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La fiesta ajena es un cuento que leímos. Las actividades ya las tienen en sus carpetas. Dejo el cuento para que lo vuelvan a escuchar.Hay varios relatos en el vídeo... solo tienen que trabajar con "La fiesta ajena"
LA NARRACIÓN
Es el relato de una historia en la que algunos personajes realizan acciones. Esta historia sucede en un espacio y un tiempo determinados, y es contada por un narrador, que puede participar de los hechos o mantenerse al margen de ellos. El personaje principal es el protagonista. Es quien realiza las acciones principales del relato y toda la atención se dirige a él. El antagonista es el personaje que se mantiene en una posición contraria y realiza acciones para perjudicar a este.
Las acciones de una narración suceden unas tras otras en el tiempo. Además se establecen relaciones de causa y consecuencia: una acción es causa de otra u otras y derivan en algún efecto que puede resultar positivo o negativo a los personajes.
Las acciones encadenadas se agrupan en secuencias narrativas que tiene lugar en una narración. A nivel general, una secuencia narrativa dispone de tres grandes etapas o momentos: la introducción o inicio, el nudo o conflicto y el desenlace o final, y permite la estructuración de las acciones que desarrollan los distintos personajes de la historia. Estas acciones tienen diferentes grados de importancia y están unidas, por lo general, a través de una relación de causa/efecto: es decir, una acción es consecuencia de otra acción previa.
Momentos de la secuencia narrativa
Introducción o inicio
Es el primer paso de la secuencia narrativa y permite presentar a los personajes y comenzar el desarrollo de la historia. Dependiendo del tipo de relato (largo o breve) esta etapa será más o menos extensa; no obstante, generalmente se destaca considerablemente del nudo (siguiente etapa) porque en ella se establece el universo de la ficción, con sus tiempos, sus personajes y sus contextos. Es muy importante que los escritores presten especial atención a este momento del proceso para ofrecer un comienzo contundente que incentive a los lectores a continuar con la lectura.
Nudo o conflicto
Esta parte constituye el desarrollo de la trama. Incluye los acontecimientos principales, aquellos que transforman e impulsan la narración. Generalmente el conflicto que se plantea en una narración surge por obra del azar o de alguna coincidencia curiosa que ponga en jaque la estabilidad emocional, mental o material del protagonista y que deriva en una serie de circunstancias poco agradables para él. Ocurren una serie de acciones que los personajes van a realizar para encontrar una solución y llevarlo lentamente hacia el clímax que es el momento culminante del nudo y desemboca en el desenlace.
Desenlace o final
Finalmente, en esta parte de la secuencia narrativa se resuelven los conflictos o no. y se desarticula la tensión de la narración. El clímax, ese momento de absoluta tensión que tiene lugar al final del nudo prepara al lector a ese final.
No obstante, en el universo de obras y autores, estos momentos pueden darse de modo alterado dependiendo de la creatividad y el efecto que quiera lograr el narrador por medio de la historia. El final puede ser abierto, esto es, no hay una resolución a los problemas y se deja librado a las consideraciones de cada lector.
ESTRUCTURA NARRATIVA
La estructura narrativa típica se conforma, entonces, por una situación inicial, se produce una complicación que altera y provoca un cambio y finalmente los personajes buscarán solucionarlo. Cada complicación con su resolución, conforma un suceso. Este se da en una situación determinada llamada marco. Acá suelen establecerse la época y el lugar donde ocurren las acciones y también se presentan los personajes.
El suceso y el marco correspondiente conforman un episodio. Los textos narrativos pueden tener más de un episodio, que pueden desarrollarse en un marco diferente. La suma de episodios se denomina trama.
1.- Leer el siguiente cuento.
"A la deriva", de Horacio Quiroga
El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yarará cusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque.
El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.
El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.
El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos, habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.
-¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña!
Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.
-¡Te pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. ¡Dame caña!
-¡Pero es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.
-¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!
La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.
-Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso.
Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.
Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.
El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito -de sangre esta vez- dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.
La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados.
La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.
-¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.
-¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.
El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única.
El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración.
El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú.
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.
¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.
Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente.
De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho.
¿Qué sería? Y la respiración...
Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...
El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.
-Un jueves...
Y cesó de respirar.
2. Reconocer la secuencia narrativa. (principio, conflicto y desenlace)
3. Armar una síntesis solo con las acciones principales.
Que es el coronavirus y como prevenir su propagación
A partir de este enlace, lean y realicen un texto argumentativo.
El puma y el pastor
Pablo Rojas Paz
El alba era una ceniza de luz en el aire. Como en la elevación de la misa, el sol de dorada blancura subía repintando de rojo el perfil de los montes. La noche se iba de puntillas y la luz era una insinuación morada en el leve relumbre de la escarcha. Un rumor de himno surgía del seno profundo de las cosas. Con voces de mar lejano la brisa del alba venía despertando el paisaje. Los árboles se limpiaban de sombras y se escuchaba el balido de los hatos cercanos. De pronto, de dentro del rancho salió una voz amanecida secreteada.
-Hijo, hay que traer las cabras al corral.
El chango se restregó los ojos, se calzó sus ojotas, se metió su poncho cortón, se puso su sombrero y partió. La mañana triunfante se alegraba en las flores nuevas de aquella primavera precoz. Lauro extrajo de su flauta de caña el son favorito. Y los altos montes se lo devolvieron en mil ecos repetidos. La luz iba colgando banderolas en la copa de los árboles más altos. Había un penetrante olor a menta, a poleo, a cedrón, a malva. Los balidos eran cada vez más cercanos. El desparramado rebaño iba juntándose al amparo de la música al igual que las nubes empujadas por el viento. Un pájaro en un molle contaba su dicha y la del agua recibiendo la luz. Las abejas eran pequeños resplandores de oro sobre las diminutas flores silvestres. Los torrentes acrecentaban sus rumores con la luz de la mañana.
Lauro se detuvo para observar los movimientos de una serpiente que se arrastraba entre las piedras. Cuando el pastor moduló en su flauta los cristalinos sones, el ofidio detuvo su andar e irguió la cabeza para escuchar mejor. Y fue así que el paisaje y su vida eran una música atenta. La brisa correteaba en los pastos. A lo lejos cantaba la perdiz. Toda la dulzura del mundo se había hecho matiz en la flor, zurear en la paloma, frescura en el pastizal, suavidad en el helecho, canción apenas modulada de la brisa en las altas copas. Y toda esa dulzura musical y perfecta parecía anidarse en la flauta del pastor.
Un súbito bramido rasgó la calma musical del paisaje. Lloró la paloma y se aquieto el arroyo. En el azul añil apresuraban su viaje las nubes de nácar. Las cabras asustadas se dispersaban entre confusos balidos. Un puma había saltado desde la espesura hacia el breñal. Un nuevo bramido fue trueno rebotando en los collados. El miedo pánico cristalizó el aire. A Lauro, el pequeño pastor, le impresionaron por igual el bramido y el tamaño de la fiera. “Hoy vi un gato grande”, le había dicho a la madre la vez primera que viera un puma. Y le tiró un hondazo; la fiera se enardeció al recibir la pedrada en la frente. Pero Lauro se acercó resueltamente, y recogiendo una piedra del suelo se la arrojó para ahuyentarlo. La fiera describió un arco en el aire y cayó sobre Lauro desgarrándole el pecho de profundas heridas. El pequeño pastor lanzó un grito profundo y desesperado que el aire cristalino llevó a la lejanía.
