — § I. – Novitiatus peragi debet
in conventu ad hoc erecto per decretum scripto datum a magistro Ordinis, de consensu sui consilii, in quo revera vigeat vita dominicana regularis et apostolica.
§ II. – Idem magister Ordinis, de consensu sui consilii, in casibus particularibus et ad modum exceptionis concedere potest ut candidatus novitiatum peragere possit in alio Ordinis conventu, sub moderamine alicuius probati religiosi, qui vices magistri novitiorum gerat (cf. CIC 647 § 2).
§ III. – Superior maior permittere potest ut novitiorum coetus per certa temporis spatia in alio Ordinis conventu, a se designato, commoretur (cf. CIC 647 § 3).
181.— El régimen del noviciado incumbe al maestro de novicios. Pero en lo que se refiere a la disciplina de todo el convento, el maestro, lo mismo que los novicios, están sometidos al prior.
181. — Regimen novitiatus
ad magistrum novitiorum spectat. Ad disciplinam vero universi conventus quod attinet, magister perinde ac novitii priori sunt obnoxii.
182.— § I.– Los maestros de novicios son instituidos por el Capítulo Provincial o, si fuese necesario nombrarlo fuera de Capítulo, por el Prior Provincial con su consejo (cf. Apéndice n. 7), pero avisando al Maestro de la Orden.
§ II.– Perduran en su oficio hasta el día señalado por el Capítulo siguiente para la toma de posesión del cargo por el nuevo maestro.
§ III.– Puesto que la formación de los novicios depende en buena parte de la continuidad en el cargo, fuera de Capítulo no se haga la remoción de los maestros si no hay causa grave.
182. — § I. – Magistri novitiorum instituuntur
per capitulum provinciale vel, si extra capitulum de hoc providere oporteat, per priorem provincialem cum suo consilio (cf. appendicem n. 7), monito tamen magistro Ordinis.
§ II. – Perdurant in munere usque ad diem a capitulo sequenti designandum pro assumptione muneris a novo magistro.
§ III. – Cum formatio alumnorum non parum pendeat ex diuturna continuitate in hoc officio, amotio magistrorum extra capitulum non fiat sine gravi causa.
182.- Estas condiciones se aplican también para el nombramiento del maestro de estudiantes. Ver n. 213, III
183.— § I.– El novicio puede abandonar libremente la Orden, y el superior competente puede despedirlo por cualquier causa justa.
§ II.– El superior competente para despedir al novicio es el Prior Provincial propio, o si hubiera algún peligro en la demora, el Prior con el consentimiento de su consejo, en cuyo caso se ha de enviar al Prior Provincial la relación pertinente.
183. — § I. – Novitius potest Ordinem libere deserere
aut a superiore competente quavis iusta de causa dimitti.
§ II. – Superior competens ad dimittendum novitium est proprius prior provincialis, vel si adsit periculum in mora, prior de consensu sui consilii, quo in casu relatio adaequata priori provinciali mittenda est.
184.— Inscríbase la expulsión o la salida libre de un novicio en el libro de admisiones.
184. — Liber discessus
aut dimissio in libro admissionum inscribatur.
185.— Dentro del tiempo del noviciado el maestro tenga dos veces, por lo menos, un coloquio con el Capítulo y el Consejo del convento, y de ello debe presentar una relación escrita al Prior Provincial.
185. — Infra tempus novitiatus
magister cum capitulo et consilio conventus bis saltem colloquia habeat, et in scriptis de hoc relationem priori provinciali exhibeat.
186.— La función propia del maestro es discernir la vocación de los novicios y formarlos para la vida de la Orden, conforme a lo prescrito en nuestras leyes y en la Ratio Formationis, para que progresen en la vocación con recta intención y con voluntad firme.
186. — Proprium magistri munus
est novitiorum vocationem discernere atque eos ad vitam Ordinis efformare, iuxta ea quae in legibus nostris et in Ratione formationis habentur, ut cum recta intentione ac firma voluntate in vocatione proficiant.
187.— § I.– El maestro y sus colaboradores instruyan bien a los novicios sobre la historia de la salvación, Sagrada Escritura, liturgia, principios de vida cristiana y también sobre el sacerdocio.
§ II.– Instrúyaseles bien además sobre la naturaleza de la vida religiosa, sobre todo de la historia, la espiritualidad y las leyes de la Orden; inícieseles en nuestra observancia de forma tal que brille el valor espiritual y apostólico de la misma.
§ III.– Estimúleseles a cultivar las virtudes humanas y cristianas, de tal forma que lleguen a una vida espiritual más rica a través de la humildad de corazón, el ardor del alma y la abnegación de sí mismos. Instrúyaseles sobre el modo de acercarse con mayor fruto a la penitencia sacramental y a la Eucaristía, y que se dediquen a la oración mental.
187. — § I. – A magistro et eius collaboratoribus
novitii bene edoceantur in historia salutis, in Sacra Scriptura, in liturgia et in principiis vitae christianae necnon circa sacerdotium.
§ II. – Bene insuper edoceantur de natura vitae religiosae, praecipue vero de historia, spiritualitate et legibus Ordinis; in observantia nostra initientur, eo scilicet; modo quo ipsius valor spiritualis et apostolicus eluceat.
§ III. – Excitentur ad virtutes humanas et christianas colendas, ita ut per humilitatem cordis, per animi ardorem et suiipsius abnegationem ad uberiorem spiritualem vitam perveniant. Edoceantur quomodo ad sacramentalem paenitentiam et ad Eucharistiam fructuosius accedant et orationi mentali incumbant.
188.— Es necesario que los novicios se impregnen del espíritu misionero, que conozcan las condiciones y necesidades de los que viven en el mundo y sepan «de qué modo han de ser fervientes en la predicación a su debido tiempo»25. Por lo mismo, la formación sea no solo teórica, sino también práctica, incluso mediante alguna participación en las actividades apostólicas de la Orden.
25. Primeras Constituciones, Dist. I, c. 12.
188. — Oportet quod novitii
spiritu missionario imbuantur, hominum in mundo viventium condiciones et necessitates agnoscant, et sciant “qualiter ferventes in praedicatione esse debeant tempore opportuno”.25 Institutio proinde non tantum theorica verum etiam practica sit, per aliquam etiam participationem ad Ordinis activitates apostolicas.
25.- Primae Constitutiones O.P., Dist. I, c. 12.