Ingredientes:
(Para 40 croquetas)
Para las croquetas:
Para la bechamel:
Proceso:
Como podéis ver en la foto de "ingredientes", lo primero que haremos será "limpiar" toda la carne.
En este caso, cuando preparé el caldo entre todos los ingredientes que le suelo poner, puse dos cuartos de pollo (muslos y contramuslos), carne de cerdo, un hueso de jamón, y un trocito pequeño de tocino.
Le pongo más cosas, pero esto es lo que veis en el plato. Arriba a la izquierda es la carne de cerdo, el jamón que separé del hueso y la carne que queda del tocino una vez quitada la parte blanca. Abajo es el pollo sin tendones ni huesos.
Cuando ya tenemos toda la carne del caldo bien limpita, la picamos.
Mientras podemos aprovechar y poner a pochar la cebolla. Podéis triturarla (como he hecho yo para ir más rápido) o cortarla a trocitos. La cuestión es, que sea como sea, la cebolla acabe siendo la rubia más atractiva de tu cocina ;)
cuando ya tenga ese colorcito chulo, le añadimos la carne toda picada y removemos unos 10 minutos para que se mezcle bien con la cebolla.
Retiramos en un plato, o recipiente, y hacemos la bechamel en el mismo cazo o sartén que hemos hecho la cebolla.
Para hacer una buena bechamel, de esas que hacen las abuelas, es muy muy muy importante que siempre haya la misma cantidad de grasa que de harina, la leche irá en función de lo espesa o clara que la queramos.
En esta receta, a diferencia de las Espinacas con bechamel (donde se ve paso a paso el proceso) necesitamos que sea una bechamel tirando a espesita. Os pongo 700 ml de leche pero si veis que con 650 ya está bien pues paráis o si por el contrario la veis demasiado espesa le añadís un poquito más.
Pensad que si la hacéis muy espesa será complicado a la hora de rebozarlas.
Cuando ya tenemos lista la bechamel, la mezclamos con la carne, os aconsejo que la vayáis incorporando poco a poco para ver si la carne quiere más o menos bechamel.
Esto como lo sabéis????? Pues si está la carne seca es que le falta bechamel... así poquito a poco hasta conseguir una masa homogénea que se despega del cazo.
Una vez tenemos esta masa lista, la dejamos reposar en un tupper, o plato, o lo que tengáis a mano.
Cuando ya esté la masa tibia, o fría de nevera, o del día anterior a temperatura ambiente, o como queráis dejarla reposar, entonces ya podemos darle forma
Para ello necesitamos huevos, pan rallado y paciencia jajajajajaja, o por lo menos eso creo yo!!!
Podéis hacerlas de las medidas que queráis, yo las he hecho con la ayuda de una cuchara de postre para que no sean muy grandes. Se tarda más pero son mas cuquis :)
Cuando la ya tenemos rebozadas, pasamos a freírlas en abundante aceite y cuando estén doraditas las sacamos en un plato con papel de cocina para quitar el exceso de aceite.
Consejo práctico: Tener en tu congelador tus propias croquetas es lo mejor del mundo!! Así que ya sabes, las que no te vayas a comer en el momento, congélalas y utilízalas como las compradas, pero disfrutando de un sabor increíble, casero y hecho por nosotr@s, nada que ver con las de bolsa.