La madre de Lauro, que yacía enferma de chucho, oyó el grito y presintió todo. La propia desesperación le dio fuerzas inauditas. Se levantó de la cama ardida de fiebre. Tomó unas boleadoras y un puñal que fueran de su marido. Se echó un poncho a los hombros y partió hacia el punto de donde venían los rumores. Su denuedo se enardeció más cuando vio que el puma estaba bebiendo la sangre del muchacho que lanzaba gemidos estertóreos. Aquella mujer se convirtió en un grito penetrante, agudo, surgiendo del seno profundo de la tierra e irguiéndose hasta el cielo: “¡Mhijo! ¡Mhijo!” Y avanzando hacia el puma le clavó tres veces el puñal en el lomo. El animal se irguió para abalanzarse sobre la mujer. Y ésta le tiró las boleadoras a la cabeza. El cráneo del puma resonó con los golpes de la piedra, pero esto no impidió que llegara de un manotazo al pecho de la madre, quien, a su vez, pudo clavarle el puñal junto al corazón.
Al son de la flauta y el bombo los llevaron a enterrar al filo de la madrugada. Los niños pastores hicieron unas andas con sus toscos cayados, y en ellas, sobre el cuero del puma, pusieron los despojos de Lauro. Una estrella federal de sangre y fuego creció perenne junto a la cruz. Sobre la tumba de la madre lloró por siempre la bumbuna.
El bramido del puma y el llanto de la paloma, el gemir del pastor y el grito de la madre, se disolvieron para siempre en la música montañesa. Y a la hora en que la tarde es una niña dormida a los pies de la luna, un sutil canto de flauta borbotea como un ojo de agua en la quietud fragante.
CONSIGNAS
1. Determinar el marco narrativo del cuento: lugar, tiempo.
2. Determinar la secuencia narrativa teniendo en cuenta las acciones principales. (principio, conflicto y desenlace)
3. Reconocer descripciones de lugar.
4. Armar una breve noticia respondiendo las preguntas básicas. (Dónde, Cuándo, Cómo, Quiénes, Por qué)
CURSO: 2° AÑO - DIVISIONES: “A”, “B” y “C” -Fecha de entrega:31de agosto
DOCENTES: PROF. MAGDALENA DIMENZA
PROF. MIRTA GÓMEZ
PROF. MATÍAS LUCERO
Leer el siguiente fragmento: “Las medias de los flamencos” de Horacio Quiroga
Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y a los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y a los peces. Los peces, como no caminan, no pudieron bailar; pero siendo el baile a la orilla del río, los peces estaban asomados a la arena, y aplaudían con la cola.
Los yacarés, para adornarse bien, se habían puesto en el pescuezo un collar de plátanos, y fumaban cigarros paraguayos. Los sapos se habían pegado escamas de peces en todo el cuerpo, y caminaban meneándose, como si nadaran. Y cada vez que pasaban muy serios por la orilla del río, los peces les gritaban haciéndoles burla.
Las ranas se habían perfumado todo el cuerpo, y caminaban en dos pies. Además, cada una llevaba colgada, como un farolito, una luciérnaga que se balanceaba. […]
Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia, no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentinas, los flamencos se morían de envidia.
Un flamenco dijo entonces:
—Yo sé lo que vamos a hacer. Vamos a ponernos medias coloradas, blancas y negras, y las víboras de coral se van a enamorar de nosotros.
Y levantando todos juntos el vuelo, cruzaron el río y fueron a golpear en un almacén del pueblo. […]
Los flamencos le dieron las gracias, y se fueron volando a la cueva de la lechuza. Y le dijeron:
—¡Buenas noches, lechuza! Venimos a pedirte las medias coloradas, blancas y negras. Hoy es el gran baile de las víboras, y si nos ponemos esas medias, las víboras de coral se van a enamorar de nosotros.
—¡Con mucho gusto! —respondió la lechuza—. Esperen un segundo, y vuelvo en seguida.
Y echando a volar, dejó solos a los flamencos; y al rato volvió con las medias. Pero no eran medias, sino cueros de víboras de coral, lindísimos cueros. recién sacados a las víboras que la lechuza había cazado.
