Ingredientes:
* Para la masa:
* Para rebozar:
* Aceite para freír.
Proceso:
Del litro de leche separamos un poco para deshacer la harina y que no nos queden grumos.
Añadiremos en una olla a fuego medio la leche restante, el azúcar, la canela en rama, la piel de la naranja y la del limón y lo llevamos a ebullición.
Una vez empiece a hervir es el momento de agregar la leche que habíamos separado con la harina, este momento es importante, bajamos el fuego y no dejamos de remover intentando que no se formen grumitos o que sean los menos posibles.
No hace falta sacar las pieles y la rama de canela, ya que lo podremos sacar al final, pero si lo preferís podéis sacarlas en este momento.
La mezcla debe volver a hervir, pero a fuego lento, debe quedar bastante densa, si la dejamos como en la foto nos será imposible “freir” la leche. Pensad que esta masa la vamos a cortar, no debe ser liquida, pero ¡Ojo! Al sacarla acabará de cuajar, por lo tanto, y éste ha sido mi talón de Aquiles, debéis encontrar el punto. Es una textura más densa que la de una crema (ains no sé si me estoy explicando, pero si la hacéis seguro que me entendéis).
Estiramos la mezcla en un recipiente cuadrado o rectangular y la dejamos enfriar, no hace falta ponerla en la nevera, y os aseguro que si el punto no era el correcto ni con esto podréis continuar con la receta. Con unos 30 minutos aproximadamente será suficiente.
Batimos un huevo (quizá os hagan falta 2, pero siempre estamos a tiempo de batir otro más adelante) y preparamos la harina para rebozar.
Mezclamos azúcar y canela (lo reservamos).
Ponemos una sartén con abundante aceite a calentar.
Cortamos a cuadraditos la masa ya fría, la pasamos por el huevo y la rebozamos con la harina. Estos cuadraditos los vamos friendo.
Preparamos un plato con papel absorbente y cuando los cuadraditos estén bien dorados por las dos caras, lo pasamos al plato que teníamos preparado con el papel absorbente (básicamente sería como os explicó Desi en la entrada de los buñuelos).
Una vez suelte el exceso de aceite lo rebozamos en la mezcla de azúcar y canela. Si por casualidad se os ocurre saltaros el paso del papel absorbente en el segundo o tercer trozo que intentéis rebozar tendréis un engrudo jejejeje que no servirá para nada, así que sobretodo os aconsejo que no os lo saltéis.