Ingredientes:
(Para dos raciones)
Proceso:
Aunque el protagonista de nuestra receta es el hígado, vamos a empezar por las cebollas. Las pelamos y cortamos en juliana.
En un cazo, sartén o cazuela ponemos un poquito de aceite para cocinar la cebolla. Aquí viene vuestra primera decisión:
En ambos casos pondremos un poquito de sal y taparemos para que la cebolla se haga más rápido. Cuando ya esté "blandita" solo nos quedará darle el colorcito dorado.
Nota: Si queremos podemos poner en el aceitito o junto la cebolla un diente de cayena (pequeño) para que le dé un poco de carácter al plato.
Una vez tenemos la cebollita lista, únicamente nos queda hacer el hígado. Que nuevamente tenemos dos opciones:
Y bueno, le añadimos un poquito de sal al hígado (a poder ser sal gorda) y nuestra receta ya estaría lista para emplatar!!!Sobretodo que no se nos enfríe el hígado porque se endurece y ya no es lo mismo.