—Aquí están las medias —les dijo la lechuza—. No se preocupen de nada, sino de una sola cosa: bailen toda la noche, bailen sin parar un momento, bailen de costado, de cabeza, como ustedes quieran; pero no paren un momento, porque en vez de bailar van entonces a llorar. Pero los flamencos, como son tan tontos, no comprendían bien qué gran peligro había para ellos en eso, y locos de alegría se pusieron los cueros de las víboras como medias, metiendo las patas dentro de los cueros, que eran como tubos. Y muy contentos se fueron volando al baile.
Cuando vieron a tos flamencos con sus hermosísimas medias, todos les tuvieron envidia. Las víboras querían bailar con ellos únicamente, y como los flamencos no dejaban un Instante de mover las patas, las víboras no podían ver bien de qué estaban hechas aquellas preciosas medias.
—¡No son medias!— gritaron las víboras—. ¡Sabemos lo que es! ¡Nos han engañado! ¡Los flamencos han matado a nuestras hermanas y se han puesto sus cueros como medias! ¡Las medias que tienen son de víboras de coral
Al oír esto, los flamencos, llenos de miedo porque estaban descubiertos, quisieron volar; pero estaban tan cansados que no pudieron levantar una sola pata. Entonces las víboras de coral se lanzaron sobre ellos, y enroscándose en sus patas les deshicieron a mordiscones las medias. Les arrancaron las medias a pedazos, enfurecidas y les mordían también las patas, para que murieran. […]
Pero los flamencos no murieron. Corrieron a echarse al agua, sintiendo un grandísimo dolor y sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras. Pasaron días y días, y siempre sentían terrible ardor en las patas, y las tenían siempre de color de sangre, porque estaban envenenadas.
Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas.
1- Contar con tus palabras qué fue lo que pasó con los flamencos y por qué ellos viven con las patas en el agua.
2- Realizar el marco del cuento:
Personajes:………………..Lugar:…………….Tiempo:…………….
3- Marcar la estructura del cuento narrativo: Situación inicial, conflicto y desenlace.
4- Buscar información acerca de los flamencos. Decir qué tipo de animales son, dónde viven, cómo es su alimentación, etc.
5- Realizar un cuadro y clasificar las clases de palabras que aparecen en el texto (10 de cada una) Sustantivos, adjetivos y verbos.
Los textos explicativos o expositivos tienen el objetivo de proporcionar información sobre un tema. Se pueden explicar temas de todas las áreas del conocimiento, cada texto utiliza un vocabulario específico de la disciplina con la que se vincula.
Estructura del texto expositivo
La estructura del texto expositivo consta de tres partes: la introducción, el desarrollo y la conclusión.
La introducción es la primera parte y presenta el tema que será tratado en el texto.
En el desarrollo del texto, el cuerpo central del mismo, se plasman las ideas principales del tema de manera ordenada y coherente.
En la conclusión, la parte final del texto, puede aparecer un breve resumen de los puntos tratados en el desarrollo.
Propuestas de actividades
Lean el siguiente texto: Texto: Los flamencos del altiplano boliviano
“Los flamencos son aves gregarias altamente especializadas, que habitan sistemas salinos de donde obtienen su alimento (compuesto generalmente de algas microscópicas e invertebrados) y materiales para desarrollar sus hábitos reproductivos.
Las tres especies de flamencos sudamericanos obtienen su alimento desde el sedimento limoso del fondo de lagunas o espejos lacustre-salinos de salares. El pico del flamenco actúa como una bomba filtrante. El agua y los sedimentos superficiales pasan a través de lamelas en las que quedan depositadas las presas que ingieren. La alimentación consiste principalmente en diferentes especies de algas diatomeas, pequeños moluscos, crustáceos y larvas de algunos insectos... Para ingerir el alimento, abren y cierran el pico constantemente produciendo un chasquido leve en el agua, y luego levantan la cabeza como para ingerir lo retenido por el pico. En ocasiones, se puede observar cierta agresividad entre los miembros de la misma especie y frente a las otras especies cuando está buscando su alimento, originada posiblemente por conflictos de territorialidad. ‘‘ Omar Rocha
1- Busquen el diccionario el significado de las palabras desconocidas y escriban en la carpeta su definición.
