Depósitos de agua con los “agüelos” tomando el sol. (Programa de fiestas)
Antes de 1904, el agua que se bebía en Barbastro, procedía de fuentes, siendo las principales las de la C/. Las Fuentes, llamadas el Azud, Vivero y S. Francisco. El deseo de dotar a la Ciudad de agua potable se plasmó en los primeros años del siglo veinte, gracias a las inquietudes de los Sres Sichar, Falceto, Gómez, Palá, Castellví, Cancer y Puig.
En 1903, secundando los deseos de estos Sres., se constituye la Sociedad Anónima Aguas Potables de Barbastro, siendo D. Modesto Mediano su primer gerente. El ingeniero Sr. Navasa, había proyectado el traer el agua desde el Salto de Pozán, proyecto que se desestimó, por su largo recorrido y los inconvenientes de todo tipo que presentaba, hasta llegar a la Barbacana. El primer Consejo de Administración de Aguas Potables, prefirió hacer la captación del agua más cerca, por debajo del río Vero en el Campo de S. Juan a través de un galería, habiendo hecho previamente un eximen químico y bacteriológico del agua, con excelentes resultados.
Se adquirió una finca, al lado del río, propiedad de las Hermanas Andreu y Doufoureg y otra también junto a la zona de captación a D. Tomáss Romero.
En 1904, se acuerda la compra a D. Manuel Artes y a D. Justo Mora, de unos terrenos en la partida “Eras del Sepulcro“ y se encargó a la Empresa Paris y Navarro, la construcción de dos depósitos subterráneos, con capacidad de 1000 ms, cúbicos cada uno, de 22 m. de largo por 12 de ancho y 4 de alto, de techo abovedado ligeramente y con dos respiraderos en cada bóveda para la evaporación del cloro con el que se sanea el agua. Esta bóveda esta sostenida por dos pilares en cada depósito.
La elevación del agua del río hasta los depósitos, se realizaba con una motobomba eléctrica. A continuación se acometió la importante y difícil tarea del tendido urbano de la red de agua. Esta red fue sustituida a finales del año 1929 debido a las numerosas fugas que inundaban los inmuebles de vecinos. En 1931 se vallaron los depósitos, debido a la “invasión de chiquillos que han convertido el solar en un sumidero público“.
Durante la segunda mitad de la década de los cuarenta, se sufre una pertinaz sequía que obligó a efectuar restricciones en toda la Ciudad.
En 1952, la captación de agua se hace insuficiente debido al aumento de población de la Ciudad, teniendo la Empresa que construir un pequeño Azud en el lugar de la captación para forzar al agua a entrar en la galería.
Esta solución no fue suficiente para cubrir las necesidades de la Ciudad, dado que la población iba aumentando, lo cual, junto a la mala calidad del agua del río, motivó en 1986, la construcción de una tubería que desde la Acequia de Selgua, a la altura del Camino Viejo del Pueyo, permitía la traída de agua desde el Pantano del Grado. De esta manera el agua que se tomaba de Vero, pasó a tomarse del río Cinca.
Este paso fue importante, pero tampoco garantizaba el consumo de agua que Barbastro necesitaba, debido a que los depósitos de la Barbacana eran insuficientes por sus dimensiones.
Diez años se tardó en solucionar el problema. Por fin en 1996 se llevó a cabo la construcción de dos nuevos depósitos de almacenamiento de agua y una planta potabilizadora en el mismo lugar que se cogió el agua de la Acequia de Selgua, que son propiedad del Ayuntamiento y gestionados por la Empresa Aguas Potables de Barbastro S. A. con una capacidad de 135.000 metros cúbicos. Estos depósitos garantizan el suministro a la Ciudad durante 30 a 40 días y una elevada calidad del agua.
De estos nuevos depósitos pasa el agua a los de la Barbacana y desde estos se distribuye a la Ciudad. La tapia que rodeaba a estos, desde 1931, se cambió en 1997 por una alambrada, y en el espacio interior se plan una rosaleda. Fue motivado este cambio a petición del Barrio, primero, por razones estóticas, y segundo, porque se había convertido el interior en un antro de “ actividades diversas”.
Artículo extractado del CruzadoAragonés,
de fecha 18 de Octubre de 1997.