Antiguo seminario (usuario 'Alcobendas' en flickr)
El celoso presbítero Dr. D. Francisco Ferrer, fundó un seminario sacerdotal en el Santuario de Ntra. Sra. de la Bella en Castejón del. Puente en el siglo XVIII y que en 1752, pasó a la Congregación de los P. P. Paules.
Siete años después eh 1759, el 17 de Abril, se trasladaron a Barbastro al antiguo Convento de Capuchinas (actuales jardinetes), construyendo una nueva Iglesia que consagró el obispo D. Juan Manuel Cornel el 19 de Octubre de 1777 y sus dependencias correspondientes del Seminario; habitábanla ocho Sacerdotes y cuatro legos.
Allí estuvieron los P. P. Paules hasta 1836, que tuvieron que abandonar la casa, debido al Decreto de Desamortización del ministro Mendizábal. Se recogió lo más valioso de la Iglesia el retablo mayor que pasó a la Iglesia de los P. P. Escolapios, y la biblioteca se incorporó al contenido de la biblioteca del Palacio episcopal. El edificio quedó al fin abandonado y deteriorándose lentamente.
En 1853, a petición del Deán de la Catedral D. Basilio Gil Bueno, el obispo a la sazón, D, Jaime Fort y Puig, ordenó se iniciasen las obras de restauración del edificio. D. Pablo Sahún Palacín, costeó a sus expensas la mayor parte, pues ya su tío D. Joaquín Palacín había contribuido a la primera obra con 10.000 duros. También contribuyó en esta segunda restauración el Ayuntamiento de la Ciudad, inaugurándose las obras el 1 de Octubre de 1854.
Los P. P. Paules continuaron en el Seminario y la vida de éste se prolongó hasta 1936.
El instituto de las hijas de la caridad de S. Vicente de Paúl contaba en 1730 más de 300 casas en toda Europa, dedicadas a la asistencia de enfermos en hospitales, al cuidado de huérfanos y la enseñanza a niñas de la doctrina cristiana y labores propias de su edad y sexo. En España no existía ninguna casa de este Instituto, hasta que en 1783, el canónigo de Barbastro D. Antonio Jiménez, dejó todos sus bienes para la fundación de una casa colegio de Hijas de la Caridad. Mientras se preparaba la fundación, los sacerdotes Paules que estaban en Barbastro, enviaron a París seis doncellas, cuatro catalanas y dos aragonesas (María Blanc de Barbastro y Manuela Lecina de Besians) a fín de que teniendo allí el noviciado, y bien instruidas en sus practicas y método de vida, pasaran después unas a Barbastro y otras al Hospital de Barcelona, para donde habían sido pedidas. Pasaron las seis a Barcelona, pero no estando de acuerdo con los administradores del hospital, se retiraren. Las dos aragonesas se retiraron al monasterio de Sigena (Huesca).
Fue obtenida la licencia para fundar en Barbastro en 1792, por mediación del Conde de Aranda, que había sido Embajador en Paris y conocía el Instituto. En 1792, puede decirse que empiezan su encomiable labor en Barbastro las Hijas de la Caridad en una pequeña escuela al final de la Calle Graus, junto a la puerta de Estadilla. Sor Manuela Lecina, fue la primera Superiora de Barbastro.
Las rentas del Canónigo Antonio Jiménez fueron consumiéndose y también fue necesario cambiar de local, puesto que el de la Calle Graus se había quedado pequeño y quedaba alejado del centro de Barbastro. Huyo necesidad de recaudar fondos para un nuevo Colegio y aquí se movilizaron en primer lugar el Ayuntamiento de la Ciudad y algunos próceres de la misma, para la compra del nuevo Colegio, situado frente a los P. P. Escolapios y que ocupaba la manzana de casas comprendida entre las calles Mayor, Rollo (actual Cerbuna), Abanzo y actual Escuelas Pías, con su Iglesia , que daba la puerta principal al Coso, y que se inauguró en 1815.
Aquí se traslado el primitivo colegio del Arrabal en 1798, y aquí funcionó 180 años. Nuevas necesidades derivadas de tiempos más modernos, hicieron construir el actual colegio, en la periferia de Barbastro, en el término de la Jarca en 1977.
Las Hijas de la Caridad en Barbastro con el tiempo, tomaron a su cargo el Hospital de S. Julian y Santa Lucía en 1840, hasta la Guerra Civil, y en 1867 la casa Amparo. Hoy continúan en la Casa Amparo y en el Colegio de la Jarea, en el viejo Camino Real de Zaragoza.
Datos extraídos de la Historia de Barbastro de D. Saturnino López Novoa y de D. Santos Lalueza, en el Extra Fiestas del Cruzado Aragonés de 1992.