Ingredientes:
Proceso:
Primero de todo lo que hago es lavar y pelar la berenjena, pero la podéis poner con piel tranquilamente.
Una vez lavada y pelada la corto en daditos pequeños y la pongo en remojo con abundante agua, para que suelte el posible amargor natural que tienen las berenjenas, es toda una lotería :)
Mientras tenemos en remojo las berenjenas ponemos una cazuela al fuego, bien con 2-3 cucharadas de aceite de oliva o bien con abundante aceite para freír. Yo os voy a explicar cómo lo he hecho que ha sido con poquito aceite.
(Opcional) Si vais a freír todas las verduras os recomiendo que las hagáis por separado porque las cocciones no son iguales para todas.
Bueno, pues lo dicho, ponemos 2-3 cucharadas soperas de aceite de oliva en la cazuela a fuego mediano, más vale flojo que fuerte. Mientras se calienta, pelamos y cortamos a daditos las cebollas, las añadimos y vamos dejando que se rehoguen poquito a poco.
(Opcional) Si habéis pensado poner ajo, este es el momento, junto a la cebolla, lo podéis cortar a rodajas o bien picadito, esto ya es al gusto, lo rehogáis con la cebolla y vigilad que no se quemen, nos amargaría el plato.
Seguidamente lavamos y cortamos a daditos los pimientos, tanto el rojo como el verde. Los añadimos a la cazuela junto a la cebolla.
Hacemos lo mismo con el calabacín, lo lavamos, pelamos, cortamos y a la cazuela.
Escurrimos la berenjena que habíamos dejado en remojo y la añadimos a la cazuela con los ingredientes anteriores. Añadimos un poquito de sal, y vamos dando vueltas de vez en cuando, así durante unos 5-10 minutos.
Una vez están rehogaditos toooodos los ingredientes, añadimos el tomate, ya sea de lata triturado o rallado natural, añadiremos una media cucharadita de azúcar para rebajar la acidez de éste. Probaremos como está de sal y si es necesario corregiremos añadiendo una poquita más.
Tapamos la cazuela para que se vayan haciendo las verduras y el tomate. Le vamos dando vueltas para que no se nos queme. Sabremos que está lista nuestra Sanfaina cuando no quede agua del tomate y las verduritas estén todas hechas y en su punto!!! :)
Os recomiendo que repose. Es una de esas recetas que está muuuuucho más buena reposada, para que todos los aromas y sabores se mimeticen y potencien.
Lo bueno que tiene esta receta es que la puedes hacer en conserva (con un bote de cristal y en caliente, lo rellenas y cierras y se crea el vacío) o la puedes congelar, o la puedes guardar en la nevera unos 4 - 5 días sin problemas.