Ingredientes:
(Para 6 personas)
Nota: Necesitaremos unos 150 gr. de azúcar para hacer el caramelo.
Proceso:
Empezaremos haciendo el caramelo. Hay varias maneras de hacerlo, yo prefiero sin añadirle agua, es decir, simplemente dándole calor al azúcar hasta transformar su estado sólido a líquido.
Para ello, pondremos los 150 gramos en una sartén o cazo antiadherente (pequeño) y a fuego medio. Sin más!!! Le vamos dando vueltas para que no se nos queden granitos de azúcar sin fundir.
Si os gusta un caramelo más líquido, añadidle un par de cucharadas de agua a la sartén.
Una vez tenemos el caramelo lo vertemos en el molde o los moldes que vayamos a utilizar.
Ahora vamos a por el pudin.
Aromatizamos la leche poniéndola, junto con la ramita de canela, en un cazo u olla al fuego. Cuando vaya a arrancar a hervir, la retiramos del fuego, la tapamos y esperamos unos minutillos.
Mientras, vamos cortando el pan en trozos pequeños.
Ponemos en un recipiente grandecito, los trozos de pan, vertemos la leche (sin la rama de canela) y dejamos que el pan se vaya empapando. Añadimos los huevos y con la ayuda de la turmix, batimos todos los ingredientes.
A mí me gusta que quede todo trituradito, pero esto va a gustos.
Cuando ya tengamos la mezcla lista, la vertemos en el molde o moldes caramelizados y a hornear, lo haremos (con el horno precalentado previamente) a 190º durante unos 50 minutos y al baño maría.
No os asustéeeeisss!!! Que es muy fácil!!!! Como hemos hecho en otras recetas, como por ejemplo (flan de mascarpone) se trata de poner los moldes en una bandeja, y añadir agua (en la bandeja) hasta que el agua cubra la mitad o un poquito más de dichos moldes. No pongáis mucha más que no queremos que se nos moje el pudin!!!
Y a esperar que cuaje esta maravilla de postre.
Pasados estos 50 minutos, podéis pinchar con un palillo o con un cuchillo para verificar que esté bien cocinado y que no nos quede crudo. esto dependerá del tamaño de los moldes y del horno.
Pues nada, lo dejamos enfriar, y a la nevera!!!