Ingredientes:
Proceso:
Ponemos en un bol la leche y deshacemos la levadura, añadimos los huevos y batimos bien. Añadimos la harina, el azúcar normal, la avainillada, la pizca de sal y la mantequilla (líquida) y removemos todo bien hasta crear una masa homogénea. Recordad que quedará un tanto pegajosa.
La dejamos reposar en el mismo bol unos 30 minutos aprox.
Pasado este tiempo la volveremos a amasar, si es a mano ayudándonos con un poquito de harina (pero sin pasarnos).
Una vez tenemos lista la masa, bien trabajada y homogénea, empezaremos a hacer bolitas de masa. Espolvoreamos harina en la mesa de trabajo y ayudándonos con una cuchara cogeremos pegotes de masa. Personalmente me gustan más las chiquis, así que para ello los pegotes serán de unos 20 gr. aprox.
Ponemos un pegote en la mesa enharinada, y como si de hacer albóndigas carne se tratara, la envolvemos de harina, con las manos y hacemos una pelotita con las manos y quitamos así la harina sobrante.
Iremos colocando las bolitas en un papel de horno, dejando separación entre ellas ya que tendrán que doblar su tamaño.
Una vez tenemos toda la masa hecha bolitas, las dejaremos levar unas dos horas, en un sitio cálido, hasta doblar su tamaño, como ya os he comentado.
Pues bien, ahora que ya han pasado estas dos horas, veréis que las pelotitas se han chafado un poquito, no os preocupéis en el fuego se inflan.
Ponemos el aceite en una ollita o cazo profundos para hacer el efecto freidora, lo ponemos a fuego lento, yo tengo vitro y de 6 puntos lo he puesto al 2 y medio.
Es muy importante que no manipulemos las berlinas, así que cortaremos el papel de horno haciendo unos cuadraditos para poder cogerlas sin tocarlas. Metemos el papel con la berlina tal cual en el aceite, Sí,Sí, como lo leéis!!! Tranquil@s que el papel no se quema, cogemos por una esquinita con unas pinzas y retiramos en cuanto se despegue de la berlina.
Con cuidado vamos dando vueltas a la berlina para que se dore uniformemente.
Consejo, las primeras abrirlas para ver si se están haciendo por dentro y encontrar el punto perfecto de fuego que necesitéis.
Las vamos poniendo en papel absorbente y las dejamos enfriar.
Una vez están frías las decoramos o rellenamos.
Para acompañar con un chocolate calentito, las he dejado sin rellenar y con un poquito de azúcar glas por encima, pero como siempre os digo, esto va a gustos!! Dejad volar vuestra imaginación!!!