Ingredientes:
(Para dos raciones)
Proceso:
Primero de todo pelamos y picamos/trituramos la cebolla, la rehogamos con un poquito de aceite y sal en una sartén o cazuela que no se pegue. Trucooo!!! La sal aparte de su uso tradicional, ayuda a que la cebolla se haga más rápido.
Picamos/trituramos también el chorizo, tan picado como os guste!!! Lo añadimos a la cebolla cuando ésta ya esté bien rehogadita y con ese color rubito que nos indica que no está cruda. Ojo que no se nos queme!!!
En este punto ponemos a cocer la pasta en una olla a parte y a la vez rehogamos el chorizo y la cebolla un poquitín, ya veréis que el chorizo se hace en nada, cambia a un color más oscuro y suelta la grasita. En ese momento añadimos el tomate natural triturado (de lata) o frito, como vosotros prefiráis!!!
yo siempre utilizo el tomate natural, le añado una puntita de cucharadita de azúcar para controlar el ácido del tomate.
Cuando ya tengamos la salsa espesita, que se haya evaporado el agua del tomate ya la tendremos lista.
La pasta ya habrá terminado de cocer así que la volcamos en un escurridos y podemos o bien ponerla en la cazuela o sartén donde esté la salsa o bien dejar escurrir más y servirla como yo lo he hecho, con la salsa por encima y dos rodajitas de chorizo bien finitas.
Personalmente me gusta más verter la pasta en la salsa y darle un par de minutos dándole vueltas a todos los ingredientes en la cazuela o sartén.