2- Marquen la introducción del texto e indiquen de qué tema trata.
3- Comparen el texto “Los flamencos del altiplano boliviano” con “La media de los flamencos” (Leído en el trabajo práctico anterior)
4- Escriban una lista de las diferencias que encuentran entre ambos textos, con respecto al uso de verbos, lenguaje, estructura y función.
Texto Expositivo-explicativo
Fractura hidráulica
El fracking es una técnica para extraer gas natural de yacimientos no convencionales. Se trata de explotar el gas acumulado en los poros y fisuras de ciertas rocas sedimentarias estratificadas de grano fino o muy fino, generalmente pizarras o margas, cuya poca permeabilidad impide el movimiento del gas a zonas de más fácil extracción. Para ello es necesario realizar cientos de pozos ocupando amplias áreas (la separación entre ellos ronda entre 0,6 a 2 km) e inyectar en ellos millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico para extraerlo. (Se sabe que hay al menos 260 sustancias químicas presentes en alrededor de 197 productos, y algunos de ellos se sabe que son tóxicos, cancerígenos o mutagénicos).
En Luisana, por ejemplo, se registró un caso de contaminación por fracking que ocasionó la muerte de diecisiete vacas luego de ser expuestas al fluido utilizado en las fracturas, éste se había derramado en la superficie, dicho caso fue registrado en una granja, donde dos personas presentaron arsénico y acetona en su torrente sanguíneo.
¿Qué peligros tiene para la salud y el medio ambiente?
Riesgos durante la perforación: Riesgos de explosión, escapes de gas, escapes de ácido sulfhídrico (muy tóxico en bajas concentraciones), y derrumbes de la formación sobre la tubería. Entre las sustancias disueltas a partir de la fracturación rocosa, donde está el gas y durante el proceso de fractura, se encuentran metales pesados, hidrocarburos y elementos naturales radiactivos.
Contaminación de acuíferos: Posibilidades de que una de las fracturas inducidas alcance un acuífero, contaminando el agua con los fluidos de la fracturación y con el propio gas de la formación que se pretende extraer. Cada perforación, necesita unos 200,000 m3 de agua para la fracturación hidráulica. Teniendo en cuenta que los aditivos químicos suelen suponer entorno a un 2% del total de agua introducida, esto supone que en cada pozo se inyectan 4,000 toneladas de productos químicos altamente contaminantes, estos retornan a la superficie (sólo un 15-80% de los mismos) teniendo que ser depurados, si bien no se detallan técnicas reales de depuración y cantidad de fluido que pudiera ser retornados una vez depurados.
Terremotos: Se ha constatado un aumento de la sismicidad coincidiendo con los periodos de fracturación hidráulica. De singular peligrosidad en las cercanías de centrales hidroeléctricas, nucleares, centros logísticos de almacenamiento de combustibles, refinerías, oleoductos, etc.
El proceso de fractura hidráulica presenta una gran cantidad de retos en cuanto a seguridad industrial, humana y medioambiental, durante sus actividades se utilizan grandes cantidades de agua y fluidos tóxicos, los cuales deben ser tratados con extrema precaución, a fin de evitar consecuencias que puedan ser incalculables, como pérdidas humanas, de flora y fauna e industriales.
Por estas razones es necesario establecer controles aún más estrictos para asegurar que las actividades de fracturas hidráulicas sean más seguras y rentables a largo plazo, disminuyendo los casos de contaminación por fracking.
Actividades
1. Reconocer los siguientes recursos expositivos: Definición, Enumeración y Ejemplificación.
2. Mencionar la idea principal de cada párrafo.
3. Describir en que consiste la fractura hidráulica.