Ingredientes:
(para 2-3 personas)
Para la masa:
Para el relleno:
Nota: Según cuando estiréis las pizzas os saldrá para dos o para tres personas.Los ingredientes de la barbacoa son tan a ojo que os pongo unas cantidades más o menos, pero como siempre os digo, ponedlo a vuestro gusto y lo que os vaya pidiendo la propia pizza.
Proceso:
Es una de esas recetas que tienes que planificarte con antelación, ya que necesitamos un tiempo de levado para la masa.
Nos ponemos manos a la obra con la masa, para ello en un bol grandecito diluimos la levadura en el agua. Una vez disuelta le añadimos la harina, la levadura, el aceite y la sal.
Yo lo mezclo todo con mi super pinche de cocina robotizado pero si no lo tenéis pues con paciencia y maña vais amasando hasta conseguir una masa no muy pegajosa pero tampoco muy seca. En mi caso, prefiero que se me pegue ligeramente a las paredes del bol ya que suele quedar más esponjosa al final.
Una vez tengamos la bola, tapamos con un paño limpio y dejamos levar como mínimo 1 hora si el ambiente es cálido o 1 hora y media si el ambiente es frío. En el trabajo, el calor de la cocina es ideal para acelerar este levado y aún así lo dejo 1 hora y media. En casa tengo una opción en el mico-horno que en 40 minutos me leva la masa.
En este tiempo de espera, podemos ir macerando la pechuga de pollo en trocitos con el tabasco, con pimienta, o con cualquier picante que nos guste, si la preferís al natural pues simplemente la dejamos en daditos. También pocharemos la cebolla. Para ello la cortamos en juliana y a fuego lento con un chorrito generoso de aceite la vamos rehogando.
Cuando ha pasado el tiempo suficiente para que la masa haya doblado su tamaño, llega el momento de montar todo el tinglado!!!
En una superficie enharinada (yo utilizo papel de horno sobre la superficie simplemente por comodidad a la hora de recoger, pero podéis hacerlo directamente sobre la encimera, o una mesa o vuestro espacio de trabajo) ponemos la bola de masa en el centro y estiramos al gusto, es decir, si os gusta las masas muy finas estiráis mucho y si os gustan las masas más gorditas pues no tanto.
En el momento de estirar la pizza,decidid si queréis hacer dos pizzas o una grande como la de la foto. En casa mi horno es pequeño así que hago tres bolas (tres pizzas peques) con la cantidad de masa que me sale con estos ingredientes. Vosotros decidís.
Si sois principiantes en el estirado de pizzas os recomiendo un rodillo, como en las fotos que os muestro, pero en mi casa las pizzas las estiro a mano, sin rodillo, os aconsejo que con la práctica os atreváis ya que quedan mucho más esponjosas y ricas por el tema de no romper las fibras del gluten.
Si os atrevéis a estirarla a mano, sería apretando un par de veces el centro con la parte de la mano que toca la muñeca, y a partir de ahí en círculos y con las manos planas ayudándonos con los dedos vamos haciendo círculos hasta que veamos que va cediendo la masa al gusto.
Una vez estirada la pasamos a la bandeja donde la vayamos a estirar, con un papel de horno para facilitar luego el emplatado.
Ponemos toda la base de salsa barbacoa, dejando los bordes al gusto. Seguidamente extendemos la mozzarella. Repartimos la carne picada (en mi caso le pongo previamente un poquito de sal, nada más) y los trocitos de beicon, los daditos de pechuga y por último la cebolla pochadita.
Según lo mucho o poco que os guste la salsa barbacoa, podéis terminar con un chorro en forma de espiral por encima de todos los ingredientes.
Ya tenemos la pizza lista para hornear.
Con un precalentamiento previo, pondremos la pizza a unos 250º unos 15 minutos. En mi casa, mi horno solo alcanza los 200º, si os pasa como a mí no os preocupéis, lo ponéis a 200º unos 20-25 minutos, tenéis que estar atentos porque cada horno es un mundo.
Bueno y cuando veáis que está doradita, ya la podéis sacar, y justo recién sacada del horno espolvoread el orégano, de esta manera, en crudo y con el calor que desprende la pizza se potencia su aroma.