Ingredientes:
(3 o 4 raciones)
Proceso:
Primero de todo, lavaremos bien las berenjena antes de empezar a manipularlas, luego la "malpelaremos", esto quiere decir que empezaremos a pelarla pero no le quitaremos toda la piel, como se ve en las imágenes, un poquito de piel, un poquito pelada, un poquito con piel, otro poquito pelada, y así hasta terminar el diámetro de la berenjena.
Cortaremos la berenjena en cuadraditos pequeños, para ello primero cortaremos unas rodajas a lo largo y de un centímetro aprox. de grosor. Luego cogeremos una a una estas rodajas y las iremos transformando en daditos.
Dejaremos en remojo durante 10-15 minutos aproximadamente para evitar que amarguen, si es el caso. (Si no tenéis tiempo, este paso os lo podéis saltar)
Escurrimos la berenjena y la ponemos en una cazuela o sartén para rehogarla con una cucharada de aceite.
Cuando la berenjena esté bien pochadita, ya podemos retirarla y a por la tortilla!!!!
Batimos los huevos y las claras en una recipiente y añadimos la berenjena y sal al gusto. Ponemos una sartén a fuego lento con unas gotas de aceite y cuando esté caliente añadimos la mezcla de huevo y berenjena.
Truco!!! Contra más pequeña sea la sartén en proporción a la cantidad de "mezcla" tengamos, más gordita nos va a quedar la tortilla. No utilicéis trucos de ponerle levadura y cosas así, utilizad una sartén adecuada.
Bueno, pues ahora a esperar que se cuaje la tortilla, con un tenedor iremos mirando que no se nos queme la parte de abajo de la tortilla.
Cuando vemos que está doradita le damos la vuelta, aquí ya es como vosotr@s prefiráis, con una tapa, con un plato, al aire... La cuestión es darle la vuelta y que siga cuajando :)