Cuando las personas tratamos de encontrar sentido a la vida solemos recurrir a 4 pilares donde apoyar ese sentido.
Los grupos a los que pertenecemos, los vínculos que creamos, nuestras relaciones, las distintas identidades que adoptamos dotan de sentido nuestra vida.
Una vida sin relaciones, sin sentirse pertenecer a ningún grupo, sin establecer vínculos personales provoca una perdida de sentido en la vida.
Tener un objetivo en la vida, entregarse a una finalidad, a una causa donde destinar tiempo y esfuerzos da sentido a la vida.
Una existencia limitada a vivir meramente el presente, sin propósito alguno, quita sentido a la vida.
Tener un vida que no se limita a lo inmediato sino que se siente unido a algo más grande le da sentido. Una vida que supera sus límites y se siente por encima de lo cotidiano dota de sentido a la existencia.
La historia que nos contamos sobre nosotros mismos aporta un sentido en nuestra vida.
Vivir los acontecimientos desconectados, aislados entre ellos sin que puedan explicar como hemos llegado a ser como somos, se experimenta como una perdida de sentido.