Ingredientes:
(Para 2 raciones)
Proceso:
Antes de empezar a explicaros el proceso súper sencillisimo... os diré que podéis preparar esta presentación con cualquier salsa que soláis preparar para vuestros platos de pasta gratinada. Lo único que varía es la presentación.
Dicho esto, deciros también que queda espectacular hacerlo en un molde de pastel, de esos desmoldables, pero evidentemente debe ser para unas 6 u 8 raciones, sino estaréis comiendo pasta toda la semana jajajaja
Por este motivo yo lo he hecho en este recipiente pequeño, de cristal, para que veáis como queda.
Primero de todo, preparamos la salsa, en mi caso la de chorizo, la que os explico en la receta de Macarrones de supervivencia.
Cocemos los rigatoni al dente. y los colamos y atemperamos para que los podamos coger con las manos y no nos quememos.
Mientras esto ocurre, cogemos el molde donde vayamos a montar la pasta. Lo engrasamos, ya sea con un poquito de mantequilla o con aceite. Y vamos colocando los rigatonis en vertical. Este paso es un poco... como diría.... "tocapelotillas" pero vale la pena cuando ves el resultado final.
Truco!!! Para facilitar la colocación de los rigatoris inclinad un poquito el molde y empezad por un lado y colocar dirección el centro del molde y así hasta completarlo. Siempre podéis rellenar los huecos que os queden vacíos.
Una vez los tenemos todos bien colocaditos le ponemos la salsa por encima, un poquito de queso para gratinar y al horno!!!
Nota!!! Vigilad la pasta que cocéis y el molde que utilicéis porque os podéis quedar cortos, ya que colocados así caben muchíiiiisimos rigatonis en un molde. Yo he utilizado el cuenco de cristal con capacidad de 1 litro. Para que os hagáis una idea y he cocido unos 220 gr. de pasta.
Pues no tiene nada más, una vez esté el queso doradito está listo para servir. Si lo hacéis con un molde de los que os he comentado antes (desmoldables) a la hora de servirlo, hacedlo simplemente sobre la base, queda espectacular.